domingo 02 de octubre de 2022
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Para mañana están previstos alegatos y sentencia en el Tribunal Penal Uno de Posadas

“Espero que cumplan el juramento de hacer justicia”, expresó la hija de Irma

Silvina de Melo manifestó su confianza en los magistrados. Alejandro Esteche (34) está imputado por el crimen de Irma Ferreyra Da Rocha (47), ocurrido en 2016

domingo 28 de agosto de 2022 | 6:03hs.
“Espero que cumplan el juramento de hacer justicia”, expresó la hija de Irma
Silvina es la hija mayor de Irma y aseguró que seguirá pidiendo justicia por su madre. Foto: Natalia Guerrero
Silvina es la hija mayor de Irma y aseguró que seguirá pidiendo justicia por su madre. Foto: Natalia Guerrero

Cinco años, ocho meses y doce días después del crimen de Irma Ferreyra Da Rocha (47), están previstos para mañana los alegatos y la sentencia del juicio contra Andrés Guillermo “el Porteño” Esteche (34), imputado por “abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de su realización, seguido de muerte”, ocurrido en diciembre de 2016 en Garupá.

“Espero que se haga justicia, que caiga todo el peso de la ley en él, que es lo que se merece. Es lo mínimo con lo que nosotros podemos consolarnos un poco porque la verdad es que este dolor nunca va a terminar por más que se haga justicia ahora”, expresó a El Territorio Silvina de Melo, la hija mayor de Irma Ferreyra Da Rocha (47)

La acusación que enfrenta Esteche, según el artículo 80 del Código Penal Argentino prevé reclusión o prisión perpetua “pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al que matare con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”.

En cuanto a lo ocurrido durante el juicio, la entrevistada manifestó su conformidad con el trabajo del representante del Ministerio Público Fiscal, Martín Rau.

“Yo vi su trabajo, su empeño. Desde el primer momento que pude hablar con él me dio esa confianza que yo podía confiar en él porque iba a hacer bien su trabajo. Ahora toca esperar a los jueces”, expresó.

“Ese día seguro voy a estar más nerviosa que nunca”, aseguró. Al ser consultada sobre lo que espera de quienes conforman el Tribunal Penal Uno de Posadas, la jueza Viviana Cukla y sus pares Ángel Dejesús Cardozo y César Antonio Yaya, aseveró: “Así como ellos toman juramento a los testigos, espero que ellos cumplan el juramento que ellos hicieron el día que se recibieron, el juramento de hacer justicia, eso es lo que espero de ellos”.

Desde temprano, Silvina estuvo presente en casi todas las jornadas de debate. Llegaba y se ubicaba en la última fila de sillas dentro del recinto donde se tiene un amplio panorama del tribunal y sus asistentes. Lamentó no haber podido asistir el día en el que se presentó a testificar Lucas Frutos, “el señor que le encontró a mami, para poder escuchar de su propia boca la versión de él, pero, bueno, no pude”.

Sin embargo, allí estuvo en las otras oportunidades. Incluso, se mantuvo firme en su lugar al momento en que el médico forense, Carlos Wolheim, solicitó mostrar las imágenes de la autopsia realizada al cuerpo de Irma luego de que la mujer falleciera tras agonizar más de 30 horas en el Hospital de Agudos Ramón de Madariaga.

“Sentí como que me iba a desmayar, era lo que sentía, como cuando te da una bajada de azúcar. Fue muy duro para mí ver todo, ver la rama, pero no quise salir afuera. Preferí ver para preguntarme mejor qué se le pasaba a él en la cabeza para hacer eso, pero hasta ahora no encuentro explicación”, expresó.

Irma Ferreyra Da Rocha falleció el domingo 18 de diciembre luego de haber sido intervenida quirúrgicamente en dos oportunidades y de haber sufrido tres paros cardiorrespiratorios. La causa del deceso fue un shock séptico y falla multiorgánica, según la instrucción llevada adelante por el Juzgado de Siete de Posadas.

“Fue la primera vez que lo vi”
Además de la experiencia de ver lo ocurrido con su madre, aseguró que nunca antes había visto a Esteche. “En el juicio fue la primera vez que lo vi y no le sacaba la mirada de encima y vi que en ningún momento me miraba. Por ahí en el cuarto (debate) recién se animó a pegarme una relojeada, yo le miraba y él agachaba la cabeza”, comentó.

“Era una persona fría. En ningún momento se vio, cómo te puedo decir, no sintió lástima ni nada. Ni cuando mostraban las fotos porque él miró también”, relató Silvina en relación al momento en el que, mediante imágenes, el médico forense explicó las lesiones sufridas por Irma a causa de una rama de 58 centímetros de largo que el agresor incrustó en su cavidad anal.

“Me agarró una bronca porque tuvo el descaro de mirar lo que le hizo a mi mamá, ahí te podés dar cuenta. Yo no tengo mucho estudio, apenas terminé mi primaria, pero para mí es una persona psicópata. Esos son los que no tienen remordimiento de lo que hacen, miran con esa mirada fija o esa mirada para abajo”, refirió con evidente angustia y enojo.

Según Silvina, “todas las pruebas y todos los testimonios que pude ir escuchando” reafirman la culpabilidad del imputado. “Para mí tenés que tenerle odio a esa persona y ni siquiera con tanto odio uno pudiera hacerle eso a un ser humano”, reiteró en relación al inexplicable ataque que su madre vivió la madrugada del sábado 17 de diciembre de 2016.

“Nunca imaginé que era tan grave”
La hija de Irma comentó que se comunicaba con su madre todos los días de la semana y el sábado 17 sintió que algo no andaba bien cuando no lograba hablar con ella.

“Siempre me llamaba a las entre las 8 y 8.30. Se me hizo raro que no me estuviera llamando, empecé a llamarle y no me respondía. Así estuve hasta las 11 de la mañana y me daba la contestadora. Vine a la casa de ella y me acuerdo que llamo a mi hermano y me dijo ‘no sé, yo salí, me fui a un baile y mamá se quedó acá con su amiga. Habrá salido’, me dijo”.

Continuó y relató que aquel día hizo unas compras, volvió a su casa y fue allí que un tío la llamó para contarle que su madre se encontraba muy grave en el hospital. Según su testimonio, debió recibir un reto por parte de su familiar para poder caer en la situación de que era real lo que le estaba diciendo.

Luego del momento de shock fue al hospital desde su casa en Santa Inés. “Habré llegado a las 2 de la tarde. Subí a verla y quedé impactada, sorprendida, no podía creer. Pero yo no pensaba que era algo grave. Qué sé yo, nunca me imaginé que era tan grave y que iba a llevar a la muerte de mi mamá”, confesó.

“Le vi a mi mamá en ese llanto que sólo me pedía que le llame a la enfermera que le ponga un calmante, que no daba más, que no aguanta el dolor. Me acuerdo que me acerqué, le toqué la panza y ella me dijo: ‘¡No me toque que me duele!’, y empezó a gritar y llorar. Al lado de ella había una abuelita y me dijo: ‘Así ella está todo el día, todo el tiempo’”.

“Me fui a la ventana y me puse a llorar. Me limpié las lágrimas y le pregunté: ‘Mami quién te hizo esto’. Ella no me quería hablar, sólo me decía ‘me duele’. No llegó el momento que me cuente nada, no sé si ella sentía vergüenza porque es lo que se veía. Le dije: ‘Mami, vos no sientas vergüenza por lo que te pasó’. Hasta ese momento yo no sabía la magnitud del problema”.

Aquella noche Silvina debió regresar a su casa y fueron pocas horas después que le avisaron que su madre finalmente había fallecido. “Poquito tiempo estuve con mi mamá”, lamentó.

La espera después de la siesta
“Le veía todos los días y para mí fue muy impactante, porque después de que ella falleció, a mí más de una semana me llevó mal. Ella trabajaba limpiando en lo de un señor mayor cerca de mi casa tres veces a la semana y los días que no trabajaba allá trabajaba en Garupá para una señora, terminaba y se iba para mi casa igual”.

Silvina mantiene los recuerdos vivos de la relación cotidiana que llevaba con su madre. La imagen de Irma sentada en una sillón tomando mate aún queda plasmada en su memoria.

“A veces yo dormía la siesta, me despertaba y ella estaba sentada en el sofá, con el pie de ella en un banquito chiquito, tomando mate. Yo miraba y le decía: ‘Y vos, mami, ¿a qué hora llegaste?’, y me decía: ‘Hoy ya, pero vos estabas durmiendo y no te quería molestar, estoy mirando la novela’. Así era siempre, viste, entonces siempre estaba esperando a mi mamá”.

El lunes se llevará a cabo la jornada de alegatos por parte del fiscal Martín Rau y el abogado defensor Edgardo Cabrera Germain. Se prevé que luego de eso se conozca la sentencia dictada por la jueza Viviana Cukla y sus pares Ángel Dejesús Cardozo y César Antonio Yaya.

Silvina, por su parte, expresó: “Aunque mis hermanos no me acompañen voy a estar yo, orgullosamente representando a mi mamá. Es doloroso, pero hay que estar, hay que ser fuerte. Para mí, salir a la calle y pedir justicia es lo mínimo que mi mamá se merece por todo lo que ella sufrió para criarnos, para estar con nosotros, bien o mal. Para mí, lo mínimo que ella se merece es justicia, nada más”, finalizó.

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