Neurología

Afirman que el sueño es un pilar en la calidad de vida

sábado 18 de marzo de 2023 | 6:04hs.

Durante el sueño se dan importantes procesos biológicos que ayudan, entre otras cosas, a la recuperación del organismo; además un descanso correcto garantiza la buena salud y predisposición para enfrentar la actividad diurna.

Desde el Servicio de Neurología del Hospital Escuela de Agudos Doctor Ramón Madariaga, el neurólogo Christian Bortoluzzi explicó por qué dormimos: “Es necesario dormir en tiempo y forma adecuada porque es durante el sueño donde generamos la inmunidad celular y producimos ciertas hormonas, por citar un ejemplo, la hormona de crecimiento. Es durante el sueño donde procesamos la información y adquirimos la nueva información del día”.

El profesional mencionó que durante el sueño también se eliminan algunas toxinas, como por ejemplo la proteína beta-amiloide, cuya acumulación en placas es un signo de la enfermedad de alzheimer.

Con respecto a cómo está conformado el sueño, Bortoluzzi explicó: “Existen tres estados fisiológicos en los seres humanos: vigilia, sueño lento y sueño de movimientos oculares rápido o sueño REM, (rapid eye movement sleep). En cada uno de estos estados se producen diferentes cambios a nivel del sistema nervioso autónomo (sistema nervioso que controla las acciones involuntarias), es así como este recibe la información del medio interno para actuar sobre sus músculos, glándulas y vasos sanguíneos, y producir de esta forma la liberación de hormonas y eliminación de toxinas”.

Desregulaciones del sueño
Las horas de descanso resultan de vital importancia para la salud, y es así como la vorágine del día a día, ya sea por mayor carga horaria, turnos rotatorios, mayores responsabilidades o mayor acceso a entretenimientos, alejan a las personas de lograr adecuadamente esa acción. “El ciclo de sueño y vigilia es uno de los ciclos que se autorregulan espontáneamente, y es un equilibrio que tenemos desde el comienzo de la vida. Nuestro organismo está preparado para captar señales naturales que le indican cuándo dormir y cuándo estar despierto”. Sin embargo, en la actualidad, ya desde los primeros momentos de la vida, este proceso se ve forzado a acomodarse a las demandas culturales, señaló el profesional.

En el mundo moderno, la principal causa de somnolencia diurna (sensación excesiva de sueño durante el día) es la privación parcial de sueño. Según afirmó el neurólogo, se estima que hoy la población duerme de 2 a 3 horas menos que hace un siglo. Al respecto, el profesional agregó, “nuestro estilo de vida actual implica jornadas de trabajo más largas, y actividades desde tempranas horas del día. En consecuencia, el tiempo libre es el nocturno y, usualmente, es este el horario donde la familia se reúne o tenemos un momento de recreación”.

Con respecto a los trabajos y actividades nocturnas y su relación con el déficit de sueño, Bortoluzzi destacó: “Los trabajos en turnos nocturnos o extendidos provocan un déficit de sueño o la llamada ‘deuda de sueño’ produciendo consecuencias nocivas para la salud. Los trabajadores en turnos nocturnos sufren de una mayor incidencia de enfermedades. Y a su vez son más propensos a tener accidentes laborales y de tránsito, presentan una incidencia mayor de conflictos familiares y sociales”.

Descanso diurno
Finalmente, Bortoluzzi destacó que un breve descanso diurno puede mejorar el estado general de las personas: “Se recomienda por lo general una siesta corta -de 20 a 30 minutos-, y así proporcionar un beneficio significativo para mejorar el estado de alerta y el rendimiento sin dejar la sensación de aturdimiento o interferir en el sueño nocturno”.

El galeno sumó que esta siesta energética aumenta la alerta y la concentración, mejora el humor y aumenta el rendimiento motor. Con esta duración (hasta 30 minutos), sólo se tiene un sueño poco profundo.

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