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Tiene 23 años y un futuro alentador

El guerrero que marcó territorio

Tomás Ullon utilizó el golf para superar una enfermedad y conoció el mundo que hoy abraza con el alma. El domingo tocó el cielo con las manos tras conquistar la Copa El Territorio
miércoles 29 de mayo de 2024 | 5:00hs.
Tomi se muestra confiado y muy seguro de su presente.  Fotos: Marcelo Rodríguez
Tomi se muestra confiado y muy seguro de su presente. Fotos: Marcelo Rodríguez

Tomás Ullon (23) coronó un domingo perfecto inmortalizando su nombre en el cuadro de honor de la Copa El Territorio de golf. Pero esta hazaña fue más que un trofeo para Tomi. Fue el desenlace perfecto de 15 años turbulentos marcados por el esfuerzo y los duros golpes que sabe dar la vida.

La historia marca que el posadeño se encontró con el golf casi que de manera accidentada por esas jugadas del destino.

“A los ocho años me detectaron la enfermedad crónica de intestino Crohn, muy susceptible a las emociones. Llegó un momento en que el avance de la misma me estaba haciendo mal. La doctora, entonces, me recomendó que haga un deporte para empezar a relajarme y mirarlo todo desde otro punto de vista…así llegué al golf”, inició la charla con este matutino.

La copa Challenger quedará en sus manos hasta el año próximo.

Como bien lo describió, Tomás tuvo que reinventarse en el camino para no caer en la agustina. Se apoyó en sus padres Marcelo y Graciela, en sus hermanos Elías y Ailen, y por supuesto que en el deporte.

¿Cómo fueron esos años previos hasta llegar al golf?

La enfermedad de Crohn no es muy común en chicos, generalmente se manifiesta en mayores de 50 años. Fui el caso uno dentro de un millón y desde los ocho años empecé a ir de seguido al Hospital Garrahan.

La primera vez tuve que quedarme tres meses en Buenos Aires -internado un mes y medio- por el estado complicado en el que estaba. Por suerte me econtré con buenos profesionales que me ayudaron a superar la enfermedad.

A los 12 tuve una recaída y es ahí donde recibí la recomendación de practicar el golf. Puedo decir que fue la mejor decisión. A partir del deporte logré mejorar y hasta el día de hoy tengo la enfermedad en remisión.

Cuando fui creciendo me pasaron del Garrahan al Hospital Carlos Udaondo -se encarga de tratar enfermedades inflamatorias- y ahí sigo. Me voy a controlar una o dos veces por año.

¿Y los inicios en el golf?

Me llevó tiempo poder practicarlo porque al principio no éramos muy pudientes. Con el esfuerzo de mis viejos poco a poco me fui involucrando; se puede decir que la familia fue un pilar fundamental para estar donde estoy.

En el club -Tacurú- encontré un grupo de gente muy buena que siempre me ayudó en todo. Se preocuparon cuando viajaba y compartieron sus tiempos para enseñarme. Aprendí que se adquieren muchos valores importantes como la predisposición.

Ullon levantó la Copa El Territorio después de dejar en semis a Mario ‘Corrientes’ Rinaldi y a Unai Beitia en la gran final. Fue una maratónica jornada de domingo con más de 35 hoyos de por medio ante los dos favoritos al título. El festejo valió doble.

¿A quién dedicas este logro?

Estoy sumamente agradecido con Corrientes y Unai porque me hicieron crecer mucho durante este torneo. Pero no lo podía haber ganado si no fuera por Gabriel ‘Tucky’ Fernández, mi caddie y gran amigo. Me ayudó en todas las decisiones.

También considero importante a mi profe Caña Fernández (Cristian) que día a día está conmigo intentando sacar mi mejor versión. Le agradezco a él porque nunca bajó los brazos a pesar de mis malos momentos.

Tu mamá en la previa dijo que era tu año ¿Por qué?

Ella sabe que el mundo del deporte me costó mucho porque en un momento estaba complicado en el juego. Este año me vio disfrutando, pegándole más y sin frustraciones de por medio. Eso le hizo pensar que este era mi momento.

El domingo a la noche hice un breve festejo porque jugar casi 40 hoyos en el día fue muy agotador. No lo podía creer.

¿Te ves compitiendo profesionalmente?

La vida de un profesional me gusta pero considero que tengo otras prioridades. Espero dedicarme al golf aficionado que es competitivo pero sano.

Todavía hay cosas por mejorar y sigo tomando clases. En un momento tuve muchos problemas en el approach -juego corto-; es muy frustrante y casi me llevó a dejar el golf. Afortunadamente le encontré la vuelta, le puse el pecho a las balas.

Hoy termino de trabajar a las 15, me visto rápido y vengo a entrenar. Es una pasión.

¿Qué significa el golf en tu vida?

Muchas cosas. Es algo que me ayudó en mi enfermedad, practiqué por ella pero también por lo divertido, por lo apasionante y porque lo hace gente muy buena. El golf es todo.

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