El crimen ocurrió hace 17 años

“Tenemos dolor, no puede ser que estos asesinos anden por el barrio”

Los familiares de Clemente Ramírez (19) se manifestaron en Capioví luego de que los cuatro hermanos Fleitas accedieran a salidas transitorias. Fueron 40 personas
sábado 20 de enero de 2024 | 6:03hs.
“Tenemos dolor, no puede ser que estos asesinos anden por el barrio”
“Tenemos dolor, no puede ser que estos asesinos anden por el barrio”

Unas 40 personas de la localidad de Capioví salieron ayer a la calle para manifestarse en contra de las salidas transitorias de los cuatro hermanos condenados por el homicidio de Clemente Saúl Ramírez (19), ocurrido hace 17 años. La movilización se concretó desde las 18 en el barrio Loreto de Capiovicito con carteles con pedidos de justicia y consignas como “El dolor no se repara” que fueron llevados familiares y amigos.

Los acusados por este triste caso que conmocionó a la localidad son Manuel Pastor (40), Norberto Osvaldo (38), Fermín Ariel (36) y Cristóbal Argentino Fleitas (33), quienes tuvieron su primera salida de 24 horas el 13 de enero, luego de la decisión del Tribunal Penal Uno de Posadas. Según la decisión judicial, el beneficio se aplicará en principio cada 15 días.

Irma Ramírez, hermana de la víctima, agradeció a la comunidad por el acompañamiento en diálogo con El Territorio reclamó que “teniendo prisión perpetua están saliendo, por eso estamos hoy acá, para que cumplan la condena que tienen los cuatro hermanos”. Añadió que vio fotos de los condenados en la casa de su madre, ubicada en Ruiz de Montoya.

“Tenemos dolor, no puede ser que estos asesinos anden por el barrio. Eso nomás puedo hablar”, dijo a su turno Florencia González, madre de Clemente, antes de quebrarse en lágrimas. Recordó que los asesinos de su hijo nunca pidieron perdón por lo que hicieron.

“Justicia” y “El dolor no se repara” fueron algunos de los mensajes.

“No los quiero ni ver a esa gente que se llevaron a mi hijo. A mi hijo nunca lo vamos a ver y de igual manera no queremos verlos que anden por el barrio”, amplió con bronca en su voz. A su lado estaba Ceferino Ramírez, padre de la víctima, tampoco pudo contener las lágrimas y pidió muy enojado que los acusados no se acerquen al pueblo.

Condena

Los hermanos Norberto Osvaldo ‘Caín’ (30), Cristóbal Argentino (25), Fermín Ariel (28) y Manuel Pastor Fleitas (32) fueron condenados a prisión perpetua en junio del 2009 tras cuatro jornadas de debate. El Tribunal estaba conformado entonces por Martín Errecaborde y conformado también por Eduardo D’Orsaneo y Ángel Dejesús Cardozo.

Los Fleitas habían sido apresados el sábado 31 de marzo de 2007 y, pese al beneficio de las salidas transitorias, deberán seguir bajo el régimen penitenciario hasta 2042, cuando se agote la pena impuesta por la Justicia.

Durante los alegatos de aquel debate, la primera en tener la palabra fue la fiscal penal Uno, Liliana Picazo. Luego de hacer una descripción de los hechos por los que llegaron a juicio los hermanos Fleitas, pasó a definir las responsabilidades de cada uno y a valorar los testimonios.

Primero se refirió a los dichos de un testigo que fue clave para la Policía apenas sucedió el hecho: Sergio Omar Mendoza. Este joven había dicho, dos días después del crimen, que los hermanos lo obligaron a presenciar el crimen y que vio cómo mataban a Ramírez. Mendoza volvió a repetir esta versión dos veces ante la Justicia.

Sus dichos, que coincidían con las pericias policiales, le valieron el procesamiento por homicidio calificado a los hermanos. Pero luego apareció en el expediente una carta manuscrita en la que Mendoza decía que había mentido porque la Policía lo obligó. Y al llegar al juicio como testigo, aunque lo llevaron demorado ante el estrado, el muchacho volvió a decir que mintió las primeras veces.

Para Picazo, Mendoza se contradijo varias veces y mintió al decir que la Policía “lo enseñó por más de tres horas qué debía declarar” para inculpar a los Fleitas. Asimismo, la fiscal resaltó la labor de la Policía, que durante tres días realizó testimoniales, datos y buscó dos veces el cuerpo, que lo encontraron después de que Mendoza diera los datos precisos de dónde podrían encontrarlo.

“Él está arreglando su situación como desterrado de Capiovicito”, dijo la fiscal, ya que él y su familia se tuvieron que ir por distintas amenazas que podían venir tanto de la familia de la víctima como de los acusados. Sobre la nueva declaración de Mendoza, dijo Picazo: “Este armado entre los Fleitas y los Mendoza no tiene fuerza de convicción. Mendoza contó lo que vio, que los Fleitas lo mataron”.

Consideró además que hubo premeditación, cuando le dijeron a Mendoza: “Vení o lo matamos”. Y cuando Norberto ‘Caín’ Fleitas dijo ‘lo voy a matar’, algo que escuchó hasta la Policía. Sostuvo que los hechos fueron, según las demás pruebas del caso, tal como relató Sergio Mendoza.

Picazo dijo además que tres de los cinco hermanos tenían, al día siguiente, rastros de pelea y que sólo con respecto a uno de ellos no estaba segura de que haya participado del crimen. Así pidió que sean condenados Norberto ‘Caín’ (30), Cristóbal (25), Fermín (28) y Manuel (32) a la pena máxima por homicidio calificado, tipificado por el artículo 80, por premeditación del inciso sexto y el concurso de dos o más personas.

Por su parte, el defensor Javier Chávez, solicitó la absolución de todos. A su criterio, cuatro de los cinco hermanos no participaron del crimen. Y dijo que, si bien Fermín Fleitas confesó que él golpeó con un palo a Ramírez, fue por defensa propia, ya que la víctima lo había amenazado con un cuchillo de pequeñas dimensiones.

Pero el Tribunal decidió condenar a los cuatro hermanos por el brutal homicidio, ocurrido en un oscuro trillo de Capioví, y liberar al menor de los juzgados por el beneficio de la duda.

“A mi hermano lo mataron brutalmente, le rompieron el cráneo, le pegaron, le quemaron con cigarrillos y le cortaron sus geniales”, expresó Irma al anunciar la movilización que se concretó ayer. Añadió que luego de haberle matado, le enterraron en un pinar en una zona de monte y tres días después lo encontraron los familiares en una intensa búsqueda que se hizo con la policía. “El cuerpo estaba irreconocible por la cantidad de golpes que recibió”, contó. Ayer los familiares sintieron que volvieron a sentir el mismo dolor de hace 17 años atrás.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?