Entrevista con la médica Evelin Zamorano

“Conocer el cuerpo es clave para entender qué nos sucede y no depender del fármaco”

La profesional valoró que más personas son “protagonistas” en su salud, recalcó que hay que “gestionar” las emociones y marcó que vivir más lento determina “las prioridades en la vida”
miércoles 15 de mayo de 2024 | 1:00hs.
La médica posadeña subrayó que todos tienen herramientas para vivir mejor.
La médica posadeña subrayó que todos tienen herramientas para vivir mejor.

Indagar al paciente, guiarlo y darle herramientas. Bajo esos parámetros se sostiene la nueva etapa de la medicina entiende Evelin Zamorano, médica posadeña que pasó de forma vertiginosa los primeros años de profesión hasta que entendió que le faltaba algo. El quiebre se dio cuando en la época de residencias palpó que el diagnóstico está unido a lo humano, a los sentimientos, lo emocional. Y desde allí fue en búsqueda de ese complemento para que su profesión la llene por completo.

“Todo tiene una explicación biológica, el cuerpo no diferencia pasado, presente y futuro ni fantasía y realidad. Por eso es importante entender esta parte”, reflexionó la profesional, a quien -en el diálogo con El Territorio- se la distinguió segura en sus conceptos y en todo momento marcó lo imprescindible que es el autoconocimiento.

Ejemplificó que “si uno consulta por una gastritis y le doy un fármaco estoy parchando, pero no resuelvo de base. Ahí  me fijo: qué está pasando, cómo es tu vida, tus hábitos, tus vínculos con las demás personas, qué comés, a qué hora te levantás, te acostás...”

O sea, el abordaje es integral...

Exacto. Hago el perfil biopsicosocioemocional de las personas. Me meto en la vida de las personas, después derivo a la psicóloga, pero necesito saber la historia. Hay una frase que me gusta mucho que dice “tu biografía define tu biología”. Y totalmente cierto, nuestra historia personal tiene repercusión en nuestra biología.

¿Cuándo te diste cuenta que el abordaje tenía que ir más allá?

Hice la especialización en medicina interna, una residencia en la que convivís con pacientes crónicos y hablaba mucho con los pacientes. Y sentía que el abordaje cambiaba cuando agregaba mi parte humana. Incluso cómo evolucionaban las patologías, la personalidad del paciente era distinta si estaba malhumorado o positivo. Después, en pandemia trabajé en dos centros y era mucha carga horaria. Tuve como un agotamiento extremo y no descansaba y encontré el posgrado. Amo la ciencia y a mi parte científica no le cerraba del todo las cosas complementarias y así encontré un posgrado que se llama psiconeuroinmuneendocrinología y medicina del estrés, que es del doctor (Daniel) López Rosetti de la Sociedad Médica Argentina, y me cambió la vida. Me dio las herramientas para combinar la ciencia con la espiritualidad.

¿Era lo que necesitabas?

Totalmente, lo que necesitaba para unir mis partes y aplicarla a la práctica. Ahora aprendí el fundamento de la parte espiritual y me capacitó por eso lado. Es fundamental que las personas sepan que todos tenemos herramientas para vivir mejor. El autoconocimiento es clave. Siempre hay situaciones externas que van a cambiar, pero es clave ir hacia adentro, saber parar y escuchar tu cuerpo. Si no, cualquier situación te va a generar estrés. A veces no se trata de agregar, sino sacar cosas de lo que somos. Recordemos que nuestro diario de creencia lo formamos desde la infancia.

¿La importancia es ser consciente de lo que somos para el abordaje de lo que nos pasa?

Es eso, pero hay gente que no se conoce, no se da la importancia que merece y normaliza vivir mal, estresado.  Culturalmente hay una cuestión de que es más exitoso el que más ocupado está y eso no es así.

¿Y por qué se da eso?

Es cultural. A muchos nos inculcaron que uno tiene que estar ciento por ciento productivo, con muchos trabajos y que eso es sinónimo de éxito. Hoy día tenemos la tasa de ansiedad, depresión y estrés más alta, obvio que tiene que ver con el sedentarismo y pantallas, a lo que voy es que todo el consumo externo nos impide ver la falta de conexión con nosotros mismos. Hoy la persona necesita tiempo para sí misma, por ejemplo la actividad física es clave, aumenta las hormonas del bienestar, regula el azúcar en sangre...

Pero hoy empieza a haber un cambio...

Por suerte hay una oleada de conciencia más fuerte y las personas están siendo más protagonistas en su salud. Y a eso tenemos que apuntar, a no depender 100% del fármaco, del médico, cada uno de nosotros podemos autogestionarnos cuando conocemos nuestro cuerpo, obviamente siempre acompañando de profesionales de confianza. A lo que voy es no fijar la responsabilidad sobre tu vida y salud en una persona, afuera, ni en cosas materiales. Vivir más básico, más lento.

Más allá de lo negativo, ¿la pandemia del covid fue un disparador para esto?

Sin dudas, las situaciones de dolor son los grandes despertadores y nos ayudan a empezar a salir y darnos cuenta que esto es un viaje temporal y ver lo realmente importante y las prioridades.

¿Y podemos sumar al actual contexto económico?

Siempre hay cosas que dependen de nosotros y otras que no. Y una gran herramienta es empezar a escribir, bajar a papel... ayuda a gestionar las emociones. Lo que no se baja a papel puede transformarse en síntomas; hay pacientes escépticos pero te das cuenta cuando le dan lugar a lo que sienten. Es clave entender que la emoción es fundamental, eso nos diferencia... qué hacemos con las emociones. Creo que la gestión de las emociones debería ser una materia en las escuelas. Qué hago yo con lo que me pasa... eso se practica. Cuando uno gestiona, te das cuenta que sos como querés ser. Neuroinflamación va a producir ansiedad, depresión, cambios de humor... lo que comemos es sumamente importante. Me fui por las ramas, pero seguir enredándonos es lo que nos va a llevar a la enfermedad. Cuando estás estresado tenés el organismo inflamado, pero mucha gente normaliza. Lo normal es nuestro bienestar, que tenga proyectos, vínculos sanos, ganas de trabajar, todo se traduce en nuestra salud.

¿Qué es lo que lleva hoy mayormente a que el cuerpo se exprese de manera negativa: el contraste entre éxito y el fracaso?

La parte más profunda es la desconexión de uno mismo. La gente va de forma automática y no toma conciencia de lo que hace. Obviamente que tiene que ver la situación del país. Pero puede que de dos personas con similares ingresos, uno se tome bien y el otro de forma caótica. Eso depende de la conexión, la gestión, de uno y otro, de lo que pasa. La diferencia es entender y mirar hacia atrás y darte cuenta. Entonces, la resiliencia es clave para entender, entender que lo me sucede depende de nuestra interpretación, darte cuenta que sos el protagonista de tu vida.

¿Qué franja etaria es la que más consulta y se preocupa por ese abordaje integral?

La mayoría de los pacientes tiene una franja etaria entre 35 y 55 años, más mujeres que hombres pero estos últimos cada vez consultan  más.

¿Y qué conclusiones sacaste?

Básicamente porque en esa etapa de la vida uno puede empezar a ocuparse de sí mismo, quizás los chicos ya crecieron, tienen un poquito más de estabilidad económica y empiezan a pensar en el futuro. Hay algo que quiero que todos sepamos: con la elección decidimos qué tipo de vejez vamos a tener. Mucha gente empieza a tomar conciencia de los efectos de mi cuerpo de acá a unos años.

¿Y por qué se despierta ahora?

Hay un sistema de creencias de hacer las cosas por hacer sin darle un significado real, que uno cuando llega a su etapa adulta empieza a cuestionarse, de vivir su vida sobreviviendo y es sumamente importante entender que todos nacimos para ser felices y sacar la mejor versión, potenciada. Las redes sociales ayudan a visibilizar otras posibilidades y no conformarte con ‘esto es lo que te tocó’. No hay que conformarnos, todos tenemos derecho divino a ofrecer nuestra mejor versión. Pero todo va de parte del amor propio, que hay que hablarlo. Esa persona se tiene que amar a sí misma, una persona que no se ama no va a tener salud. Hay gente que cree que eso es tabú y no.

Y cuando se arrastran hechos del pasado, ¿lo más difícil es hacer entender que se puede sanar?

La persona que consulta ya empieza a hacer el click, a darse cuenta de que quiere sanar. Uno no puede ayudar a una persona que no quiere ser ayudada, el único requisito para que una persona pueda transitar su camino -cuerpo, mente y alma- es querer sanar. Hay algo importante, a veces es clave entender que tenemos neurotransmisores que nos comandan, pero nuestra biología es clave. Por eso no es sólo abordar lo psicoemocional, sí o sí la parte física. Es clave el manejo integral.

Das un ejemplo de andar descalzos y pisar el césped a diario. ¿La esencia para vivir es lo simple?

A medida que desarrollamos nuestra conciencia, descubrimos que a veces no es agregar más cosas, sino sacar un poco. Vivir más lento, más sencillo, entender que no necesitamos tantas cosas para vivir, pero eso va de la mano del nivel de conciencia de cada uno. Cuando uno vive más lento se da cuenta de las prioridades de su vida. Esto que hablábamos, andar descalzos, estar al sol, tiene efectos biológicos, el contacto con la naturaleza… todo eso nos produce bienestar. Es volver a nuestra esencia.

¿Puede ser que no nos damos cuenta de eso?

Totalmente. Uno empieza con sus rutinas que a la larga te desconecta, es sumamente conectar con lo que te de placer. Y dentro de las cosas que hacemos para estar bien, no dimensionamos lo importante que es la respiración, tiene la capacidad de cambiar nuestra neuroquímica. Con cinco minutos al día desactiva nuestros centros de inflamación, a oxigenar mejor. Cosas sencillas… implementar la meditación, que es una herramienta científica que nos ayuda al encuentro con nosotros mismos, a reforzar nuestro sistema inmunológico. Todo requiere práctica y no nos lleva bastante tiempo, es clave. Por eso es importante el autoconocimiento, hacer lo que nos hace bien.

¿Qué es el éxito?

Es una definición muy personal. No me parece correcto juzgar lo que define cada uno. Me preguntan (NdeR: los pacientes), pero lo que hago siempre es que ellos encuentren su propia definición de éxito. Personalmente, hoy día, el éxito es poder irme a dormir cada noche con el alma en paz, tranquila. Creo que eso es para mí, obviamente que también va cambiando la definición a medida que nos volvemos más conscientes y humanos, conectamos con nosotros mismos. Una persona desconectada va a pensar, puede ser, tantas cosas materialistas. Pero cuando uno descubre el valor de sí mismo, va mutando la definición. Nunca juzgo la descripción de cada uno, sino que lo que hago es acompañar. Por eso creo que cada uno es autodidacta de uno mismo, vivir y que si algo no nos gusta depende de nosotros cambiar.


Ítems básicos para reducir el estrés

Autoconocimiento y amor propio: iniciar el camino del autocuidado requiere desaprender muchas cosas, salir del “yo soy así” para iniciar un camino hacia adentro: conocernos implica dejar de vivir en modo “automático” y establecer nuevos hábitos basados en el amor propio.

Gestión de las emociones: sentir emociones es una de las características que nos hace humanos. Las emociones no son malas, está en cada uno aprender a gestionarlas y que no dominen tu vida. Recordar que no sos tu mente, saber que podemos filtrar lo que consumimos (lectura, vínculos, pensamientos, etc) para enfocarnos en nuestro desarrollo personal.

Movimiento y alimentación saludable: tu cuerpo es tu casa, tu templo. El cuerpo es quien te permite vivir todas las experiencias diarias. La actividad física es la forma más efectiva, rápida y económica de regularizar nuestra biología y balancear nuestras hormonas: estimula la liberación de serotonina (antidepresivo por excelencia), fortalece tu sistema inmunológico, mejora tu estado de ánimo. Asimismo el alimento tiene efectos en tu organismo, puede sanarte o enfermarte: ¿qué elegís vos? “que el alimento sea tu medicina”, decía Hipócrates.


Perfil

Evelin Zamorano Especialista en clínica médica y medicina interna (HEADRM, Posadas)
Posgrado en Psiconeuroinmunoendocrinologia -PNIE- y Medicina del Estrés (SAMES, Buenos Aires)

Coach en medicina del estilo de vida (Asociación Médica Argentina, Buenos Aires)

Posgrado en Medicina Biológica (SAMByH, Río Cuarto)

Actualmente: Curso Superior en Fitomedicina aplicado a la práctica clínica (AMA)

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