El foco ígneo fue provocado el pasado 29 de diciembre en el barrio Sol de Misiones

“Lo peor ya pasó, falta poco para que nos vayamos a casa otra vez”

Aurelia Encina, quien sufrió quemaduras junto a sus hijos por el incendio provocado por su pareja, contó detalles de esa triste noche y cómo es la recuperación de todos
sábado 25 de marzo de 2023 | 6:03hs.
“Lo peor ya pasó, falta poco para que nos vayamos a casa otra vez”
“Lo peor ya pasó, falta poco para que nos vayamos a casa otra vez”

Después de lo sucedido el 29 de diciembre del año pasado, cuando Ramón Antúnez (32) incendió su casa en la que estaba su pareja Aurelia Encina junto a sus dos hijos de 7 y 9 años, la mujer contó los detalles de esa angustiosa noche que le tocó vivir en su domicilio ubicado en el barrio Sol de Misiones, además de cómo está siendo la recuperación, tanto de sus hijos como de ella, por las heridas de diferente consideración que sufrieron por las llamas.

“Gracias a Dios estamos bien. Lo peor ya pasó. Falta poco para que nos vayamos a casa otra vez. El más chico (Claudio) sale de alta dentro de poco y el más grande (Ángel) está bien y ya va a la escuela”, expresó la mujer con alivio a El Territorio.

Ante la consulta de cómo empezó la traumática situación que puso en riesgo la vida de toda la familia, la entrevistada manifestó que “todo pasó por un mensaje que llegó a mi celular. Mi marido se puso histérico y no me quiso escuchar”.

“Para que él se quede tranquilo, le dije que me iba a acostar con nuestros hijos. Le dije que no era nada lo que me llegó. Era sólo un mensaje de un amigo de Facebook, pero no me quiso escuchar”, alegó.

En esa línea, la mujer mencionó que al acostarse con sus hijos pensó que la situación se iba a apaciguar, pero lo que pasó minutos después fue todo lo contrario de lo que ella imaginaba.

“Él, después de un rato de haberme ido a acostar con los chicos, apareció con un bidón de nafta diciéndome que nuestros hijos no eran de él y muchas cosas más”, expresó Aurelia, quien indicó que todo estaba siendo escuchado por los niños, ya que estaban despiertos.

Relato del caos
Momentos después, según la entrevistada, Antúnez agarró el bidón de nafta y un encendedor, “mientras nos decía que nos iba a matar a todos, que no íbamos a salir y que moriríamos. También nos decía que nosotros no le queríamos”, contó.

En ese marco, la mujer mencionó que le pedía al padre de sus hijos que se calmara, porque no era nada de lo que él pensaba. Sin embargo, Antúnez hizo caso omiso y de un momento a otro intentó volcar el bidón de nafta hacia ella.

“Cuando yo intento que no logre tirarme la nafta, se cae el bidón al suelo. Por eso yo me agacho para levantarlo y que no chorree más combustible por el suelo. Él también se agacha y chispea el encendedor”, explicó.

Las chispas del encendedor provocaron rápidamente las llamas, que en primer lugar llegaron a las piernas de Aurelia y segundos después prendió todo el colchón donde estaban Claudio (7) y Ángel (9).

“En el instante que me quemó las piernas, yo salí de mi casa para limpiarme el combustible que me tiró y cuando vuelvo, no puedo agarrarles a los chicos. Por eso empiezo a pedir ayuda a los vecinos”, relató Aurelia, quien veía esa triste situación en la que los hijos sufrían por el incendio provocado por el padre.

Por otro lado, la mujer contó el momento en el cual Antúnez desapareció del domicilio que se estaba incendiando por completo.

“Él primero intentó darme una mano, pero quedó traumado y no sabía qué hacer. Cuando salí a pedirles ayuda a los vecinos él huyó del lugar corriendo. Los que se acercaron a socorrer dijeron que lo vieron irse para el lado de las viviendas”.

Por el fuego que comenzó en la noche del 29 de diciembre todos sufrieron lesiones en distintas partes de su cuerpo, siendo Claudio, el menor de los chicos, quien peor consecuencias tuvo.

El incendio ocurrió en la noche del jueves 29 de diciembre del año pasado.

“Yo me quemé la pierna. Ángel también. El que peor estuvo fue Claudio, que se quemó el 70% de su cuerpo”.

Milagrosa recuperación
Como oportunamente informó este matutino, Claudio a pesar de haber estado en terapia intensiva en los primeros dos meses, en los últimos días fuentes judiciales intervinientes en el caso constataron que el niño de 7 años, quien se encuentra internado en Hospital Garrahan, de Buenos Aires, está teniendo una recuperación “milagrosa”.

En los primeros días, el ‘score absi’, que es un método de evaluación de índices de severidad de quemaduras, que va de 0 a 11, arrojó que el niño alcanzaba los 9 puntos, lo que se traduce en un porcentaje de mortalidad de entre el 50 y el 70 por ciento.

Sobre la mejoría de su hijo, Aurelia mencionó que “hace poco Claudio empezó a respirar por sí solo. En los últimos días de febrero le sacaron el tubo de oxígeno. Ya respira bien por sí solo”.

Ante la consulta de cuánto tiempo falta para que el menor pudiera ser dado de alta, la mujer alegó: “Todavía no nos dieron una fecha exacta, pero nos dijeron que dentro de dos o tres semanas aproximadamente”.

Además, agregó que si bien el panorama no era el mejor cuando llegaron a Buenos Aires, los médicos mostraron alegría al saber que Claudio pudo sobrevivir a las quemaduras.

“En un principio estaba mal, pero hoy está recuperándose muy rápido. Me dijeron los médicos que el martes le harán los últimos injertos”

Sobre el procedimiento que sirve para trasplantar tejido de una parte del cuerpo a otra, Aurelia mencionó que le realizaron varias operaciones en el pecho, los brazos, la espalda y parte de la cara. Por otro lado, en referencia al mayor de sus hijos, Ángel, la mujer manifestó que ya está yendo a la escuela en Posadas y que se encuentra viviendo momentáneamente con una tía materna.

 

“No lo quiere ver más al padre”

Aurelia mencionó que sus hijos de 7 y 9 años, al ser quemados por su propio padre, le manifestaron que no quieren tener relación con él.

En el caso de Claudio le expresó que “no lo quiere ver más al padre. Quedó muy shockeado con todo lo que pasó. Dijo que si lo llega a ver, no lo va a saludar”.

Por su parte, Ángel (9) le había mencionado que “quedó shockeado sin poder creer que el papá le hizo eso”.

Por último, Aurelia indicó que ella también se siente sin respuestas por lo que le pasó, pero que sólo le queda remarla y estar con sus dos hijos.

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