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Primera entrega de ConCiencia, ciclo de entrevistas

“A partir de los 14 años, pueden ir solos a una consejería de salud sexual”

Cecilia Rosés, especialista en Ginecología Infantojuvenil se refiere a los derechos de los adolescentes y la importancia de la consulta, y la decisión de acceder a los métodos anticonceptivos. También se refirió al avance en Misiones desde la implementación de la Guía de Atención Integral a Niñas y Adolescentes Embarazadas, iniciativa de Unicef

lunes 11 de abril de 2022 | 3:00hs.
“A partir de los 14 años, pueden ir  solos a una consejería de salud sexual”
Cecilia Rosés y una mirada sobre el avance de los protocolos en menores de 15 años. FOTO: César Lasso
Cecilia Rosés y una mirada sobre el avance de los protocolos en menores de 15 años. FOTO: César Lasso

Hablar con los hijos sobre salud sexual y la anticoncepción ¿Cuál es el momento indicado?¿Cómo?. Si bien está vigente la Ley de Educación Sexual y Reproductiva (ESI) y su aplicación desde el nivel inicial y primario, conviene plantearse en los tiempos que corren la responsabilidad que le cabe a la familia: tratar el tema en la casa. Abordar aquello que inevitablemente sucederá y no es más ni menos que el crecimiento de los chicos. Sí, crecen. Dejan de ser niños para cruzar el umbral hacia la adolescencia.

“La idea es tratar de que nuestros niños, niñas y adolescentes puedan recibir información correcta, real, fidedigna; no solamente llegado un momento de los métodos anticonceptivos, sino también de cómo funciona su cuerpo” explica Cecilia Rosés, especialista en Ginecología Infantojuvenil. La profesional abre la tercera temporada de ConCiencia, un ciclo de entrevistas de El Territorio sobre temáticas que se imponen en la agenda de la comunidad.

Rosés se desempeña actualmente en el sector privado, en tanto tiene amplia trayectoria en el ámbito público, se desempeñó en el Hospital de Fátima y entre sus aporte más destacados participó de la confección de la  Guía para la atención integral a niñas y adolescentes embarazadas, iniciativa de Unicef Argentina. Es misionera por adopción, pero nació en Corrientes donde egresó de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne).

El acceso a los métodos anticonceptivos, ¿en qué momento hablar de ese tema en casa?

Si yo no sé cómo funciona mi cuerpo, lógicamente que después no voy a conocer y tampoco voy a poder utilizar esos métodos anticonceptivos. Entonces, la idea es que arranquemos con la educación, si podemos, desde que nacemos. Porque hablar de anticoncepción y hablar de educación sexual no es solamente hablar pura y exclusivamente de genitalidad o de relaciones sexuales, sino que es un todo y nos atraviesa a todos como personas. Y el acceso específicamente a los métodos anticonceptivos, Argentina es pionera en materia de derechos, en lo que es anticoncepción, en lo que es la Ley de Salud Sexual y Procreación Responsable, donde cada persona puede decidir qué método anticonceptivo utilizar, cuántos hijos quiere tener, cada cuánto tiempo, qué formas de parir tenemos. Todo eso incluye lo que nosotros llamamos Consejería en Salud sexual y Reproductiva, que incluye los métodos anticonceptivos. La idea es que cualquier adolescente pueda acudir a una consulta, a una consejería en anticoncepción. En general suelen ser consultas, por ahí, un poco más precoces en lo que respecta al cuidado del cuerpo, al crecimiento y demás.

¿Los chicos deben estar acompañados de sus padres en esta consejería o pueden ir solos?

Antes de los 14 años tienen que estar acompañados por un tutor. Pueden ser sus padres, un abuelo, un tío, una tía, una hermana mayor. Después de los 14 años, por ley en Argentina, y más con el nuevo Código Civil, cualquier persona mayor de 14 años tiene derecho a una consulta de manera confidencial y privada, y el método anticonceptivo lo decide el adolescente. Siempre invitamos a los tutores  a participar de la consulta, pero hay situaciones donde quizás el adolescente quiere la consulta solo y ahí nos enfocamos pura y exclusivamente en el adolescente. 

¿Qué métodos anticonceptivos hay disponibles si hablamos de adolescentes?

La cartera de anticoncepción que se ofrece, tenemos lo que es, para el Estado, lo que es gratuito, y también lo que deberían cubrir las obras sociales y prepagas. Argentina tiene una gran cartera disponible en métodos anticonceptivos de manera gratuita en cualquier salita, en cualquier hospital del país hasta el preservativo. O sea, yo puedo ir y adquirir el preservativo en una salita, en un Caps, en el hospital de mi barrio. Y después, según la consejería, vamos a ver qué método anticonceptivo, además del preservativo, porque algo muy importante es que el adolescente utilice lo que se denomina el doble método: el uso del preservativo correcto más un método anticonceptivo si tengo una pareja heterosexual. Ahí vemos qué opciones de anticoncepción tenemos según el adolescente, el estilo de vida, si tiene o no alguna enfermedad de base. No es lo mismo una paciente, en todo caso, adolescentes que tengan muchos granitos, que tengan algún problema con el azúcar en la sangre, que tengan presión alta, que tengan diabetes. Todos esas son cosas que tenemos que ir pensando. No es lo mismo una persona que tenga menstruaciones súper abundantes, molestas, dolorosas; que el dolor menstrual no es algo que debe ser considerado normal, hay que desterrar que el dolor menstrual es normal. Entonces, hoy tenemos opciones para cada situación. Por eso, los ginecólogos que hacemos consejería en anticoncepción hablamos de que el anticonceptivo es un arte y es tan individual, y con cada paciente, con cada adolescente y con cada pareja, que por eso es fundamental hacer la consejería, poder acudir a la consulta y desde los 14 años lo pueden hacer solos.

De tu experiencia, ¿cuál sería el método más popular o más requerido por los pacientes en general?

Lo más común es el uso del anticonceptivo vía oral. Por ahí, algunos anticonceptivos orales tienen muchos beneficios. Hay que insistir en la consulta en la consejería porque por ahí, ese anticonceptivo que a mi amiga no le hace nada, a mí me puede generar alguna molestia. O a mi mamá, que toma un anticonceptivo y piensa que porque soy su hija me va a servir de la misma manera, no. Hay que ver la tolerancia, hay que ver que el usuario, llamamos al que va a utilizar el método anticonceptivo lo pueda mantener en el tiempo. Es fundamental la adherencia al método anticonceptivo. 

Se comienza a ingerir en edades tempranas. ¿Podría llegar a causar algún tipo de prejuicio a la salud? Pensemos una chica de 13, 14 años, que comienza a tomar anticonceptivos.

Ahí hablamos de riesgo-beneficio. Siempre va  a ser más beneficioso el uso de un método anticonceptivo si no hay ninguna patología. Si es una persona sana, sin antecedentes que contraindiquen el uso de un método anticonceptivo, en este caso, hormonal, siempre va  a ser más beneficioso el uso del anticonceptivo que un embarazo no planificado. Entonces, siempre, si vienen a una consulta en consejería en anticoncepción, es nuestra obligación como personal de salud ofrecerles un método anticonceptivo. Ahí veremos qué decide. Pero siempre va  a ser más beneficioso el uso, más si es una persona sana que no tiene antecedentes. Hoy, las dosis son dosis muy bajitas, en general, no traen consecuencias. Por ahí, algunas molestias que todo eso se les explica al usuario, pero, en general, no tienen consecuencias, las podemos tomar a largo plazo. No existe el famoso descanso, “Descansé porque hace dos años que tomo, entonces, voy a descansar tres meses”. No. 

¿Qué puede pasar en ese “descanso”?

Pueden haber errores. Entonces, la idea es que justamente no lleguemos a eso. Por eso siempre la consulta antes de interrumpir el método. No se interrumpe el método anticonceptivo por nada del mundo, salvo que haya una indicación específica por algún motivo que debamos interrumpir, que lo podemos rotar, cambiar. Por eso también el método anticonceptivo es algo tan artesanal y es tan individual y de cada persona que la idea es que podamos ver cómo responde a ese método anticonceptivo, cómo se adhiere al método anticonceptivo, cómo lo mantiene en el tiempo, si hay algún inconveniente, alguna duda, algo que le llama la atención. Ver si hay que rotarlo, cambiarlo. Hoy tenemos anticonceptivos de larga duración, se llaman. El famoso chip que le llaman las adolescentes, que es un implante subdérmico que se coloca en el brazo, va debajo de la piel, tiene una duración de tres años. Los dispositivos intrauterinos, que pueden ser con hormonas o sin hormonas, tienen una duración entre siete a diez años. Entonces, nos aseguramos anticoncepción mucho tiempo, entonces, en nuestras adolescentes hoy es uno de los métodos que deberíamos ofrecer. No tiene nada que ver si tuve o no hijos, eso es algo muy importante. Eso ya está demostrado que no existe más. O sea que el personal o profesional de la salud que dice que una adolescente de 15, 16 años no puede utilizar, por ejemplo, un DIU, es incorrecto. Cualquier persona que haya iniciado relaciones sexuales con una pareja, siempre hablando de heterosexualidad, y requiere, solicita, un método de larga duración, debemos ofrecerlo porque nos aseguramos muchos años de anticoncepción.

Los padres, en ese escenario, ¿qué rol cumplen y si aceptan esto? Es el momento de que mi hija o hijo acceda a un método anticonceptivo.

Los padres están mucho más presentes, acompañan mucho más, respetan mucho más la decisión de los hijos. Pero volviendo al tema de la educación, yo creo que se sabe que los adolescentes son sujetos de derecho, que tienen el derecho a decidir, a opinar sobre su cuerpo, sobre su salud, de cómo cuidarse. Entonces, tengo un montón de mamás y papás que acompañan a sus hijas y a las parejas. Por ejemplo, acude mi paciente con su pareja y, quizás, la mamá del adolescente, entonces, la verdad que yo veo buenísimo. Hay mucho más acompañamiento. 

También sigue habiendo las situaciones de 16, 17 que “No, mamá no sabe que uso el método anticonceptivo” y de nuevo, les explicamos que por ley esto no debe suceder, no debe ser así. Le invitamos a participar en la consulta, que se venga, le charlamos, le explicamos juntas. Toda persona mayor de 14 años tiene derecho a acudir a la consulta de manera confidencial. No puedo romper el secreto profesional. No existe la patria potestad, entonces, todo eso son cosas que nosotros tenemos que saber a la hora de una consulta y el que termina decidiendo el método siempre, con una consejería previa, es el usuario, tenga 16, tenga 25, tenga 14. Porque si acuden a consulta en salud sexual implica que está conociendo, que está queriendo informarse, que quiere saber cómo cuidarse, y eso es importantísimo. Está siendo responsable de su propio cuerpo y de su salud futura, también.

La primera menstruación se ve cada vez en edades más precoces. ¿Esto es de ahora o es algo que sucede y ahora nos preocupa? ¿Y por qué nenas de 9, 10 años…?

En realidad, lo normal en la Argentina es que las mujeres menstruemos entre los 9 y los 14 años. En general, la pubertad, que es el momento de crecimiento y de cambios a nivel físico que tenemos, y hormonal, cerebral, todo; se produce entre los 9 y 14 años. Así como la sociedad y la humanidad fue evolucionando, también nosotros. Hay una cuestión de adaptación, supervivencia y demás, que hace que nuestros cuerpos, muchas veces, empiecen a adelantar algunas cosas. Pero sí, estamos viendo menstruaciones a los 10, 11. Siempre y cuando se cumpla una cronología, un orden en ese crecimiento, está perfecto. Una cosa es ver que una niña de o adolescente de 11 años menstrúe y otra cosa es ver que una niña de 6, 7, 8 años menstrúe. Porque eso implica que hayan pasado unos años de crecimiento. Para que se logre la primera menstruación pasaron entre uno a tres años de cambios que es la pubertad. Que la pubertad termina con la primera menstruación. Y ese año, entre uno a tres años, de grandes cambios donde todo nuestro cuerpo explotan las hormonas, las famosas hormonas, es donde se van a producir la mayor cantidad de cambios que me van a sostener el resto de vida adulta. Por eso la importancia de que también ahí nos enfoquemos en la vida social, en la alimentación, en ver de qué se rodea o de quiénes se rodea ese adolescente, qué tipo de vida lleva, qué tipo de actividades hace. Por ahí, la alimentación es algo fundamental a esa edad porque sabemos que es el momento de mayor crecimiento oseo. Una vez que en las mujeres se produce la primera menstruación, el crecimiento se detiene con la velocidad que venía creciendo. Entonces, yo voy a seguir creciendo, pero no con la misma velocidad, en el mismo empuje que tenía. La idea es que, justamente, tratemos de poder tener ahí también una consulta en la pubertad para que este adolescente sepa cómo va a ir cambiando su cuerpo, qué va a ir sucediendo, que va a ir sucediendo primero, qué pasa después, cuándo se va a producir la primera menstruación y ni que hablar como va a ser esa menstruación, cada cuánto puede ser, si tengo alguna molestia, algo que me llame la atención. Son todos cosas fundamentales que se hacen en una consulta en ginecología infantojuvenil.

Hacés hincapié en la alimentación. ¿Qué recomendás en la alimentación o qué debemos tener en cuenta?

Ahí entramos en la lucha de las verduras y las frutas, que todos los médicos nutricionistas, los que hacen de pediatría es colores y la criatura, lo único que come es la papa frita. Fundamental para el crecimiento, ni que hablar del agua, es algo que tenemos que tener incorporado. Evitar las bebidas azucaradas, todo lo que sea juguitos de sobrecitos, gaseosas y demás. Todo lo que sea legumbres, la variedad, porque no es que yo tengo que dejar de comer una porción de pizza o dejar de comer una hamburguesa. Tengo que sumar variedad, entonces, consumir legumbres, consumir verduras verdes oscuras, ni que hablar, en lo posible, si podemos tener opción de tres frutas al día sería maravilloso. La exposición al sol, siempre, con los cuidados que implica, lógicamente protector solar, sombrero, en horario… nosotros vivimos en una provincia donde lo lógico al mediodía estamos todos encerrados por el sol que nos quema, entonces, por ahí, los horarios ideales, antes de las 9 de la mañana, después de las 5 de la tarde, pero porque tiene que ver que, por el sol absorbemos vitaminas que hacen a nuestro crecimiento y a nuestro fortalecimiento oseo. Por eso es tan importante aprender a comer de manera saludable. De todo, pero por ahí hacer hincapié en cosas que sabemos que nos va a hacer bien.

Y eso también hace a la salud futura. Nosotros tenemos una dieta muy rica en hidratos de carbono, comemos chipa, reviro, mbeyú. toda la cultura y nuestra idiosincrasia hace que yo no vaya a merendar un licuado de manzana o un jugo de manzana, o una manzana o una ensalada de fruta. No, me como una chipa. Eso, a futuro, tiene sus consecuencias. Para mi fertilidad también. El azúcar afecta mucho el ovario, entonces, si yo no tengo buen manejo de la alimentación, tengo trastornos de la conducta alimentaria, todo eso va a impactar cuando yo tenga 30. Entonces, todo lo que hacemos en la infancia y en la adolescencia, ni que hablar en la persona gestante, con bebe adentro de la panza, va a impactar en mi salud futura.

Participaste en la elaboración de la guía integral para atención a niñas y adolescentes embarazadas. Entiendo yo una iniciativa de Unicef. En esta etapa, ¿sentís que se cumple, cuáles son los pilares de esa guía para poder repasar? Y si eso, desde tu experiencia, sentís que se cumple.

Yo siento que mejoramos muchísimo. Creo que el conocimiento y la educación hizo que los adultos tomemos más conciencia. Eso es muy importante porque también, en las sociedades y, de nuevo, nos vamos al interior de nuestras provincias, no es lo mismo un adolescente que vive en el microcentro, que tiene acceso al consultorio privado con su medico de cabecera, que tiene quizás una obra social, una prepaga, a un adolescente que esta a 25 kilómetros de su salita, que no puede acceder, quizás, a una consulta, a una consejería, a un método anticonceptivo. Y ni que hablar con cuestiones de que ahí entra mucho lo que es el abuso. Para la ley argentina, para el Código Penal, cualquier persona embarazada, menor de 14 años se considera una violación. Por una cuestión lógica, de crecimiento, de desarrollo. Es una persona que recién está empezando a poder tomar decisiones, a discernir; entonces, se considera que toda persona menor de 14 años no tiene esa capacidad. Entonces, cualquier persona menor de 14 años embarazada lo asumimos como un abuso. Que, obviamente, gracias a cambios en la ley cualquier persona puede denunciar si ve una situación de abuso sexual en adolescentes o en niños, y ni que hablar los que estamos involucrados en ese adolescente. Educación, salud, seguridad, escuela, policía, la salita, el hospital, ha mejorado mucho la atención. El hecho de tener un protocolo de atención en niños y niñas menores de 15 años, hizo fue que podamos tener un mejor abordaje y un orden. Porque muchas veces nos desbordan hasta a nosotros mismos, los propios profesionales, estas situaciones y no sabemos qué hacer, no sabemos a quién derivar, qué se hace, a quién llamo, llamo al 137, a la policía, me voy a la Comisaría de la Mujer. O sea, es toda una situación tan intensa, dramática, se revictimiza constantemente a la persona. Entonces, esto, lo que sirvió, fue que los equipos podamos tener una guía de qué hacer, cómo trabajar y que todos manejemos el mismo idioma. Es una iniciativa que se hizo en toda Latinoamérica. Misiones fue la segunda provincia con esta guía, primero fue Jujuy.

La verdad que para mí fue súper motivador. Ver que los equipos estaban trabajando mejor, que se puede acceder a la consejería. De nuevo, y ahí no solamente lo que tiene que ver con la consejería en salud sexual, sino también lo que tiene que ver con la interrupción voluntaria o legal del embarazo, se debe ofrecer dentro de los equipos de salud la posibilidad, así como se ofrece un método anticonceptivo en el caso de que el adolescente lo requiera o la familia. 

A vos te tocó estar en ese lugar…

Sí, muchos años en el sector público trabajamos con personas que hayan sido víctimas de delitos sexuales. La gran mayoría no ha resultado con un embarazo. Eran muy pocos los casos donde hubo un embarazo posterior a una situación de delito sexual, pero se resuelve… La consejería no es simplemente te doy la opción  a interrumpir. La consejería es mucho más que eso, es todo un equipo de trabajo, trabajadora social, psicóloga, ni que hablar si hay un médico de familia, ginecólogo. Se brinda un montón de opciones. Se dan todas las opciones posibles. Y ahí estamos con la cuestión legal, si menor de 14 cómo se interviene, si es entre 14 y 16 cómo cambia la consulta, si es mayor de 16 tiene la decisión como si fuera un mayor de 18 años. A tomar decisiones respecto a qué hacer. Pero la guía, lo que sirvió, fue para que tengamos una ruta de atención, un orden en qué hacer, si yo me encuentro en Capioví y me llega un adolescente de 14 años embarazada o 13 u 11 o 10 como hemos tenido producto de un abuso sexual que, lamentablemente, siguen siendo intrafamiliares. Entonces, también hay toda una cuestión social, económica, familiar, intensa, que se maneja con todo el equipo. Pero desde mi punto de vista ha mejorado mucho la atención, sirvió para las capacitaciones, que todo el personal esté capacitado, que todos sepan. Tienen acceso vía online al protocolo. Las capacitaciones, obviamente, se frenaron un poco en la pandemia pero se hizo la versión online y eso se siguió realizando.

PERFIL

CECILIA ROSÉS (44)

Nacida en Corrientes. .Se desempeña en el sector privado, en Posadas. Egresada de la Universida Nacional del Nordeste en 2003. Realizó su residencia en Misiones, y entre 2004 y 2007 fue jefa de residentes de Obstetricia del hospital Ramón Madariaga. Co-delegada de la Sociedad Argentina de Ginecología Infantojuvenil por Misiones.

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