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Una iniciativa surgida en medio de la cuarentena por Covid-19

Huyeron de la violencia y ahora van por la independencia económica

Un grupo de mujeres de Jardín América, que eran víctimas agresión doméstica, se capacitaron y ahora venden sus producciones para poder forjarse un mejor destino

domingo 17 de abril de 2022 | 6:05hs.
Huyeron de la violencia y ahora van por la independencia económica
Una vez a la semana venden sus productos en la avenida San Martín de Jardín América. Foto: Esteban González
Una vez a la semana venden sus productos en la avenida San Martín de Jardín América. Foto: Esteban González

Como se reflejó en diversas oportunidades, con la pandemia de coronavirus se agudizó la violencia doméstica tanto hacia mujeres como hacia niños en todo el país. Misiones no fue la excepción y en el último tiempo se conformaron grupos para brindar contención a jóvenes y grandes con el objetivo de que puedan salir adelante y lograr independencia económica y así salir de esos entornos de agresión y conflicto. Así, no es casual que sean las mujeres quienes más se vuelcan a emprender tanto en la provincia como en el país.

En la ciudad de Jardín América, un grupo de mujeres víctimas de violencia de sus ex parejas o hasta de sus propios progenitores son asistidas desde la Red Misionera contra la Violencia, dependiente de la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Gobierno.

En este equipo se tomó la iniciativa de realizar ferias con todas las integrantes para que puedan independizarse y que este sea un medio para obtener ingresos propios.

Al respecto, Rocío Castel, una de las coordinadoras, dialogó con El Territorio y comentó cómo y cuánto trabajan para atender a las mujeres que lo necesiten.

“La idea de la red surgió con el inicio de la pandemia, cuando estaba la cuarentena estricta por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, período en el que los casos aumentaron, ya que ellas debían convivir las 24 horas con el agresor en la casa”, contó sobre los orígenes de la iniciativa.

Castel también se refirió a las personas que integran el grupo de asistencia diciendo que son tres con la colaboración de profesionales como abogados y psicólogos.

En aumento
Además, comentó que el número de integrantes va en constante aumento. “Iniciamos el acompañamiento a cuatro señoras, ahora hay más de 40 entre 19 y 56 años, siendo 26 de ellas las que ya perciben el Programa Acompañar”, dijo.

Con la meta de que puedan sustentarse por ellas mismas, con la realización de diversas actividades, es que decidieron realizar ferias, las que se llevan a cabo todos los sábados de 8.30 a 12.

“La idea de hacerlo fue en conjunto, para que ellas puedan tener un ingreso económico sin depender de quien les hacía daño”, expresó Castel.

De esta manera, hay un trabajo en conjunto con la realización de productos artesanales que aprendieron en talleres manuales y luego, con el crecimiento del proyecto, las propias mujeres invirtieron en ropa, verduras, entre otros elementos para vender en sus puestos.

La motivación de emprender y crear su propio espacio llevó también a que algunas de las integrantes compraran sus propios elementos de trabajo, realizaran cursos y ahora ofrecen a la comunidad servicios de peluquería, masajes, manicura, entre otros oficios en los que se fueron formando.

Entre ellas se brindan apoyo y contención para salir adelante. Foto: Esteban González

“Lo lindo es que cada mujer puede exponer su opinión, proponer nuevas ideas, brindándoles el lugar y el apoyo para que pueda concretarse, con la intención de que puedan insertarse de la manera más simple a la sociedad”, indicó.

En principio se dirigían hasta la galería de la Municipalidad de Jardín América para ofrecer cada producto y como no todas las chicas realizaban manualidades, optaron por realizar las ferias en una de las avenidas del municipio, más concretamente en avenida San Martín esquina San Lorenzo, por lo que vecinos se van enterando de lo que realizan cuando se sitúan para feriar.

Es por ello que Castel acotó que, desde el grupo que coordina, es gratificante contener y auxiliar, sentirse útil y poder brindar este aporte.

Gratificante
“En cierta forma es una manera de contribuir, tratar de atenuar los casos de violencia, enseñándoles los buenos valores y principios que ellas a su vez puedan inculcar a sus hijos que se puede salir adelante, para poder obtener en un futuro una generación con mayor tranquilidad y sin violencias”, sostuvo y añadió: “En esto lo principal es la empatía y la comprensión, PORQUE la única manera es comprender lo que vivieron. Las coordinadoras también sufrimos episodios violentos, entonces este trabajo sólo se hace con amor y lo importante es escuchar, abrazar y comprender”.

Para concluir, la mujer invitó a cada chica que padece cualquier tipo de violencia que se anime a contar y denunciar, para poder brindarle la protección necesaria.

“A la mayoría le cuesta contar porque los agresores quieren hacerlas sentir que no valen y que no son capaces de salir adelante y es precisamente en lo que trabajamos, a que ellas puedan recuperar su autoestima, que puedan sobreponerse al miedo y que puedan saber que ya no hay dependencia emocional o económica hacia su ex pareja”, finalizó.

 

En cifras

40 El número de participantes va en aumento. Al inicio eran sÓlo cuatro, hoy ya superan las 40 mujeres de entre 19 y 56 años de edad.

 

El gran desafío de emprender Capacitaciones en auge y cómo lograr sostenerse en el tiempo Se convirtió en chapista por necesidad y ahora enseña a otras mujeres Dejó trabajos mal pagos y hoy vende sus productos al país Con ayuda de Cáritas, 15 vecinas se forman para salir adelante Transformó su pasatiempo en un medio de vida

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