La magia de aprender con el circo

Una pareja de artistas viajeros desembarca en Misiones con una propuesta que combina psicopedagogía y artes circenses para toda la familia
viernes 15 de marzo de 2024 | 12:16hs.
La magia de aprender con el circo
La magia de aprender con el circo

Rudolf Steiner cambió para siempre la forma de ver la enseñanza. Bajo el concepto del arte de la educación puntualizó que más allá de una ciencia, educar debe definirse como una real forma de arte, con el conocimiento profundo del ser humano. Desde entonces nos deja el intrincado desafío de que la docencia sea tarea artística y por consecuencia el arte también una práctica de enseñanza.

Con esa filosofía a cuestas, Maia Fauci y Máximo Tiffinger llegaron a Misiones para desplegar toda su magia de Pscircopedagogía, un entramado donde buscan potenciar el movimiento de grandes y chicos.
Maia venía de estudiar unos años de la carrera de psicopedagogía y de varios instructorados artísticos como acrobacia aérea, circo para niños y flexibilidad cuando coincidió con Máximo que ya había dejado la vida de oficina para dedicarse a la acrobacia aérea el circo y los malabares, entre otras disciplinas. Juntos decidieron generar un espacio seguro para el aprendizaje del circo entendiendo que muchas veces las ofertas dedicadas a estas artes son un tanto rústicas.

“Empezamos a plantearnos nuevas formas de enseñar el circo, de transmitir el conocimiento o de compartir y ahí aparece la pedagogía Waldorf que fue la que nos dio la base”, comenzó explicando Maxi al tiempo que detalló utilizan en su desarrollo, las etapas evolutivas que plantea Steiner. “A raíz de eso empezamos a formular la estructura que ya la pusimos a prueba el año pasado en un espacio de Canning, Buenos Aires, llamado Madre Tierra, con grupos de tres a siete años, donde trabajamos el juego libre, y de 7 a 14, donde trabajaban el ritmo y el movimiento con saltos, malabares, coordinación”, profundizaron los acróbatas.
Es que según entienden, el circo se perfila como ideal para trabajar la corporalidad con las infancias, tal como configura también la pedagogía Waldorf.

“Creemos que el aprendizaje corporal es súper importante porque es algo nato con lo que vienen los chicos -desde niños tienen naturalidad para moverse, trepar, correr… es saltar, caerse y volverse a levantar- entonces creemos que a partir de esa naturalidad podemos guiarlos. Partiendo de un ámbito de cuidado buscamos potenciar esas habilidades innatas de la infancia, tratamos de observarlos, ver cuáles son sus necesidades y cuáles son los desafíos que ellos mismos plantean”, alegó Maia sobre el proceso.

“Buscamos ampliar su imaginación, su capacidad creativa... que potencian sus habilidades geofísicas y además que tengan la posibilidad de aumentar su autoestima y confianza a través del logro o la conquista de su propio cuerpo”, sumó.

Pero la propuesta de Pscircopedagogía no se atañe y centraliza únicamente en los niños, sino que se convirtió en un plan para toda la familia. Los padres encuentran la oportunidad de sumarse a la aventura, recordar el juego que suele quedar en lo primigenio de la vida, y moverse, reconectar con el propio cuerpo desde un lugar lúdico y amoroso.

“El acto de ponerse de pie en la pedagogía Waldorf está asociado a la fuerza de voluntad, que luego la persona va a tener a lo largo de su vida. Entonces nosotros lo que hacemos es acompañar, guiar y estimular esa fuerza de voluntad y esa confianza para ejecutar toda acción dentro de su vida, así es como se viene a incorporar pscircopedagogía en la cotidianidad de una infancia o incluso de un adulto”, manifestaron los artistas viajeros.
Sin ánimo de formar artistas de circo especializados, la invitación al taller y el espectáculo que traen es abierta para todos, con el fin de explorar las disciplinas circenses y descubrir nuevas fuerzas, nueva flexibilidad. “Hay un montón de la conciencia corporal y cuestiones que son súper importantes que por ahí en la cotidianidad no tenemos tan en cuenta y a la hora de proponerlas van sucediendo y fluyendo con el juego”, animaron sobre la experiencia.

Más allá de que el adulto puede volver al eje o sumar destrezas físicas, el ámbito de taller familiar permite que los padres no sólo acompañen a sus hijos en el juego sino que aprendan a cuidarlos en este desarrollo psico físico.

De Suroeste a Nordeste

Oriundos de Tristán Suárez, Maia y Maxi se convirtieron en acróbatas itinerantes que pasan más tiempo fuera de la provincia de Buenos Aires que dentro de ella. Vienen llevando el proyecto por diferentes ciudades, recientemente expandieron su arte en el Sur de Chile y Argentina por ejemplo y hace unos meses en la Convención de Circo de Paraguay. En la provincia, este año ya estuvieron por Capioví, Ruiz de Montoya, Puerto Rico y también el Club Náutico Seró que siempre les abre gentilmente las puertas.

Su idea es continuar llevando Pscircopedagogía a todos los rincones y que tanto niños como adultos experimenten las maravillas del circo, siempre a la gorra.

A pesar del difícil contexto económico actual, manifestaron que la Tierra Colorada los recibió con los ánimos bien arriba y que la expectativa, más allá del éxito de la jornada del viernes, es llevar su arte a varios puntos de Misiones. En principio Capioví, por ejemplo ya lo está gestionando.

De esta manera, es que se abre el show de circo integral a la gorra, con malabares, acrobacias aéreas, acroduo y más. Con la posibilidad de experimentar de la mano de los artistas docentes el taller de Pscircopedagogía se desarrolla el viernes a las 19 en el galpón de la Murga de la Estación (Pedro Méndez 2260). Además, desde las 21 se podrá disfrutar del espectáculo de circo-teatro La Valija Mágica. Tanto el taller como el espectáculo son a la gorra con un valor sugerido de $2000 por persona.

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