lunes 23 de mayo de 2022
Cielo claro 21ºc | Posadas

A dos meses de la fuga se desconoce el paradero de los cuatro implicados

Revelan vínculo entre evadidos de San Martín y banda narco de Oberá

Entre los detenidos el 7 de abril está el hermano del dueño de la remisería que asistió a los fugados de la comisaría, el 16 de febrero, dato que no pasó desapercibido para los pesquisas

domingo 17 de abril de 2022 | 6:03hs.
Revelan vínculo entre evadidos de San Martín y banda narco de Oberá
A dos meses de la fuga, los evadidos de la Comisaría de San Martín de Tours continúan prófugos. Foto: archivo
A dos meses de la fuga, los evadidos de la Comisaría de San Martín de Tours continúan prófugos. Foto: archivo

Los posibles alcances de la organización narco desbaratada el pasado 7 de abril en Oberá quedaron en evidencia cuando se constató que uno de los diez detenidos mantiene un estrecho vínculo con la remisería que el pasado 16 de febrero asistió a los evadidos de la comisaría de San Martín de Tours.

A dos meses de aquella fuga, los cuatro imputados en causas por drogas no fueron recapturados ni se conoce su paradero, aunque fuentes del caso reconocieron que la principal hipótesis indica que cruzaron al Paraguay.

Se trata del colombiano Deivy Julián Marín Montes (28), del paraguayo Leonardo Celio Ríos Benítez (25) y de los misioneros Roberto Carlos Biano (28) y Cristian Ariel Pereira de Ramos (21).

En tanto, tal como informó El Territorio en exclusiva, los evadidos disponían de dinero y al menos un celular con cual pidieron un auto de una remisería del centro de la ciudad de Oberá, según determinó la investigación en curso.

Así, se estableció que se trasladaron hasta el Mirador de la ruta provincial 6, en la localidad de Alberdi, donde los esperaba una camioneta para llevarlos hasta Corpus.

Pero lo que hasta aquí podría considerarse un dato secundario cobró relevancia a partir del operativo policial del pasado 7 de abril que incluyó una decena de allanamientos y derivó en el secuestro de dos kilos y medio de cocaína, un kilo de marihuana, dosis de LSD, armas y elementos para el fraccionamiento y venta de estupefacientes. También decomisaron 770 mil pesos en efectivo.

Además de la captura del jefe de la banda, identificado como Francisco Gabriel M. (31), también fue apresado el hermano del dueño de la remisería a la cual acudieron los evadidos de San Martín, dato que no pasó desapercibido para los pesquisas.

Golpe certero
El amplio operativo del 7 de abril fue ordenado por el juez federal de Oberá Alejandro Gallandat y estuvo a cargo del comisario inspector Rubén Darío Duarte, jefe de la Unidad Regional II de Policía.

La investigación y la logística del procedimiento se concretaron bajo estricta reserva para evitar posibles filtraciones, por lo que gran parte del personal interviniente provino de diferentes dependencias de la provincia.

A juzgar por los resultados, tanto la planificación como la implementación de la operación fueron exitosas, puesto que permitieron desbaratar a la principal organización dedicada al narcomenudeo en Oberá, integrada por varias personas que poseen antecedentes por drogas y otros delitos.

El considerado líder fue detenido en su domicilio del barrio 180 Viviendas, donde hallaron cocaína, LSD, dinero en efectivo y una balanza de precisión, entre otros elementos relevantes para la investigación.

También fueron capturados sus principales lugartenientes y “soldaditos”, entre los que se halla el concubino de una integrante del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), cuyo domicilio en Villa Barreyro también fue allanado.

En el lugar se procedió a la detención de un hombre de 29 años y al secuestro de un arma de fuego calibre 22, municiones, dinero en efectivo y varias balanzas de precisión.

Al respecto, un vocero del caso señaló que “los elementos secuestrados confirman la comercialización porque todos tenían las drogas fraccionadas. Se encontraron muchas balanzas de precisión, celulares, dinero, envoltorios y elementos de empaques. También algo de armas y municiones”.

Los detenidos fueron alojados en diferentes dependencias de la UR II. Posteriormente designaron a sus respectivas defensas y hasta el momento todos se habrían abstenido de declarar.

 

Antecedentes y condena

De los cuatro evadidos de la comisaría de San Martín, sólo el colombiano Deivy Julián Marín Montes cumplía una condena por infracción a la ley de estupefacientes. Los otros tres aún no fueron juzgados.

Cristian Ariel Pereira de Ramos, oriundo de Alem, fue detenido en julio de 2020 con casi 50 kilos de marihuana, entonces valuada en unos 750 mil pesos.

El joven transportaba la droga a bordo de una motocicleta y fue interceptado por un control policial sobre ruta nacional 14, en jurisdicción de Campo Viera. Pereira de Ramos transitaba con dos bolsos grandes y no paró en el control, emprendiendo una veloz huida en dirección a Oberá.

La patrulla afectada inició la persecución que concluyó a la altura del kilómetro 878 de la ruta 14, ya en Oberá, debido a que el conductor de la moto perdió el control y despistó, abandonando la carga en el lugar.

El rastrillaje de la zona permitió dar con el implicado. En tanto, las pericias de rigor constataron que transportaba un total de 49,060 kilos de marihuana.

Con relación a Marín Montes, en noviembre del 2018 el mismo se fugó de la Seccional Cuarta de Oberá y fue recapturado.

Al momento de la fuga cumplía una condena unificada de 4 años y 9 meses de prisión por dos causas: una por comercialización de marihuana en el barrio Norte de Oberá, en 2018, y otra por tenencia de droga, en 2016.

 

En cifras

10 Son los detenidos en el operativo que permitió desbaratar a la principal organización dedicada al narcomenudeo en Oberá.

 

Fugas, sospechas y la evidencia de graves falencias

Consultado al respecto, un vocero del caso no descartó el presunto vínculo entre uno de los detenidos el 7 abril y los evadidos de San Martín, aunque no avanzó en detalles que puedan entorpecer la investigación en marcha.

El pasado 16 de febrero, alrededor de las 22, una remisería del centro de Oberá recepcionó un llamado solicitando un móvil para cuatro pasajeros en la localidad de San Martín.

La persona que llamó especificó que aguardarían el auto en la parada de colectivos ubicada frente al ex edificio municipal, sobre ruta 103, a sólo cien metros de la comisaría del pueblo.

El operador dio el aviso y el chofer de turno partió hacia San Martín, un viaje que en circunstancias normales no demanda más de 15 minutos. Así, alrededor de las 22.15 el remís se detuvo en el lugar indicado y los cuatro hombres subieron.

El que iba adelante llevaba la voz cantante y preguntó cuánto les cobraba para llevarlos hasta Colonia Alberdi. El remisero le respondió que la tarifa es de 3.000 pesos; contaron la plata que tenía cada uno y llegaron a los 2.860.

“Nos vamos a laburar, a la vuelta te pagamos el resto. Igual no es mucho lo que falta”, dijo el de adelante, quien enseguida hizo un llamado y, sin cortar, consultó qué les cobraba hasta Corpus. El chofer contestó 6.000.

“Andá a buscarnos al Mirador de ruta 6, pero ya. No queda otra”, subrayó con tono firme el pasajero a su interlocutor telefónico.

El viaje fue normal y al arribar al Mirador de Alberdi ya estaba la camioneta que esperaba a los pasajeros. Pagaron y se fueron, tras lo cual el remisero regresó a la base en Oberá.

Con el correr de los días los investigadores dieron con la pista del remís y entrevistaron al chofer, quien mencionó que hasta entonces no sospechó que se tratara de los evadidos porque lo trataron bien y le pagaron.

Sin pistas
La fuga de la comisaría de San Martín puso en evidencia graves falencias en el control de la celda y en la propia infraestructura de la dependencia.

En paralelo a la causa penal se instruyó un sumario administrativo interno que determinó la existencia de serias irregularidades, como ser que el oficial a cargo y la agente encargada del control de la celda (la “llavera”) no poseían armas reglamentarias, situación que contradice el protocolo de la fuerza.

Con relación a la búsqueda de los evadidos, durante dos semanas efectivos uniformados y de civil de diferentes dependencias hacen base en Corpus y Santo Pipó siguiendo algunas pistas que derivaron en una decena de allanamientos en la zona, pero hasta el momento no hay rastros concretos de los prófugos.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias