En tiempo de descuento

Faltan 27 días para que venza el plazo de presentación de candidaturas para la elección nacional. El Frente de Todos ejecuta dos planes en paralelo. Juntos por el Cambio busca ordenar la interna del PRO. Javier Milei trabaja en el armado nacional. En Misiones se buscan estrategias y orden
domingo 28 de mayo de 2023 | 6:00hs.
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Entramos en tiempo de descuento, en el tramo final de la cuenta regresiva para uno de los momentos más importantes en la previa de una elección general. Estamos a 27 días de la presentación de listas, del cierre de las candidaturas presidenciales. Es el plazo de tiempo que le queda al Frente de Todos para terminar de delinear una estrategia que hoy parece tener un Plan A y un Plan B moviéndose a la par en espera de grandes definiciones. Le queda la misma cantidad de días a Juntos por el Cambio para definir si la disputa interna de las primarias tendrá sólo a los dos protagonistas central o si será una contienda amplia, pero igualmente centralizada en esos dos aspirantes. Le quedan 27 días a Javier Milei para convencer que es mucho más que una expresión de bronca de una parte de la sociedad argentina, movilizada por la decepción.

Es que el próximo 24 de junio cierra la presentación de listas para precandidaturas nacionales para las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (Paso) del próximo 13 de agosto. Ese reloj también corre en la tierra colorada, pero con desafíos diferentes según el frente.

Para el Frente Renovador de la Concordia las candidaturas no son un problema, ya fueron resueltas, y los candidatos pueden abocarse a organizar las actividades de campaña para lograr instalarse como opción en una elección de legisladores nacionales que en los últimos años les fue esquiva.

Por su parte, el Frente de Todos deberá juntar los pedazos desperdigados que quedaron de él tras una dividida y muy mala elección en el orden provincial. En tanto, en Juntos por el Cambio es donde más trabajo parece haber, las internas del PRO y de la UCR, nacionales y locales, le plantean al espacio un desafío importante. Y los misioneros de Javier Milei estarán atentos para ver si el León finalmente bendice alguna candidatura en la tierra colorada o si volverán los tironeos como en la elección provincial.

Dos planes y un problema por resolver

El Frente de Todos tiene copada la centralidad política de la mano de Cristina Fernández, que en las últimas dos semanas se puso al frente de la precampaña del Frente de Todos, mientras sus socios trabajan en la gestión. Sergio Massa intenta controlar la economía para mantener viva su chance de ser candidato a presidente. Y Alberto Fernández preside actos en diferentes puntos del país desde los que lanza dardos y avisos a la líder del espacio mostrando su intención de que las candidaturas se definan en elecciones primarias y no en una mesa chica. El oficialismo tiene, en la crisis económica que atraviesa el país, el principal problema a contener, porque para resolverlo no hay tiempo, en la previa de la elección nacional. Y tiene como responsable de la tarea al que parecería ser su mejor opción electoral, Sergio Massa. El Plan A.

El ministro de Economía sigue sin dar señales públicas de una decisión en torno a una candidatura presidencial. Lo que si ya no genera dudas es el apoyo que tendrá del kirchnerismo si decide lanzarse a la aventura de buscar su presidencia. En la plaza kirchnerista del jueves 25 de mayo, Massa estaba en primera fila. Cerca de Cristina y al lado del Plan B, Eduardo “Wado” de Pedro. Ambos compartieron un acto ayer en la inauguración del tren turístico que une Mercedes con Tomas Jofré. Si bien fue un evento institucional, tuvo trascendencia política por el hecho de que juntos encabezaron la ceremonia en medio de las definiciones políticas.

Massa esta semana que comienza viajará a China para intentar conseguir apoyo de los países del bloque Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Y también, en la misma semana, buscará cerrar las negociaciones con el FMI para ver cómo serán los próximos plazos de vencimiento de deuda de la Argentina. Dos desafíos que, si generan buenas noticias, en el oficialismo creen que pueden generar una calma en la economía, necesaria para llegar a octubre con chances de pelear el pase al balotaje.

Por las dudas de que el Plan A sea descartado, en el oficialismo ya ponen en marcha el Plan B, la interna entre varios candidatos. Los anotados están claros. A Daniel Scioli, el primero de los autopropuestos con el apoyo de Alberto Fernández, se suma ahora Wado de Pedro que cobró fuerza después de aquella frase de Cristina en la tv donde afirma que es tiempo de un hijo de la generación diezmada. Se sumará también en estos días Agustín Rossi, actual jefe de Gabinete. Sergio Massa también tendría su alfil en este plan, y podría ser el recientemente reelecto gobernador de Salta, Gustavo Sáenz. Desde el mismo espacio también mostró intenciones de ser candidato Juan Grabois.

El Plan B podría ser leído como un triunfo de Alberto Fernández en la discusión electoral, ya que es el único que al día de hoy defiende la realización de internas en el espacio.

Dos protagonistas y varios invitados

En Juntos por el Cambio está claro que la interna del PRO es la que tiene la centralidad, la dicotomía entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta es la que está en el centro del debate y nada de lo que intentan hacer los demás socios del espacio les quita protagonismo. La Unión Cívica Radical (UCR) se prepara, entonces, para ser otra vez un invitado más en la pelea del PRO. La disputa es entre dos modelos políticos del espacio. El radicalizado de Bullrich y el moderado de Larreta. Ambos trabajan por estos días en terminar de darles forma a esas propuestas.

Es posible que la designación de sus candidatos a vicepresidente termine de mostrar el perfil de cada una de estas candidaturas. La posibilidad de candidaturas cruzadas, con figuras de otros espacios ajenos al PRO acompañando a los protagonistas es una opción que nuevamente cobró fuerza en los últimos días.

Si bien Bullrich y Larreta son el centro de atención, para el 24 de junio se espera que haya más anotados en la carrera por la candidatura presidencial. Desde el radicalismo están lanzados Gerardo Morales y Facundo Manes, ambos ya hicieron públicas sus posturas. Y en las últimas semanas se vieron gestos de acercamiento, quizás pensando en que ante la división del PRO la mejor estrategia de la UCR será la de una candidatura única. Parece difícil que en un partido donde las internas son deporte nacional se logren unificar candidaturas ya lanzadas.

En cuanto a las demás fuerzas que componen el frente, en la Coalición Cívica no parece haber muchos movimientos, y el amague de Lilita Carrió de ser candidata, anunciado meses atrás, parece haberse apagado. Por el lado del peronismo federal la figura de Miguel Pichetto es la que sobresale, y había mostrado intenciones de candidatearse, pero a 27 días de la elección todavía parece titubeante.

Tiempo de definiciones libertarias

La cuenta regresiva también corre para Javier Milei, el tercer tercio de la elección de este año en la Argentina. El libertario debe comenzar a consolidar la alta intención de votos que muestra en las encuestas. Y debe hacerlo comenzando a consolidar un armado político que hasta aquí mostró enormes debilidades. Un discurso vehemente contra la casta y las promesas de dolarización y recortes de gastos no son suficientes para ganar elecciones. Se necesitan estructuras. Eso quedó demostrado con el traspié de los seguidores de Milei en Tierra del Fuego, donde por no tener la debida fiscalización perdieron dos sillones en los principales concejos deliberantes de la provincia más austral.

Milei tiene por delante, entonces, un doble desafío. Por un lado, concretar un armado nacional que le permita participar de la elección con la seguridad de que sus votos serán bien definidos y bien trabajados en la previa, para evitar que se les vayan a opciones parecidas de otras fuerzas. Por otro lado, ordenar su propuesta electoral, centrándose en aquellas propuestas que mejor impactan en la sociedad y evitando aquellas que le generan un retroceso producto de la brutalidad con la que las expresa. Controlar la vehemencia de su discurso es un desafío a tener en cuenta.

Esa vehemencia es aplaudida cuando la direcciona a la casta, pero no es celebrada cuando la pone en puntos como la libertad de vender órganos o autorizar la portación de armas. Como se mencionó varias veces en esta columna, Milei debe comprender que el apoyo que recibe en estos días está más relacionado a la decepción con la casta que a su ideología liberal. Si controla y direcciona su discurso entendiendo esto, entonces se mantendrá en la parte alta de la pelea.

Lo que falta en la tierra colorada

En Misiones también la cuenta regresiva está corriendo y las estrategias se están tejiendo y revisando constantemente. En algunos casos se evalúa cómo presentar la oferta electoral, en otros casos se discuten candidaturas que parecían resueltas meses atrás.

En el Frente Renovador las candidaturas están selladas, Carlos Arce encabeza la lista de candidatos a senadores y Daniel “Colo” Vancsik la lista de candidatos a diputados nacionales. Ellos ya trabajan en el armado de su campaña electoral, para caminar la provincia junto a sus compañeros de lista y otros referentes del espacio, pidiendo acompañamiento para llegar al Congreso.

El eje de la campaña de la renovación estará centrado en explicar que son sus representantes los únicos que van decididos al Congreso en busca de la solución a los problemas de fondo que sufre Misiones, por responsabilidad de gobiernos nacionales centralistas. Así se mostrarán como quienes irán en busca de la llegada del gas natural, la terminación de las autovías, mejora en infraestructura en comunicación y conectividad, fondos para viviendas y servicios básicos, entre otras cuestiones. Un reclamo que tiene como argumentación central que Misiones representa la séptima economía en aportes al tesoro nacional, pero recibe como si fuera la decimonovena por la desigual ley de coparticipación. Terminar con esa injusticia es lo que intentarán

Está claro que el electorado misionero apoyó el 7 de mayo pasado el modelo de una provincia blindada de la grieta nacional, que prioriza la solución a los problemas locales. Ahora la renovación intentará convencer a los misioneros de que su propuesta es la mejor para llevar el mensaje de los misioneros al Congreso.

Y mientras los candidatos trabajan en la campaña para llevar ese mensaje, la cúpula política trabaja en la estrategia. Al día de hoy la boleta corta sigue siendo la opción elegida, pero ya nadie oculta que el Frente Renovador analiza la posibilidad de unir su propuesta a la de un candidato a presidente que tenga sintonía con el modelo misionerista.

En la oposición

El resultado de las elecciones provinciales fue un golpe duro para Juntos por el Cambio y para el Frente de Todos, les presentó nuevos desafíos que deberán resolver en estos 27 días. En Juntos por el Cambio la interna nacional del PRO marca el ritmo en Misiones, y se suma a la interna local de la UCR que se profundizó con el resultado de la elección, donde la búsqueda de responsables por señalar está a la orden del día.

En teoría el radicalismo decía tener resueltas sus candidaturas para las Paso, ya que había conseguido que la Convención partidaria diera apoyo a las candidaturas de Ariel Pianesi para la senaduría y de Rodrigo de Arrechea para la disputa por la diputación nacional. Ese apoyo político de la convención puede ser desvirtuado porque hoy está puesto en duda y nadie puede asegurar que vaya haber una sola lista radical para la Paso o incluso que aparezcan radicales en lista mixtas que apoyen a Bullrich o a Larreta. En 27 días esto deberá estar ordenado.

En el Frente de Todos, el tema está un poco más complicado. El oficialismo nacional fue a elección del 7 de mayo partido en tres, con el Partido Agrario y Social que junto a La Cámpora presentaron la lista encabezada por Isaac Lenguaza, y sacaron algo más de 3 puntos y metieron un diputado provincial. Por otro lado, los movimientos sociales, encabezados por Martín Sereno, que presentaron la candidatura de Julia Perié. Y por otro el Partido Justicialista (PJ) que estuvo dentro del Frente Renovador. Ahora, esas tres partes deberán unirse y sacar una oferta en común. Tiene 17 días para acordar un frente y 27 para definir candidaturas.

En Misiones, como en el resto del país, los libertarios necesitan ordenarse. Hay tantos referentes de Milei que dicen ser representantes oficiales que la situación marea. Y a eso ahora se suman voces que hablan de dirigentes de otros partidos saltando al espacio de Milei para ser candidatos en Misiones. Todos esperan por lo mismo, la bendición del libertario, que sigue asegurando que todo se dará a conocer cerca del 24 de junio.

Quedan 27 frenéticos días para que en la Argentina tengamos un poco más de claridad acerca de quiénes van a ser las figuras que se van a disputar el uso, por cuatro años, del sillón de Rivadavia. Serán días intensos, muy políticos y de discusión, para que el 25 de junio tengamos sobre la mesa los nombres de quienes el 13 de agosto, en las Paso, buscarán un lugar en la primera vuelta de la pelea grande, que será en octubre.

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