La historiadora Silvia Gómez rescata esta labor silenciosa y anónima

“El papel de las mujeres en la contención de los recién llegados fue fundamental”

Radiografía de la época en que surgieron las sociedades de socorros, el foco en el aporte a la integración y la deuda de la historia con la mujeres migrantes que cuidaron y transmitieron cultura
domingo 12 de marzo de 2023 | 6:05hs.
“El papel de las mujeres en la contención de los recién llegados fue fundamental”
“El papel de las mujeres en la contención de los recién llegados fue fundamental”

Entre las sociedades de bien común, hay varias que continúan en el tiempo y otras que dejaron de funcionar o reencauzaron sus objetivos a los requerimientos de un nuevo tiempo histórico, pero en su momento prestaron un servicio fundamental en ámbitos en los que no llegaba el Estado. Hay que recordar que en esos albores del siglo pasado, Misiones aunque tenía un gobernador designado para el Territorio, muchas de las decisiones administrativas se tomaban en el plano nacional, lo que hacía todo mucho más lento.

“Durante los primeros años de Posadas, la acción social del Estado era prácticamente nula, o por lo menos deficiente y desorganizada. En consecuencia, movidos por un gran espíritu solidario, las personas y familias con mayores recursos, trataron de organizarse en asociaciones, principalmente mutuales, para socorrer a la población de menores recursos. Por otro lado, las corrientes migratorias, que fueron base de la consolidación de la sociedad posadeña, a su vez, conformaron de inmediato, sociedades de socorros mutuos, como así se nuclearon en clubes sociales y recreativos con elementos de las respectivas colectividades”, se menciona en Historia de Posadas, de Etorena y Freaza.

Estos grupos humanos de diferentes orígenes se organizan en sociedades mutualistas y solidarias, “que primero son cerradas pero luego se vuelcan a la comunidad y mantienen un intercambio dinámico y fluido”, detalló Silvia Gómez, historiadora y directora del Archivo Histórico Municipal de Posadas.

Acta de la Sociedad Cosmopolita, acervo del Archivo Histórico Provincial. Foto: Marcelo Rodríguez

La investigadora citó un documento importante para acercarnos al funcionamiento de estas centenarias organizaciones y lo cotidiano de aquella época. “Hay un libro histórico llamado Libro Azul, Guía del Territorio Nacional de los años 1935-1936. Allí hay una lista de sociedades, algunas continúan y otras dejaron de funcionar”. Este listado tiene al menos una veintena de asociaciones filantrópicas, culturales y sociales.

Fue a mediados del siglo XX, con un Estado más presente, que algunas sociedades comenzaron a aminorar su actividad sostenida por particulares y asoman las sociedades mixtas o con control estatal como las ONG.

Radiografía de época
Gómez esbozó una radiografía de la temprana sociedad posadeña, “tengamos en cuenta que las personas llegaban de a miles, en distintas corrientes migratorias, de acuerdo a las coyunturas y vicisitudes en sus países de origen y sobre todo en una Europa devastada”.

Hoy si se camina por el centro capitalino se verán los edificios de la primera sede de la Sociedad Italiana frente a la plaza 9 de Julio y la actual en Santa Fe y Corrientes, también la Sociedad Española, que tienen actividades abiertas a la comunidad.

“Si hablamos de la importancia de las sociedades de socorros mutuos, las que se conformaron en Posadas datan de hace más de 100 años, aunque la Cosmopolita por ejemplo ya no existe más, y era un momento en que en todo el país, las personas se reunían en sociedades de socorros mutuos, muchos eran inmigrantes. En Posadas el actuar de estas organizaciones y su papel fue mucho más allá de los límites de su espacio y se aportó al desarrollo de la comunidad al mismo tiempo que se reforzó el intercambio entre personas de diferentes orígenes”, refirió.

En pos de la cultura
Entre los hitos de estas entidades, destacó la creación del Teatro Español que albergó también un cine que tenía la última tecnología, “este cine teatro era muy moderno para la época, la fachada tenía líneas arquitectónicas simples -comparada con otros teatros de capitales- pero adentro era un lujo, las fotos de la época muestran que era monumental”.

Para la investigadora estas sociedades prosperaron en un contexto adverso, cuando mucha gente llegó a estos territorios creyendo encontrar mejores condiciones, pero la realidad muchas veces era más dura, había sitios que ya estaban ocupados por otros grupos y que fueron corridos.

“En Misiones tenemos la inmigración privada que va a poblar el centro y norte de Misiones, y eran familias que llegaron con algún recurso y luego tenemos la colonización oficial, que no siempre cumplía, son dos caminos diferentes de una historia que se unificó con el tiempo y que la contamos de manera romántica, pero lo cierto es que la convivencia entre los inmigrantes, los criollos, los originarios, fue algo que llevó su tiempo. Había conflictos pero también hubo mixtura, porque el amor existe y, de ese proceso venimos”.

Esencial e invisible
Las sociedades de socorros estuvieron para auxiliar a sus connacionales en las primeras épocas y de a poco se dio lugar a una red de intercambio dinámico comercial, económico, social entre los distintos grupos.

Las organizaciones venían a colaborar con la búsqueda de empleo, con el idioma, la salud, la educación, la contención social y requerían comprar insumos, bienes, servicios.

“Hay algo que me gustaría mucho marcar y que la historia invisibiliza un poco, estamos hablando de una época en que no había muchos servicios y el Estado Nacional no siempre estaba presente. En este contexto, las personas se organizaban, las que estaban mejor económicamente comenzaron a ayudar, se comenzaron a proyectar la construcción de las sedes, también quienes mejoraban su situación aportaban una cuota societaria”, describió.

Otra de las características de estas sociedades integradas casi exclusivamente por varones era la ética y los ideales de bien común. “Era un momento en que un hombre no cambiaba de ideales tan fácilmente, y estaban convencidos de su tarea, creo que eso fue también un elemento de su éxito”, expuso Gómez que analizó que, “estas asociaciones compuestas por hombres, tenían sin embargo un brazo importante en la caridad que cumplían las mujeres. Las costumbres de esos años les impedían a las mujeres estar en los primeros planos, tenían que estar en sus casas, pero es cierto que el papel de las mujeres en la contención y atención de los recién llegados fue fundamental, al igual que la transmisión de su cultura a sus hijos y ese trabajo invisibilizado no está hasta el día de hoy valorado, y tiene que ver con el crisol de culturas que somos hoy”, formuló.

Por último, consideró, “hay muchas mujeres que rompieron el molde y lograron zafarse de las ataduras y hoy conocemos sus nombres, pero sin dudas, las mujeres han llevado el mayor peso de lo que significó inmigrar y arraigarse en un lugar desconocido, y son anónimas. Nuestra sociedad de hoy todavía no ha hecho un reconocimiento a estas mujeres que la historia las coloca en segunda fila, pero que sin lugar a dudas han sostenido estas instituciones”.

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