martes 24 de mayo de 2022
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Banda integrada por un jefe de Gendarmería Nacional

Buscado por la megacausa de la soja se puso a derecho y sólo queda un prófugo

Fabio Sebastián E. (36), con domicilio en Colonia Aurora, pagó una fianza de un millón y medio de pesos para seguir libre. Se abstuvo de declarar en indagatoria

jueves 05 de mayo de 2022 | 4:30hs.
Buscado por la megacausa de la soja se puso a derecho y sólo queda un prófugo
Uno de los lugares allanados fue el Escuadrón IX de Oberá.
Uno de los lugares allanados fue el Escuadrón IX de Oberá.

El 5 de noviembre del año pasado el escándalo de la ruta de la soja salió a la luz cuando los efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria desplegaron varios procedimientos en la provincia y detuvieron a efectivos de la fuerzas policiales y empresarios de alto perfil.

Entre los acusados se encontraba el comandante de Gendarmería Marco Antonio Duette (50), quien hasta ese día fue jefe del Escuadrón 9 Oberá, además de los dueños de un imponente complejo turístico ubicado sobre la ruta provincial 2, en Florentino Ameghino.

En tanto, en las últimas semanas el proceso llevado adelante por el Juzgado Federal de Oberá tuvo movimientos de relevancia, según pudo saber El Territorio en base a fuentes del caso. Es que de los dos prófugos que tenía la causa, uno se puso a derecho, por lo que solamente queda un evadido con pedido de captura internacional.

El nuevo implicado es Fabio Sebastián E. (36), oriundo de Colonia Aurora y dueño de una flota de camiones y una firma destinada a la compra-venta de granos. El hombre evitó ser detenido debido a que la Cámara Federal de Apelaciones le concedió eximición de prisión, aunque tuvo que pagar una fianza de un millón y medio de pesos para seguir el proceso en libertad.

Con este beneficio, Fabio Sebastián abandonó las sombras y se presentó la semana pasada frente al juez que interviene en el hecho, Alejandro Marcos Gallandat Luzuriaga, para completar la audiencia indagatoria. En esa instancia se abstuvo de declarar y fue imputado por asociación ilícita, contrabando agravado, defraudación contra la administración pública, cohecho, lavado de activos y falsificación de documentos.

En los procedimientos se incautaron 298.000 kilos de soja.

El empresario fue señalado como uno de los principales actores en la maniobra, uno de los tantos que ostenta el título de “el rey de la soja” en la costa del río Uruguay por su gran poder económico -probado con su parque automotor y terrenos- e incluso un investigador refirió que “todas las cargas que llegaban a El Soberbio” eran para él.

De los seguimientos que se hicieron sobre su persona en la investigación de la fuerza federal se pudo observar que sus camiones circulaban escoltados con camionetas y motos, que oficiaban de punteros.

De todas formas, la complicación de la Justicia es que a priori tiene menos elementos en su contra que los demás imputados, debido a que no fue atrapado en la redada de noviembre y -entre otras cosas- no fue incautado su teléfono celular.

Sí fueron secuestrados algunos vehículos de alta gama de uso personal, que -llamativamente para algunos intervinientes en el proceso- ya fueron restituidos el mismo día que compareció a la sede judicial.

El otro que se entregó

El último en entregarse fue Ricardo H., oriundo de El Soberbio y conocido como Caco. Se trata de otro empresario con una flota de camiones y una estación de servicios que se puso a derecho durante la última semana de enero y ahora permanece alojado en una de las comisarías de San Vicente.

Es también uno de los más crecimiento generó con la maniobra, dijeron las fuentes.

Según está expuesto en el expediente a partir de las investigaciones de PSA camiones con la soja llegaban a su depósito y ahí se descargan a vehículos más pequeños que llevaban el grano a la costa del Uruguay, el paso previo para cruzar a Brasil.

Al principio el producto se embolsaba ahí mismo, pero luego los investigadores empezaron a notar que se descargaba embolsado en la estación.

Demás actores

Los otros civiles imputados son Marcelo Rubén Da Silva (43), empresario obereño de los rubros supermercado y venta de automotores, quien habría sido el encargado de la logística de la operatoria delictiva; Santiago Marino (53), oriundo de Córdoba, propietario de un lujoso complejo turístico ubicado en Florentino Ameghino, a cargo de la confección de los papeles de carga de los camiones que ingresaban a Misiones; Juan Carlos Tivano (68), pareja del segundo, ingeniero agrónomo y ex profesor universitario; y Francisco Eladio Morel (61), ex policía y cambista obereño.

Por otra parte, entre los funcionarios públicos fueron detenidos, además del jefe de Gendarmería, su chofer Ricardo Gómez (47), también gendarme, y el sargento de la Policía de Misiones Adrián Marcelo F. (38), quien cumplía adicionales en el puesto de control fiscal de la Agencia Tributaria de Misiones, en el puesto Centinela.

La mayoría fue trasladado a Rosario, pero el efectivo de la fuerza provincial, como informó oportunamente este medio, fue liberado semanas después debido a que no había elementos suficientemente firmes para privarlo de su libertad. Asimismo, Morel, Marino y Da Silva están en la actualidad con prisión domiciliaria.

Respecto al proceso, fuentes del caso expresaron que en las últimas semanas se recibieron informes parciales sobre los aparatos electrónicos incautados - la mayoría de teléfonos-, pero que aún esperan las conclusiones finales. Una vez que eso suceda, se definirá la situación procesal de los implicados.


Denuncia, investigación y allanamientos

La investigación contra la organización duró diez meses -que incluyó seguimientos encubiertos y escuchas telefónicas- y estuvo a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, coordinada por el Juzgado Federal de Oberá.

Se inició tras una denuncia de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) en la Fiscalía Federal de Oberá.

En total se hicieron quince allanamientos en Oberá, Panambí, El Soberbio, San Javier, Apóstoles, Colonia Aurora y Mojón Grande y se contó con la colaboración de efectivos de la Afip- Aduanas

y DGI. Entre los puntos se destaca el escuadrón de la fuerza federal y la casa que la fuerza le asignó a su jefe, en avenida Tucumán, de Oberá.

Fueron incautados más de 7 millones de pesos y 50.000 dólares, que al cambio blue alcanza los 10 millones de pesos, reales y francos suizos. También secuestraron máquinas de contar billetes, siete armas, 298.000 kilogramos de soja y 350 bolsas de arpillera con maíz que sumaron 17 toneladas.

En total fueron hallados 32 vehículos, un acoplado y una cinta transportadora. Asimismo, peritos especialistas tendrán la misión de analizar 23 teléfonos celulares, 16 computadoras, entre otros elementos digitales como cámaras de seguridad.

En cifras

7
La causa tiene hasta el momento siete detenidos, tres de ellos con prisión domiciliaria. Un efectivo policial fue liberado días después de su detención.

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