¿Querés recibir nuestras alertas de noticias? Entrá y enterate como recibirlas

"Que sirva para entender que agarrar un volante tiene muchas responsabilidades", apuntó la mamá de una víctima

Vanessa Avellaneda dijo sentirse "aliviada" tras el fallo que depositó a Enrique Gabriel Pana en la cárcel de Loreto. El hombre fue condenado a cuatro años de prisión por chocar y matar a dos amigos que caminaban al costado de la ruta 105 en 2018.
martes 30 de mayo de 2023 | 14:02hs.
"Que sirva para entender que agarrar un volante tiene muchas responsabilidades", apuntó la mamá de una víctima
"Que sirva para entender que agarrar un volante tiene muchas responsabilidades", apuntó la mamá de una víctima

"Siento que puedo respirar un poco, estoy aliviada porque nuestros chicos van a descansar en paz. No le deseo a nadie perder un hijo, es horrible, algo irreparable que voy a llevar hasta mis últimos días, pero con esto se cierra un ciclo que tardó bastante, casi cinco años y es mucho. Fueron tiempos difíciles para mi y para mi familia". Las palabras de Vanessa Avellaneda tienen directa relación con la sentencia condenatoria que este mediodía depositó en la cárcel de Loreto a Enrique Gabriel Pana (26), camionero y quien en junio de 2018 chocó y mató a su hijo, Víctor Gabriel González (19) y al amigo, Juan Gabriel Mendoza (19), sobre la banquina de la ruta provincial 105.

"Este año voy a poder liberar las cenizas de mi hijo y volver a empezar de otra manera. Nunca fui la misma después de lo que pasó, pero finalmente puedo decidir seguir adelante", admitió la madre, que con lágrimas en los ojos escuchó el fallo de la jueza Correccional y de Menores Uno de Posadas, Marcela Leiva, a cargo del tribunal unipersonal que condenó al automovilista a la pena de 4 años de prisión de cumplimiento efectivo y lo inhabilitó por 10 años para manejar vehículos automotores.

"No puedo decir que estoy conforme, tampoco que estoy contenta o feliz, no son palabras que voy a usar, pero más allá de creer que en este mundo existe la justicia divina,  necesitaba que este chico (Pana) cumpla una condena y por eso creo que se hizo justicia", analizó, y en ese contexto manifestó agradecimiento "a la jueza, Marcela Leiva, y a la fiscal María Laura Álvarez por pelear en nuestra defensa. También a los familiares y amigos que estuvieron llorando conmigo estos días, acompañándome, dándome fuerzas".

La madre de una de las dos víctimas fatales insistió que "las leyes se hicieron para que se cumplan y no hay nada contra eso. Esto nos debe enseñar que hay que manejar a conciencia, cuidarse mucho en la calle porque salimos, agarramos un volante y hay muchas cosas que se pueden evitar si uno va despacio, tranquilo, con cuidado".

"Los chicos iban empujando la moto porque habían pinchado la goma trasera, así perdieron la vida y ojalá que esta condena le sirva a Pana y a su familia para entender que agarrar un volante tiene muchas responsabilidades", apuntó.

Avellaneda puntualizó que hizo "todo lo que pude" y "esté donde esté, por su memoria y por mi entereza como madre, como mujer, como ser humano, por los valores con los que me formé y que sigo aprendiendo, mi hijo descansa en paz porque su mamá hizo lo correcto".

"Puedo tener miles de errores como pero con esto que le pasó a mi hijo no. Luché y lo sigo haciendo hasta mis últimas instancias, saco fuerzas de donde no tengo pero lucho", cerró.

Los amigos regresaban a Posadas después de haber participado en un encuentro de motos en la ciudad de Apóstoles, pero como pincharon un neumático, ambos caminaban empujando el rodado cuando fueron alcanzados por el automovilista que los atropelló desde atrás sin darle posibilidades de reacción. Múltiples fracturas de cráneo y columna fueron determinantes en sus decesos, consta en el informe de los forenses.

Pana llegó al debate en libertad pero tras escuchar el veredicto fue esposado y trasladado directamente a la UPI de Loreto, donde pasará los próximos cuatro años.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?