Los pescadores ingresaron al mar el domingo 14 en la localidad balnearia de Pinamar

Familiares de los kayakistas misioneros piden seguir la búsqueda

A más de una semana de la desaparición de Ramón Román (57) y Gabriel Raimann (37), las familias cuestionaron la decisión de limitar recursos y apuntaron contra Prefectura
miércoles 24 de enero de 2024 | 6:03hs.
Familiares de los kayakistas misioneros piden seguir la búsqueda
Familiares de los kayakistas misioneros piden seguir la búsqueda

A más de una semana de la desaparición de los misioneros Ramón Román (57) y Gabriel Raimann (37), Prefectura Naval Argentina (PNA) tomó el último lunes la terminante decisión de bajar la intensidad de la búsqueda de los dos amigos que se metieron mar adentro en un kayak en la costa de la localidad de Pinamar. Decisión que fue muy cuestionada por los familiares.

La decisión, según fuentes intervinientes, corresponde a que desde la fuerza de seguridad descartaron que haya posibilidades de encontrarlos con vida, por lo que de esta manera optaron por limitar los recursos destinados al operativo.

“Van a usar nada más lanchas, motos de agua y gomones”, detallaron desde la familia Román a medios nacionales. Algo que horas más tarde fue confirmado por Prefectura. Consultados por la posibilidad de encontrar a los amigos, desde el entorno de Román indicaron “Nosotros todavía tenemos esperanza”.

En este contexto, las familias Román y Raimann publicaron un comunicado con detalles inéditos de la búsqueda y un pedido dirigido a las autoridades.

Comunicado

“Tras un sinfín de equivocaciones y desaciertos, Prefectura tomó la decisión terminante de reducir la intensidad de la búsqueda y descartar que nuestros seres queridos estén con vida”, apuntaron en el comienzo de su comunicado.

A su vez, expresaron que “desde el día de la desaparición de Ramón Román y Gabriel Raimann, una serie de incongruencias impidieron que nuestros seres queridos fueran rescatados en tiempo y forma”, agregando que durante las últimas ocho jornadas de investigación “tal y como pudimos observar con nuestros propios ojos, se obró manera equivocada. Se cometieron errores y se subestimó la urgencia del hecho”.

Uno de los errores marcados por las familias fue que el domingo 14 de enero -día que los misioneros ingresaron al mar- el pescador Federico Gómez, el hombre que los vio con vida por última vez, solicitó la ayuda de Prefectura minutos después de que Ramón y Gabriel se adentraron a las aguas de la bajada náutica de Valeria del Mar, sin control alguno del kayak que abordaban.

Esta situación, desde el entorno, la consideraron como que “las fuerzas federales minimizaron el suceso y ofrecieron una simple respuesta: que no iban a obrar de oficio hasta que uno de los familiares realizara la correspondiente denuncia”.

En consecuencia, el operativo de búsqueda no comenzó hasta el lunes 15 de enero, a raíz de un aviso de un vecino que avisó del vehículo en el que habían llegado los pescadores, perdiéndose de esta forma “valiosas horas para encontrarlos”.

Además, en el comunicado, indicaron que “cuando las tareas habían tomado curso, notamos que las autoridades municipales, provinciales y nacionales no estaban empleando todos los recursos a disposición. Eso nos llevó a tener que invertir nuestro propio tiempo y dinero, y hasta pedir donaciones para reforzar la investigación con avionetas, helicópteros y embarcaciones”.

Totalidad de los recursos

Respecto a lo último, manifestaron que fue recién el miércoles -dos días después- que las fuerzas federales pusieron a disposición gran parte de sus recursos. Pero, aún así, “los problemas continuaban”. A continuación, explicaron que gran parte del rastrillaje oficial “se centró en puntos dispersos por el norte de la Costa Atlántica, a pesar de que nosotros insistimos con que las búsquedas se llevaran a cabo en el sur”.

En esa reconstrucción de los días de búsqueda que llevan más de una semana, alegaron que el jueves 18 de enero, “día en el que clausuraron oportunamente el aeródromo desde el que partíamos para los recorridos aéreos”, se comunicaron con las autoridades responsables de la expedición y “pedimos a todo el que estuviese abocado a la búsqueda que rastrillaran por mar, aire y tierra en los alrededores del Faro Querandí”.

Sin embargo, esa solicitud no fue considerada, por lo que “los únicos que rastrillábamos la zona éramos nosotros”, lamentaron.

En esa línea, contaron que la sugerencia que ellos hicieron días atrás fue escuchada recién el último sábado, luego de que un transeúnte diera con el flotador del bote cerca del Faro Querandí. Horas después, las fuerzas federales lograron ubicar y rescatar un kayak con características similares al utilizado por Ramón y Gabriel.

En ese contexto, los familiares dijeron el lunes que “tras un sinfín de equivocaciones y desaciertos, Prefectura tomó la decisión terminante de reducir la intensidad de la búsqueda y descartar que nuestros seres queridos estén con vida”, añadiendo que “en función de todo lo explicado, desde las familias Román y Raimann exigimos a las autoridades que nos retribuyan todo el tiempo perdido y continúen con la investigación por todos los medios habidos y por haber”.

Por último, agradecieron a las personas que colaboraron o aportaron recursos para la búsqueda, ya sea en materia de donaciones o buena predisposición para permitirles investigar por su propia cuenta.

Al cierre de esta edición, los seres queridos de los misioneros Gabriel Raimann (37) y Ramón Román (57) -de Campo Grande y Colonia Mado respectivamente- continuaban esperando expectantes alguna respuesta por parte de la fuerza nacional, mientras siguen de forma particular tratando de hallar a los amigos, quienes comenzaron su travesía de la pesca en la mañana del pasado domingo 14 de enero y que hasta el momento no fueron encontrados. 

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