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Marcha de los Días: Peleas palaciegas alejadas de la gente

Argentina, después de dos años, recibió el aval del FMI para reprogramar deudas que pesará sobre esta y las siguientes administraciones. En el Frente de Todos hay tensión y se descuida lo esencial ante la demanda ciudadana, como el combate a fondo de la inflación. Misiones insiste en que se equipare el precio del combustible con las demás provincias.

domingo 27 de marzo de 2022 | 3:29hs.
Marcha de los Días: Peleas palaciegas alejadas de la gente

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio aval a un nuevo acuerdo de deuda con la Argentina. Representa después de dos años de negociación un alivio, pero también una carga pesada que tendrá que soportar tanto la actual como la futura administración en el país, ya que el repago se extenderá por los próximos 12 años.

Como se recordará, el Congreso había autorizado la renegociación. El último paso lo dio el jueves de la semana pasada, el Senado de la Nación que había votado de manera favorable el acuerdo sobre la deuda de 45.000 millones de dólares que el gobierno de Cambiemos solicitó al FMI. A su vez, esto sucedía, tras haber otorgado media sanción la Cámara de Diputados, con lo cual el Congreso en su conjunto convirtió en ley esa autorización que permite refinanciar el millonario crédito concedido al país en 2018. El crédito fue firmado durante el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), que en un principio se elevaba a unos 56.000 millones de dólares, aunque finalmente se desembolsaron con intereses incluidos unos 45 mil millones de dólares, ya que el presidente Alberto Fernández no había aceptado hacer uso del monto que estaba pendiente de entregarse al país. El nuevo acuerdo de Facilidades Extendidas, como se conoce, implica un programa de dos años y medio con el FMI y permite al país, estirar el repago de la deuda con el organismo hasta 2034.

De esta manera, el organismo internacional procederá a desembolsar en forma inmediata unos 9.800 millones de dólares, que permitirá a la Argentina pagar los vencimientos urgentes por 2.800 millones de dólares que se había aplazado hasta fin de mes y la diferencia, 6.850 millones de dólares servirán para engrosar las reservas del Banco Central. Representará el primero de los 10 desembolsos previstos, que se elevará al monto total de la deuda de unos 45.000 millones de dólares, con previas revisiones que de trimestrales ahora se habla en acortar ese plazo. En definitiva, el dinero que ingrese a la Argentina, en gran parte volverá de inmediato al FMI para abonar de esta manera lo adeudado. Como parte del acuerdo, el FMI le exige a la Argentina bajar el déficit fiscal, recortar subsidios a la energía eléctrica, elevar las tasas de interés y encaminarse a bajar la inflación. Cuando desde el gobierno se habló de que no habría ajustes se apuntaba a que no habría reformas laborales o sobre las pensiones, pero como se dijo, en las metas asumidas por Argentina, el principal requisito es alcanzar el equilibrio fiscal en 2024, bajar la inflación que en la actualidad ronda el 50% anual y, reducir los subsidios a la energía, que en números redondos el año pasado alcanzó los 11.000 millones de dólares, que implica el 2,3% del Producto Bruto Interno. Pero en medio del cierre de la negociación, surgió una gran amenaza: la brutal guerra desatada por Rusia contra Ucrania, movilizada por petróleo y sus derivados. Esto hace presumir que el sector energético, será uno de los más afectados por el conflicto bélico ya que Rusia es un actor de primer orden en cuanto a la energía mundial, basados aún en la producción de petróleo, carbón y gas natural. En un mundo globalizado y con déficit energético en el país, tal como quedó demostrado nuevamente el año pasado, implican la necesidad de recurrir a las importaciones de energía y con ello, recurrir a divisas que escasean en la Argentina. Son, por lo tanto, factores nuevos y que ensombrecen los planes acordados con el FMI.

Previo a la votación positiva del directorio ejecutivo del FMI que selló el acuerdo con la Argentina, el ministro Martín Guzmán avanzó además en negociaciones con el Club de París para terminar de resolver la deuda de la Argentina con ese grupo de acreedores. Las partes, acordaron una nueva extensión del entendimiento alcanzado en junio del 2021. Incluyen garantías financieras que permitirá al país realizar pagos parciales a los miembros de Club de manera proporcional a los que efectúe a otros acreedores bilaterales.

 

Buen nivel de recuperación

Estos acuerdos terminaron cerrándose en momentos en que la Argentina mostró notable nivel de recuperación. Es lo que hizo notar esta semana el ministro Guzmán al plantear que la recuperación económica que experimentó Argentina en 2021 en el empleo, la producción y la inversión fue realmente fuertísima, superior con creces a cualquier pronóstico. Ello basado en datos oficiales aportados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que dieron cuenta que el PBI marcó un crecimiento de 10.3% en 2021 y que el desempleo, bajó al 7% en último trimestre del año pasado y que la inversión marcó una mejora de 32,9%. Por eso, el titular de la cartera económica resaltó que la Argentina experimentó en 2021 un crecimiento récord en décadas, siendo la primera suba luego de 3 años consecutivos en baja y que la inversión, motor de este crecimiento, tuvo la misma dinámica, al trepar 32,9%. Otro dato contundente apuntado es que la recuperación del empleo también fue muy fuerte. Todos estos aspectos positivos fueron reconocidos por integrantes del FMI, como el caso de la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, al observar que, si bien está en marcha una recuperación económica y del empleo, el país continúa enfrentando desafíos económicos y sociales excepcionales, que incluyen en lo interno un ingreso per cápita deprimido, niveles elevados de pobreza, inflación alta persistente y en lo externo, una pesada carga de deuda y escasos respaldos. A ello le sumó que el programa cuenta con riesgos excepcionalmente altos por la guerra en Ucrania. Por eso ya anticipó que el acuerdo económico que apenas se está poniendo en marcha, podría necesitar recalibraciones tempranas, para recalcular metas y objetivos. Además, consideró necesario un amplio consenso político y social para cumplir las metas trazadas. Lo cierto es que, tras el aval del FMI, el presidente Alberto Fernández defendió el acuerdo, al destacar que le garantiza al país seguir creciendo y no quita derechos. Está claro que el mandatario nacional mostró más poder, dentro de la interna en el Frente de Todos con el sector que lidera la vicepresidenta Cristina Kirchner que no estaba conforme con el acuerdo firmado.

Alberto Fernández argumentó que no pagar conduciría al país en un default que, a su vez, llevaría irremediablemente a paralizar el crecimiento de la economía argentina. Ello tras cuestionar que la mayor parte de aquella deuda terminó en la fuga de capitales. Afirmó que de aquellos dólares recibidos no quedaron reservas, ni se hicieron obras y que todo se esfumó en manos de especuladores, con la pasividad del gobierno de entonces, en alusión a la administración de Mauricio Macri.


Apoyos ciudadanos

Según el relevamiento realizado por la consultora Zuban Córdoba y Asociados, un 59% de los argentinos apoya el acuerdo con el FMI. Similares guarismos se ven en la provincia de Misiones en cuanto al apoyo al acuerdo según un estudio reciente de otra consultora nacional. Pero del mismo modo, la gran mayoría de los misioneros quieren tranquilidad con lo del FMI, culpan a los dos frentes nacionales, Juntos por el Cambio y Frente de Todos como los causantes del malestar económico. Los dos espacios por igual, son señalados como los autores de los males económicos que aquejan a la población concluye el estudio. De la misma medición se desprende la buena imagen que siguen cosechando los principales dirigentes renovadores, que ante el escenario electoral para el año que viene los deja bien posicionados. Si bien falta mucho para la contienda que define gobernador e intendentes, desde el espacio renovador dejaron trascender que no se apartarán de las recetas que les viene dando éxito electoral, sobre todo eficiencia en la gestión de gobierno y cercanía con la gente. La habilidad se encuentra en elegir a los mejores candidatos para cada tiempo electoral, aseguran desde el partido que gobierna la provincia. La persona adecuada para cada cargo en juego, dice la máxima política. Pero además de elegir la mejor oferta electoral, desde la conducción del espacio subrayan el trabajo en equipo y la determinación para cumplir los objetivos fijados para beneficio de los misioneros.


Salir de la interna

Alberto Fernández tiene por desafío moverse en medio de la tensión interna y avanzar en la prometida lucha contra la inflación. En el frente interno, durante la jornada del 24 de marzo, Día de la Memoria, el mandatario nacional intentó la conciliación, pero quedó demostrado que los socios políticos siguen sin hablarse como ocurre entre el presidente y la vicepresidenta, Cristina Fernández. Además, su hijo, Máximo Kirchner junto a la Cámpora, fueron los encargados de mostrar que son ellos los que tienen el poder de movilización de masas, además de conseguir un fuerte respaldo político de los principales dirigentes, incluidos intendentes y gobernador de la provincia de Buenos Aires. Está más que claro que esta interna no es lo que interesa a los ciudadanos que esperan que se resuelvan temas de urgencia como la inflación. Y resolver esto último representa, casi un acto de supervivencia para el Frente de Todos, ya que de no solucionarse podría trasladarse a las urnas y de ello, dependerían las chaces electorales del próximo año, que comienza a gestarse en todos los ámbitos políticos. Pero también la crisis económica, se lleva por delante a todos los dirigentes ante el alto nivel de escepticismo reinante. Esto llevó a concluir a la consultora presidida por Gustavo Córdoba que jamás se observó una distancia tan grande entre las élites políticas y la gente de a pie. Ello para mostrar, en la encuesta, la caída de imágenes de todos los dirigentes, con mayor nivel de rechazo hacia el oficialismo. Por lo tanto, urge resolver la inflación y en tal sentido se espera que el gobierno convoque a una mesa de negociación y se avance en un acuerdo multisectorial. Por ahora, las acciones son tibias y no le encuentran la vuelta para llevarle tranquilidad a los ciudadanos que esperan que, con el dinero conseguido con mucho esfuerzo, les alcance para llegar a fin de mes.


En la otra vereda

En Juntos por el Cambio también se había generado posiciones encontradas el acuerdo con el FMI. El gobernador de la provincia de Jujuy, Gerardo Morales, e integrante de ese espacio opositor, había marcado diferencias con el PRO, que pedía rechazar ese acuerdo con el organismo de crédito. El espacio que se endeudó quería que todo explote por los aires, en cambio en el radicalismo sostenían la idea de acompañar, como lo hicieron, para evitar el default. En el medio, la política partidaria comenzó a intensificarse. Esta semana, Morales además apuntó a una interna en la UCR, donde podría competir con Gustavo Valdés, gobernador de la provincia de Corrientes. De esta manera pretende hacer pesar aquello de que el radicalismo gobierna tres provincias y unos 412 municipios en el país. Con ello, además, rechazó una posible fórmula presidencial con Mauricio Macri. Al contrario, ya alentó a que el radicalismo presente otro candidato presidencial, al indicar que será uno de los aspirantes. A su vez planteó otra diferencia con el principal referente del partido amarillo. Desde el radicalismo, como lo hizo Morales, rechazan la idea de reivindicar la gestión y política de Carlos Menem y el neoliberalismo de la década del 90, como sí lo hizo Macri. De esta manera, Morales se viene alejando cada vez más de la figura del ex presidente de la Nación. Sucede lo contrario con el diputado nacional de La Libertad Avanza, Javier Milei, quien calificó a Menem del mejor presidente de la historia e instó a Macri a dejar atrás a Juntos por el Cambio y competir en las internas de los liberales. Milei de esta manera sigue buscando espacio, queriendo aprovechar el revuelo en los dos principales espacios políticos del país. Al parecer Milei no tiene problemas de adaptación, llegó con la actual bandera, tras haber sido asesor del ex gobernador bonaerense Daniel Scioli en 2015, además de economista jefe de la fundación Acordar, vinculada al actual embajador en Brasil.


Precios y falta de combustible

Misiones como se viene planteando, tiene el combustible más caro del país. Ante esta realidad, el gobernador Oscar Herrera Ahuad junto a un equipo técnico busca la manera de revertir tal situación. Esta semana volvió a recordar que está en negociación con YPF, cuyos directivos arribarán los próximos días en Misiones donde busca además concretar inversiones para la generación de energía eólica. En tal sentido, la empresa de bandera, viene realizando una importante inversión para aportar energía alternativa en el país.
Con el mismo fin de bajar los costos, que representa el traslado de mercaderías y productos desde los principales centros de producción a provincias como Misiones, el mandatario está apurando la puesta en marcha del Puerto de Posadas. Ayer recorrió el lugar y supervisó las maquinarias recibidas, que se estima estarán operativas entre junio o julio.

En el medio, se realizan las gestiones para que operen tanto barcos de bandera argentina como paraguaya. Esto último de concretarse sería de manera excepcional, aunque no sería el primer caso, más allá de que no están permitidos por las normas vigentes que a su vez contempla la excepción. Por caso, el puerto de Corrientes había logrado que operen buques de bandera extranjera en toda la hidrovía, incluida los provenientes del Paraguay.

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