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Se convirtió en coach y además asesora a parejas que están en una experiencia similar

Tras diez años de tratamiento logró ser madre y ahora ofrece su ayuda

Gabriela Amoros (42), junto a su pareja Diego Schroeder (43), se sometió a varias terapias de fertilización asistida para concebir. Hoy su hija tiene seis meses

lunes 13 de marzo de 2023 | 6:05hs.
Tras diez años de tratamiento logró ser madre y ahora ofrece su ayuda
Gabriela junto a su hija luego de haber perdido dos embarazos.
Gabriela junto a su hija luego de haber perdido dos embarazos.

Cada vez son más las mujeres que dilatan la maternidad para darle prioridad a la carrera profesional o bien optan por viajar y después establecerse en un lugar para luego formar una familia, o simplemente no habían sentido la necesidad de tener un hijo.

En muchos de estos casos las parejas se enfrentan con ciertos problemas para concebir y deben recurrir a estudios y tratamientos que no son comunes o de fácil acceso en el norte de la provincia y a veces deben recurrir a especialista de algún centro de alta complejidad en Buenos Aires porque no logran dar con un diagnóstico.

Gabriela Amoros (42), junto a su pareja Diego Schroeder (43), vive en Puerto Iguazú, y luego de dos años de comenzar la relación decidieron que querían ser padres y comenzaron a tratar de concebir. Sin embargo no lo lograban, es por ello que dos años después de haber tomado la decisión de ser padres, comenzaron a buscar ayuda para conocer el motivo por el cual no podían tener un hijo. Pasaron por una serie de estudios, y durante mucho tiempo continuaron intentando hasta que un médico ginecólogo en Brasil les brindó un diagnóstico bastante alentador: consistía en que Gabriela tenía un período de ovulación diferente al estándar.

Con esta información lograron concebir a través del método de ovodonación. Es decir, a Gabriela se le implantó el óvulo de una donante que fue fecundado con el espermatozoide de su pareja, Diego. No obstante, antes de esta victoria que hoy les permite tener en sus brazos a su hija, sufrieron la pérdida de dos embarazos.

En la dulce espera tras el éxito de la ovodonación.

“Después de mucho tiempo de intentarlo con un diagnóstico logramos el embarazo, pero no los podía retener, perdimos dos, fue difícil porque en ese momento sentís el dolor de la pérdida y te preguntás si realmente podés ser mamá”, contó en diálogo con El Territorio Gabriela Amoros.

Sin embargo, la pareja no se rindió y tomó la decisión de averiguar por qué no podía llegar a término la gestación. “Tras varios estudios, se supo que mis óvulos ya no eran de calidad para que el embarazo pudiera llegar a término, en ese momento me pregunté qué hubiera pasado si el diagnóstico hubiera llegado antes; cuando mis óvulos aún tenían la calidad necesaria para culminar la gestación”, comentó.

Luego del segundo diagnóstico, casi nueve años después de haber tomado la decisión de ser padres, los profesionales médicos propusieron optar por una ovodonación. “Fue difícil, surgen muchas preguntas, ‘será que sentiré conexión con mi hija si opto por ese tratamiento’, surgen dudas y miedos. Habíamos pasado por un gran proceso con muchas dificultades y muchas decepciones. Sin embargo, decidimos con Diego que sería el último intento, era la última opción y resultó, hoy la gorda tiene casi seis meses, está sana y es igual al papá”, relató la flamante madre.

La ovodonación es el proceso por el que una mujer dona óvulos con el propósito de usarlos en alguna técnica de reproducción asistida o para investigación biomédica. Antes de recibir el tratamiento los especialistas realizan estudios donde se compara la genética de la donante y de la persona receptora a fin de que el bebe se parezca físicamente a la futura madre. Las donantes sólo pueden hacerlo hasta los 32 años, ya que después de esa edad la calidad del óvulo se reduce. Los padres del bebé pueden acceder a la información de la donante únicamente si el bebé desarrolla algún tipo de patología o enfermedad genética y necesite alguna donación. En tanto, la donante no está obligada a realizar la donación (supongamos en un caso de leucemia).

Actualmente, Gabriela es master en la Programación Neurolingüística en la maternidad (PNL), capacitadora, coach ontológico, y tras su experiencia se especializó en fertitilidad a fin de poder ayudar a parejas que transitan el camino que hizo junto a su pareja.

Creó un cuenta en Instagram @coachfertilidad Mama post 40 a fin de brindar información acerca de tratamientos con el aporte de profesionales médicos y acompañamiento a las personas en base a su experiencia. “No hay información y mucho menos acompañamiento para las personas que están atravesando esta situación. Tomé la decisión de especializarme en fertilidad para ayudar a los demás, a mí me hubiera gustado contar con ese apoyo y con mayor información”.

Misiones cuenta con profesionales médicos especialistas en fertilidad en la capital provincial. De hecho el Hospital Madariaga tiene un programa vigente. Si bien en Iguazú varios profesionales se interiorizaron en el tema, las intervenciones son en Posadas.

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