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Paño de cruz y otros ritos

viernes 01 de julio de 2022 | 6:00hs.
Paño de cruz y otros ritos

Dentro de las muchas costumbres regionales que se pueden determinar casi geográficamente, se encuadra el uso de una especie de rectángulo de tela blanca que se coloca en las sepulturas -especialmente en tierra-, práctica habitual en Paraguay, Misiones y el territorio correntino.

Popularmente se lo denomina “paño de la cruz” y asemeja a una pequeña estola confeccionada con un género liviano -seda, tafeta o lino- de color blanco, bordada delicadamente en igual color, con motivos religiosos o florales y el nombre del difunto en uno de sus extremos de manera vertical. En algunas ocasiones se ornamenta con encaje ñandutí en reemplazo del bordado, se coloca –de atrás hacia adelante– sobre los brazos de la cruz de la sepultura y se anuda al frente.

Este paso se realiza a continuación de la “novena”, es decir el rito de rezar en comunidad -familiares y allegados del fallecido- durante nueve días, también llamado “ñembo´é kurusú”, que traducido significa, aproximadamente, “velar la cruz”; cada jornada el grupo de dolientes se reúne, a la misma hora, y oran por el eterno descanso del alma del fallecido, frente a una cruz ornamentada con un paño negro en señal de duelo. Ese “ñembo´é yvagape” -rezar al cielo- es casi sinónimo de “soltar” como lo entendemos actualmente.

La costumbre del paño, entre tantas otras, se adentra en la cultura religiosa impuesta en América a partir de 1492; en estas tierras, desde la fundación del Fuerte de Nuestra Señora de Asunción, en 1537, la Ciudad de Vera –a la que posteriormente le agregaron “de las Siete Corrientes”– en 1588 y la creación de la Provincia Jesuítica de Paraguay en 1604; la tela sobre la cruz asemeja al manto o sudario con que se cubriera el cuerpo de Jesús al bajarlo de la cruz donde fue asesinado, según la tradición católica apostólica romana.

La cruz en sí misma es motivo de devoción, la fecha del calendario eclesiástico es el 3 de mayo, se recuerda como la “invención de la cruz” -atendiendo a la palabra latina invenio, que significa descubrir-, la Cruz de Mayo, Fiesta de las Cruces o simplemente Día de la Cruz, y hace referencia a Flavia Julia Helena, conocida como Helena de Constantinopla o Santa Helena, madre del emperador Constantino, quien en esa fecha descubrió las reliquias de la “verdadera cruz de Jesús”, aunque, a decir verdad, este relato fue incorporado a su biografía a partir del siglo IV.

Contaba Miguel Fernando González Azcoaga que la última vez que participó del “velatorio de la cruz” fue en Itatí, allá por los años ‘80 del siglo pasado; era entonces un niño, una persona había fallecido y luego del entierro los familiares, amigos y vecinos se reunieron en su casa, rezaron durante toda la noche frente a una cruz de madera, a la mañana siguiente salieron a la calle -en formato de procesión- con una persona al frente casi como guía, llevando la cruz en sus brazos. Curioso él, tímidamente preguntó “qué era eso”, le contestaron que habían velado la cruz y ahora había que llevarla al cementerio. Allí se dirigieron y frente a la sepultura, la colocaron en el nicho como parte de la ornamentación.

Homenajeada de diferentes maneras, tanto en la ciudad de Asunción como en Corrientes, la Cruz como efeméride es fundacional y convocante.

Otro elemento del rito funerario regional es el cerco de hierro que se coloca alrededor de la sepultura. Dependiendo de la disponibilidad financiera de la familia del difunto, pueden ser verdaderas obras de arte y de variados motivos, generalmente pintados de color negro, blanco o plateado; en el caso de “angelitos” como se llama a los infantes fallecidos, este cerco suele ser de madera también coloreado en celeste, rosado y/o blanco, semejante al corralito usado con los niños pequeños. En ambos casos, en la zona de la cabecera se incorpora una especie de plaqueta de latón o chapa, de forma rectangular, cuadrada o de corazón, con los datos personales y a veces un breve epitafio.

Si nos atenemos al velatorio propiamente dicho, hasta no hace mucho se solía colocar –debajo del cadáver o ataúd– un plato con trozos de pan fresco. Según la costumbre, su función era retrasar el proceso de descomposición, impedir la “hinchazón del cuerpo” y los “malos olores”; en algunas familias también se acostumbraba incluir una jarra de agua, a modo de colaboración en el proceso de limpieza o purificación del alma.

A partir de la finalización de la novena, comenzaba el período de duelo –social, oficial y casi obligatorio–, que se extendía por dos años. Los primeros doce meses los deudos mujeres vestían de riguroso luto, es decir prendas de color negro exclusivamente, sin maquillaje, joyas u otro tipo de bijouterie, en tanto los varones llevaban una cinta negra en uno de sus brazos. Los siguientes seis meses se denominaban de “luto oscuro”, es decir que las mujeres de la casa vestían de color negro y gris oscuro, se mantenía el no uso de adornos y joyas, los varones continuaban con la cinta negra. El medio año restante se conocía como de “luto claro” para las chicas, a las que se les permitía el uso de prendas de colores gris claro y blanco. Si en el trascurso de este período se producía el deceso de otro familiar, el conteo volvía a foja cero.

De más está aclarar que no se asistía a fiestas o celebraciones de ningún tipo, salvo las religiosas; quedaban suspendidos los casamientos y festejos de cumpleaños de familiares directos del fallecido, nada de escuchar música o reírse estrepitosamente. Aparte de sentir dolor, había que demostrarlo.

Casi en silencio, estas tradiciones se van diluyendo, en la ciudad de Corrientes prácticamente no se encuentran paños de cruz, en las necrópolis paraguayas se los visualiza casi en todas las tumbas; en Posadas, a la entrada del cementerio La Piedad, se los puede adquirir a módico precio y en formato tradicional, los cercos casi no se estilan y los velatorios son en los salones para tal fin que disponen las empresas fúnebres.

A Fernando González Azcoaga y a Rosanna Candia, un gracias gigante por la valiosa colaboración en esta columna.

¡Hasta el próximo viernes!

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