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Pinceladas de historia

La producción algodonera de las Misiones posjesuíticas

domingo 12 de junio de 2022 | 6:00hs.
La producción algodonera  de las Misiones posjesuíticas

Los pilares de la economía de las misiones de guaraníes de fines del siglo XVIII fueron la yerba mate, la ganadería y la asociación de algodón y tejidos. Cabe preguntarse, en este sentido, qué valor e importancia relativa tenía cada una de estas producciones. El único dato estadístico que contamos para esa respuesta es la de un informe del departamento de San Miguel (compuesto por los pueblos de San Juan, San Lorenzo, Santo Angel, San Luis, San Nicolás y el propio San Miguel). La ganadería, a pesar de la tradicional idea de que consistía por lejos la mayor producción económica, al igual que en el departamento de Yapeyú, en este caso no supera el 35 % en total en la sumatoria de todos los pueblos del departamento. La yerba totalizaba en ese momento el 25 % de la producción total y el algodón y lienzos sumaban, juntos, un 35%. Otras producciones menores alcanzaban un 5 por ciento de la economía del departamento.

Lo interesante, en este caso, es que un cultivo que prácticamente ha desaparecido de la zona misionera, el algodón, constituyó tanto en los tiempos jesuíticos como postjesuíticos, uno de los productos esenciales con destino a la elaboración de hilo y lienzos.

El gobernador misionero entonces, Francisco Bruno de Zabala, alertaba que era un cultivo que merecía de mucho cuidado “…porque tienen riesgo de las plagas de gusanos, que les suelen entrar, o cuando hay langosta o si se experimenta seca…”

En el cultivo y laboreo del algodón intervenían ambos sexos. Los hombres araban y plantaban y tejían los lienzos. Las mujeres carpían y cosechaban los capullos y luego eran las encargadas de hilar. El algodón cosechado se depositaba en los almacenes del pueblo y un administrador contabilizaba la producción de cada familia.

Para el hilado y tejido del algodón se repartía en forma equitativa a las familias que debían hacer dos entregas de una determinada cantidad de hilos que se producían de tres tipos: grueso, mediano y fino, de acuerdo a la calidad de los tejidos determinados.

El hilado se hacía con husos que retorcían y devanaban el hilo que se iba formando en la rueca, de forma cilíndrica y alargada.

La labor diaria del tejido de los lienzos comenzaba después de la Misa de la mañana y se prolongaba hasta el rosario de la tarde. Cabe aclarar, en este sentido, que el cambio de administración, de los jesuitas al gobierno civil, no desvalorizó la formación religiosa del pueblo guaraní, continuando, por ejemplo, con las celebraciones diarias de Misas y otras celebraciones.

Los maestros tejedores recibían por su labor yerba y comida diaria, preferencia en los repartos de los mejores vestuarios y premios por cada pieza de lienzo terminada. Si la labor se culminaba con tiempo de antelación, se les compensaba el tiempo empleado para la atención de las labores de sus propias chacras.

El consumo del pueblo suponía unas 4000 varas anuales. La vara es una medida española que corresponde a 0,836metros. Por consiguiente se consumían aproximadamente 3400 metros de lienzos por año. El resto, al igual que la yerba, servía tanto para el intercambio local como para la venta en la administración central en Buenos Aires. Otra forma de intercambio era el tejido “a medias”, donde el proveedor vendía el algodón en bruto y recibía como pago el 50% en forma de hilos o lienzos.

Hubo prendas, como los ponchos que se fabricaban excepcionalmente. En este aspecto se destacaba el pueblo de Jesús por la calidad de esta vestimenta.

Esta importante producción para la economía misionera jesuítica y postjesuítica, por diferentes razones fue perdiendo vigencia a lo largo del tiempo y hoy, en la región Nordeste se limita casi exclusivamente a la región chaqueña y parte del sur correntino, además, lógicamente del Paraguay. Es probable que la mecanización del desmote del algodón, una invención que tuvo lugar en Estados Unidos a fines del siglo XVIII y el perfeccionamiento de la industria textil hicieran poco rentable en la zona misionera este tipo de manufacturas regionales.

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