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Entrevista con Pablo Carro

“Que los artistas puedan vivir en sus provincias”

El diputado nacional detrás de la ley de prórroga a las asignaciones específicas de la cultura llegó a Misiones para profundizar el debate por los fomentos a la industria
jueves 13 de abril de 2023 | 6:05hs.
“Que los artistas puedan vivir en sus provincias”
“Que los artistas puedan vivir en sus provincias”

A fines de octubre y al filo del límite, el Senado finalmente votó  a favor de prorrogar por 50 años las asignaciones específicas destinadas al sostenimiento de la cultura nacional. Así, la música, el teatro el cine y las clave bibliotecas populares, pueden hoy seguir en pie. Tras la celebración de esta conquista en todo el país, ahora quienes bregaron por defender el arte y las industrias culturales, van por más.

Así, el diputado cordobés Pablo Carro -detrás del proyecto para defender las asignaciones específicas de la cultura- llegó a Misiones para ahondar sobre el nuevo desafío que pelea en las contiendas políticas: Comunicación Audiovisual en Plataformas Digitales. Un proyecto de ley que busca actualizar el marco regulatorio para los servicios de streaming, que hoy no tributan en Argentina.

Con la idea de ampliar la diversidad audiovisual y las producciones locales, en total 22 diputados nacionales desplegarán sus armas para lograr debatir este proyecto de ley que regule las OTT (servicios a través de internet). En ese marco, agradecido por el apoyo de Misiones que se embanderó contra el apagón cultural, Carro llegó invitado por Joselo Schuap para la charla Desafíos de la Ley Fondos con Asignación Específicas para las Industria e Instituciones Culturales, ayer en Silicon Misiones.

En la previa, sin embargo, se tomó su tiempo para ahondar sobre los alcances de estas gestiones y debatir sobre el futuro. En diálogo con noteros de diferentes medios audiovisuales marcó la necesidad de federalizar los incentivos para las industrias culturales y entender que hay que ‘‘sacar a la cultura de la grieta política’’. Considerando que las de este año son elecciones complejas, el legislador del Frente de Todos recordó que hay una deuda por ser un país más federal y que es necesario hablar de cultura siempre. Mano a mano con El Territorio, en tanto, se explayó sobre el menester de seguir defendiendo la cultura local y adecuar las OTT a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual vigente.

¿Creés que hay una mayor concientización de la importancia de la cultura después de lo que pasó el año pasado con las asignaciones específicas?

Sí, me parece que fue importantísimo, sin la movilización de los distintos sectores de la cultura, yo no hubiera conseguido los votos necesarios para aprobar el proyecto de ley.  Hubo una gran movilización que tuvo un epicentro aquí en Misiones. Había que activar por abajo, eso fue lo que ocurrió y generó una gran movilización, una gran conciencia también en los artistas que empezaron a decir cada vez que los entrevistaban ‘necesitamos la ley’.

¿Cómo sigue la pelea, cuál es el ideal o el punto medio que se busca ahora?

Aprobar la ley en octubre fue dar una señal fuerte de que en la Argentina, a pesar de que tenemos los problemas de deuda con el Fondo Monetario, no vamos a dejar de darle sus asignaciones a la cultura. Ahora ese es un fondo que viene reduciéndose, es una torta que se achica, ¿por qué? Hay dos problemas: uno tiene que ver con que la publicidad mutó o cambió de lugar de los medios tradicionales a las plataformas.

Entonces, parte de los recursos de la cultura que venían a través de lo que cobran los grandes medios tradicionales, se redujo. Otro es que tenés empresas transnacionales que brindan los mismos servicios que acá en otros formatos, que son las OTT, pero no pagan impuestos. Entonces hay una primera cuestión en la que necesitamos ampliar la torta y después hay una discusión sobre la distribución.

¿Cómo se plantea esa distribución?

 Cuando se aprobó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, por ejemplo no existía el Instituto Nacional de la Música (Inamu). Fue creado por esa ley y se le asignó un 2% del reparto de la torta, algo que sabemos que es muy poco. Al mismo tiempo, hay otros que pugnan por tener sus propias institutos, por ejemplo la danza. Cuando estén todos, me parece que será el momento del consenso final.

Antes, discutiremos las cuestiones de distribución, pero está claro, que necesitamos agrandar la torta y distribuirla de una manera más equitativa; no sólo entre las distintas disciplinas artísticas, sino con un criterio más federal. Porque los recursos se concentran en  la ciudad de Buenos Aires o en Amba y lo que nosotros necesitamos es que los artistas de nuestro país puedan vivir en sus provincias. Que los que eligen irse a vivir a la capital sea por otras razones no porque allí está la moneda.

¿Se necesitan otros incentivos tributarios para producir más en el país? Hoy muchas productoras audiovisuales eligen Uruguay, por ejemplo.

Creo que hay mucho mito alrededor de esto. Primero porque hay incentivos en la Argentina y porque la relación del dólar hace que los salarios acá estén muy deprimidos. Para cualquiera que venga con dólares, sabe que puede contratar. Argentina es uno de los principales países que vende servicios al exterior justamente porque aquí hay gente capacitada, porque está barato y además porque el Ministerio de Cultura da incentivos. De hecho Netflix hizo muchas películas gracias a incentivos específicos que da el Ministerio de Cultura.

Estas son cosas que también hay que discutir, pero la cuestión es integral, no sólo pasa por el subsidio para que vengan capitales, sino también ¿qué se hace con eso? Porque si eso sólo es negocio de un grupito muy chiquito y además  de Buenos Aires...

¿Cómo incentivamos más esa producción?

Ocurre que hoy en las grandes plataformas el catálogo de producciones argentinas es muy chiquito, estamos en el 3% . Necesitamos que si vos contratás Netflix, Amazon, Star, HBO, el que sea, tenga catálogo argentino y que ese catálogo incluya estrenos, porque eso también genera trabajo.

Entonces, buscamos que esas grandes plataformas no sólo paguen impuestos sino produzcan en Argentina porque así tenés a los autores, actores, productores y a todos los negocios relacionados, trabajando. Porque esa gente que viene tiene que comer, dormir, gastar y eso permite un ingreso.

¿Por qué cuesta ver a la cultura como un trabajo, como una industria?

Por una derivación del sistema capitalista que tiene que ver con la producción de estrellas. Para nosotros la cultura son siempre las grandes estrellas: esos músicos reconocidos, los grandes actores de Hollywood y nos perdemos de vista la importancia que tiene el entramado cultural.

Está bien ver a los grandes actores, a todos nos gusta, ahora yo quiero también que la biblioteca popular de mi barrio tenga internet, se pueda leer libros, se monten obras teatrales,  haya títeres, infinidad de cosas que puede haber en la cultura y eso es lo que hace el fomento.

El Inamu por ejemplo, trabaja con los músicos independientes. Tiene gran apoyo de los grandes músicos, pero los grandes no lo necesitan, entonces trabaja con las escuelitas de música, permite que los músicos puedan inscribir su tema, producirlo, aparecer en un canal estatal con sus producciones... ¡te levanta todo! Si a eso lo conectás con el circuito de festivales de la Argentina, genial. Ahí está la cultura, detrás de todas esas cuestiones. Sería imposible hacerlo si la ecuación fuera sólo económica.


Proyecto de regulación de las OTT

22 diputados nacionales encabezados por el cordobés  Pablo Carro presentaron el proyecto ‘Comunicación Audiovisual en Plataformas Digitales’ que busca:

Reencuadrar a la TV por suscripción como servicio audiovisual, para definir derechos de audiencias, cuotas de pantalla y grillas de programación.

Actualizar la definición de servicios de audio y TV a demanda con precisiones operativas.

Incorporar la definición de servicios digitales de distribución e intercambio de contenidos audiovisuales para los nuevos sujetos prestadores sin responsabilidad editorial sobre contenido.

Precisar el cumplimiento de normativas antidiscriminación y de tutela de derechos de audiencias vulnerables como niños, etcétera, para servicios audiovisuales por internet.

Disponer cuota de pantalla de exhibición o catálogo de producciones audiovisuales nacionales para las plataformas de streaming del 20% de películas o series, al menos la mitad de ellas de producción o coproducción independiente y con estreno o difusión menor a 8 años.

Explicitar el alcance tributario a estos servicios siguiendo el parámetro de gravamen similares a las señales satelitales y tv pago.

Se propone un diferencial entre nacionales y extranjeras y se aclara que no es un nuevo impuesto.

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