domingo 23 de enero de 2022
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Algunos feriantes perdieron el 100% de plantaciones y dejaron de venir a Posadas

Pérdidas inéditas por la extensa sequía afligen a los productores

Según el Inta, fue el diciembre más seco en los últimos 55 años. En Andresito se secaron plantas de yerba mate de más de 20 años. Se siguen relevando daños

viernes 07 de enero de 2022 | 6:05hs.
Pérdidas inéditas por la extensa sequía afligen a los productores
Sandías que no llegaron a desarrollarse para ser cosechadas en febrero por el intenso calor y sequía. Foto: Carina Martinez
Sandías que no llegaron a desarrollarse para ser cosechadas en febrero por el intenso calor y sequía. Foto: Carina Martinez

Cuando aún se relevan datos de la intensa sequía del 2021, ya sorprenden varios hechos que van comentando algunos productores sobre las pérdidas que están viendo en sus chacras. Plantas grandes de yerba mate o árboles de cítricos que se han muerto completamente secos. Frutas y vegetales quemados por el sol y con pérdidas del 100%. Pasturas que desaparecieron y dejaron terrenos pelados con tierra.

En tanto, desde la estación experimental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) en Cerro Azul recuerdan que el último diciembre fue el más seco en los registros de los últimos 55 años.

Se estima que entre las zonas más castigadas de la provincia se encuentra la localidad de Andresito, que además registra varias hectáreas productivas arrasadas por incendios.

“Fue bastante complicada la sequía, entre Navidad y Año Nuevo comenzamos a recorrer los yerbales y vimos que empezaron a morir muchas plantas. Yo tengo yerbales de 20 o 25 años que se secaron completamente, pero hubo más mortandad en plantas jóvenes”, comentó Jonás Petterson, productor yerbatero y director representante de productores en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym).

Agregó que “las plantas nuevas fueron las más afectadas, pero nos preocupan más las plantas grandes, que eran las que generaban los ingresos año a año. Todavía no tenemos números concretos, pero las pérdidas son importantes en la cantidad de plantas y las hojas que se cayeron”, explicó.

Desde la localidad algunos productores expresaron su preocupación porque encontraron secas muchas plantas jóvenes de alta producción, mientras tanto ejemplares nativos demostraron una mayor resistencia a la falta de humedad.

Un tema que plantearán ante técnicos para considerar en futuras replantaciones.

Por otra parte, el intendente de Andresito, Bruno Beck, se mostró preocupado por las repercusiones que tendrán las pérdidas en la economía de la localidad. Y remarcó que la falta de lluvia afectó a muy diversas producciones.

“Por lo que se ve en los caminos vecinales, hay yerbales de cuatro o cinco años que murieron por la seca. Acá hay mucha gente que, sobre todo en los últimos dos años, se largó a plantar yerba y esas plantas hoy están secas. Todas esas inversiones se perdieron. Creo que estás pérdidas las vamos a sentir en los próximos meses”, comentó.

Y acotó “No se perdió sólo en yerba, también la ganadería sufrió mucho. Hay gente que está acarreando agua entre chacras, porque las fuentes de donde sacaba en sus predios se secaron”.

El alcalde acotó que junto a autoridades provinciales y de organismos técnicos estarán relevando la afectación en el municipio.

Feriantes sin nada que traer
“Están viniendo pocos feriantes. En la feria de Itaembé Miní vinieron la mitad, nos dicen que varios no tienen nada que traer. Van a tener que esperar un tiempo hasta que puedan recuperar algo, es complicado porque esa gente vive de lo que sacan de la chacra”, comentó José Villasanti, presidente de las ferias francas de Posadas.

Acotó sobre las pérdidas que “para completar el último fin de semana tuvimos en Andrade una tormenta que daño muchos invernaderos, hizo volar medias sombras, destechó galpones”.

Por la incidencia del clima en los últimos meses, sostuvo que “afuera, al aire libre no se puede hacer nada. Hay productores que nos comentaron que tenían algo de yerba y se les secaron muchas plantas grandes. Según el lugar donde estaban las plantaciones, se secaron con mayor rapidez. Hoy la tierra no mantiene nada de humedad”, acotó.

Sobre las posibilidades de recuperación de la producción de hortalizas, remarcó que “ahora enero y febrero van a ser terribles por el calor. Muchos productores decían que recién en marzo se van a animar a volver a plantar algo. Hoy tirar semillas es algo que resulta muy caro”, analizó.

En Ruiz de Montoya, Héctor Cruj, un productor de la ruta provincial 7, se lamenta la falta de lluvia y comentó como hace junto a su familia para tener algo de cosecha.

“Con la poca lluvia se echó a perder gran parte de lo que se plantó”, señaló. Y en relación a lo que están vendiendo en estos momentos, dijo: “Ahora ofrecemos mandioca nueva como para salir adelante y estirar la crisis hídrica hasta que empiece la cosecha de yerba”.

Además, augura que para ese tiempo haya abundancia en cuanto a precipitaciones.

En Santo Pipó, Rosana Stumezeski precisó que con la falta de agua se perdió casi todo. “Hay demasiado calor y poca lluvia, en cuanto a mis plantaciones de verduras perdí el 100%, zapallo de cáscara de hierro un 60%”.

A su vez, la mujer contó que está aguantando la crisis de la cosecha de mandioca y choclo que es lo que le permite vender al consumidor.

Por su parte, la productora Eunice Ferreira, de Jardín América, agregó: “La verdad, venimos muy complicados. Duele ver el sacrificio perdido. La inversión que se hizo se esfumó y no queda nada. Pero la chacra es una lotería, sólo Dios sabe cuándo nos enviará una buena lluvia”

Frutas más chicas o quemadas
En Colonia Aurora, el productor citrícola Diego Gónzalez comentó que por efectos de la sequía la calidad de la fruta bajará mucho en los próximos meses. También señaló que mucha fruta se perdió porque cayó quemada por la fuerte exposición solar.

“En nuestra zona no se llegaron a secar árboles, pero faltó muy poquito. Lo que sí perjudicó mucho es el tamaño de la fruta. Para estas fechas ya debería haber frutas como para hacer tereré, pero sin embargo están muy chiquitas y sin jugo. La falta de agua de diciembre perjudicó mucho”, explicó.

Detalló, en tanto, que “lo que más afectó ahora es la mandarina okitsu, que es lo que mejor sale acá en Misiones. Es una fruta primicia que anda muy bien, porque cuando no hay mandarinas sale la okitsu a fines de febrero. Pero ahora no se va a llegar a desarrollar bien y también hubo mucha fruta que se quemó por lo fuerte que estaba el sol”, comentó.

Faltan pasturas y agua
Carlos Navajas, presidente de la Sociedad Rural de Misiones, apuntó que hay preocupación por la alimentación del ganado hacia los próximos meses.

“Con todos los productores que hablamos coinciden en que en sus predios hay falta de pasturas y falta de agua. Es grave porque si no crece el pasto ahora en invierno vamos a estar peor. Además de que estamos con un estrés hídrico de dos años seguidos que eso es lo complicado”, comentó.

Y agregó que preocupa “la falta de agua en los arroyos y tajamares eso también está afectando a todo el mundo. En mi caso particular, además, el 28 de diciembre nos robaron un animal, el 29 se prendieron fuego dos hectáreas de pino que por suerte pudimos apagar y el 30 de vuelta nos robaron animales en Candelaria”, relató.

Desde la entidad se apuntó que productores asociados informaron que en la zona de Profundidad algunos predios donde antes había pastizales ahora mostraban tierra roja pelada.

Para el productor ganadero José Igoa, de Concepción de la Sierra, la situación mostró pérdidas muy grandes. “Por el calor y la seca que se quemaron muchas plantaciones. Siembras que se habían hecho el año pasado se perdieron totalmente. El pasto para los animales quedó totalmente seco. También se nota mucho como bajaron de nivel los arroyos”, comentó en diálogo con El Territorio.

 

En la zona de San Pedro, plantaciones de tabaco no soportaron el calor y la seca de diciembre. Foto: Carina Martínez

 

Agro presenta el lunes un plan de asistencia

Ayer el gobernador Oscar Herrera Ahuad informó que mantuvo reuniones con su gabinete productivo para determinar la asistencia más urgente tras el adverso clima.

Al salir de esa reunión, el ministro del Agro y la Producción, Sebastían Oriozabala, expresó a la prensa que vienen trabajando con un “armado de batería de medidas que la estamos diagramando con distintas líneas de crédito con fondos del Consejo Federal de Inversiones (CFI) que van a ser 50 millones en créditos, con 12 meses de gracia para empezar a devolverlos, especialmente destinados a productores”.

Y detalló: “Después también tenemos fondos para emergencia agropecuaria, créditos por 25 millones de pesos, de hasta 200.000 pesos por productor y atrás de eso tenemos entrega de alfalfa, entrega de maíz, productos básicos para atender algunas tormentas de los últimos días para el sector hortícola. En un plan que vamos a estar poniendo en marcha el lunes con el gobernador”.

Con anterioridad y sobre el particular daño en yerbales Oriozabala expresó que “para el mediano plazo y ante el evidente cambio climático, hay que cambiar el manejo de los yerbales para que soporten mejor la sequía”.

“Yerbales bajo cubierta de árboles nativos, por ejemplo”, sugirió ante la consulta de Radio República.

 

Faltan lluvias desde 2019

Yerbales secos en Andresito. Foto: gentileza

El técnico en agrometeorología José Olinuk, de la estación experimental del Inta de Cerro Azul, explicó que el fuerte impacto de la sequía en los últimos meses se da por la extensión del período de bajas precipitaciones, pero recordó que el último mes se alcanzaron datos inéditos.

“En toda la serie que tenemos datos en Cerro Azul, el último diciembre fue el más seco de los últimos 55 años. Llovieron 29,2 milímetros y el promedio es de 188,8.”, comentó ayer a El Territorio.

Por otra parte recordó que con la sequía “el problema es el arrastre, porque la falta de lluvias se está dando desde julio de 2019. Desde esa fecha las lluvias están por debajo de lo normal y en la mayoría de los meses. En 2021 el único mes que llovió por encima de lo normal fue enero, después desde enero hasta diciembre las lluvias estuvieron por debajo de lo normal”.

Explicó, por otra parte, que la asociación de factores pudo haber influido para afectar con mayor incidencia a varias producciones.

“En el Inta medimos la velocidad del viento y estuvo normal, lo que no significa que influya para que sufran los cultivos. La humedad relativa estuvo baja en diciembre, hasta horas de la tarde tuvimos un 30%, que no son valores récord, pero por las altas temperaturas que tuvimos, los cultivos lo sintieron mucho”, comentó.

En cuánto a la incidencia de la radiación solar agregó que “fue muy fuerte, pero nosotros no tenemos aparatos para medir la intensidad de algunas radiaciones como por ejemplo la ultravioleta que es muy dañina”.

Finalmente, comentó que para que haya una buena recuperación hacen falta más lluvias que no se prevén para los próximos días.

“Desde el 1 de enero en varios puntos de la provincia llovió y en algunos casos con bastante intensidad. Pero no es que con eso ya se resolvió todo, hay cultivos que ya se perdieron. La misma yerba mate es rápida para recuperarse, pero requiere de lluvias más contínuas y lamentablemente los pronósticos que tenemos son poco alentadores”, proyectó.

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