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El inicio de la tercera audiencia está prevista para las 8.30 en el Obera Tenis Club

Comienza hoy la ronda de testigos del juicio por el homicidio de Wasyluk

Declarará un hombre que estuvo preso en Villa Bonita la noche que detuvieron a la víctima. Se trata de dilucidar por qué se ordenó el traslado de Wasyluk a Oberá

martes 30 de noviembre de 2021 | 6:05hs.
Comienza hoy la ronda de testigos del juicio por el homicidio de Wasyluk
Durante las dos primeras jornadas declararon dos de los trece policías imputados en el debate. Foto: Marcelo Rodriguez
Durante las dos primeras jornadas declararon dos de los trece policías imputados en el debate. Foto: Marcelo Rodriguez

Una de las incógnitas a develar en el debate oral por el homicidio de Hugo Miguel Wasyluk (38) es por qué el detenido no quedó alojado en la comisaría de Villa Bonita -donde sólo había dos presos- y fue trasladado a Oberá, donde falleció 27 horas más tarde debido a la gravísimas lesiones que sufrió a manos de los policías que lo capturaron y la falta de asistencia médica.

En las primeras dos audiencia del juicio quedó plasmado el terrible castigo que padeció la víctima, cuyo cadáver fue hallado en una celda de la Seccional Primera de Oberá.

En tanto, a partir de hoy comenzarán a desfilar los testigos citados por el Tribunal Penal Uno. El inicio de la tercera audiencia está previsto para las 8.30 en sede del Oberá Tenis Club (OTC), sita en calles San Luis y Beruti de Oberá.

Entre los testigos de la presente jornada se halla Elvio Oscar Neris, quien la noche del 25 de abril del 2011 era uno de los dos detenidos en la comisaría de Villa Bonita, cuyo personal fue responsable de la detención de Wasyluk.

El otro preso alojado en la dependencia al momento del hecho era Cristian Tomás González, quien deberá presentarse mañana.

En la instrucción del expediente, ambos aseguraron el 25 de abril de 2011, minutos después de las 21, escucharon que el móvil de la comisaría local estacionó en el patio, tras lo cual sintieron “como si tiraron una bolsa de papas”. Luego escucharon una sucesión de golpes, gritos y las quejas de un hombre.

La importancia del relato de ambos testigos radica en que avalan la hipótesis de que la víctima fue golpeada por los integrantes de la comisión policial que lo detuvo, lo que luego fue ratificado por uno de sus propios integrantes.

La gran pregunta
El testimonio de los citados también permitiría ratificar que la noche del hecho eran los únicos dos detenidos en la dependencia de Villa Bonita, con capacidad por lo menos para el doble, lo que pone la lupa sobre las autoridades de la comisaría que ordenaron el traslado a Oberá.

¿Sabían que Wasyluk estaba malherido y quisieron desentenderse del problema?, es una las preguntas que surgieron desde el primer momento.

El expediente está caratulado como “tortura seguida de muerte, omisión de denuncia e incumplimiento de los deberes de funcionario público” y tiene como imputados a trece policías que al momento del hecho se desempeñaban en la Comisaría de Villa Bonita y la Seccional Primera de Oberá. Todos llegaron al debate en libertad.

En la lectura del requerimiento de elevación a juicio quedó ratificado que la mayor acusación pesa sobre el ex sargento Pedro De Mattos (48), el ex cabo Carlos Antonio Gómez (33) y el ex agente Ricardo Javier Rodríguez (37), acusados tortura seguida de muerte, delito que contempla la pena de prisión perpetua.

Incluso, Rodríguez declaró que De Mattos y Gómez se autolesionaron con un cuchillo y luego dijeron que Wasyluk los había atacado.

Desacreditó coartada
El 25 de abril del 2011, alrededor de las 21, Wasyluk fue detenido por una comisión de la Comisaría de Villa Bonita integrada por los citados De Mattos, Rodríguez y Gómez, además del oficial subayudante Jorge Antonio Heijo y el suboficial mayor Wilson Ricardo González.

La patrulla acudió a un requerimiento de Ana Wasyluk, quien solicitó asistencia policial porque su hermano se encontraba bajo los efectos del alcohol.

Según testigos, lo que luego fue corroborado por Rodríguez en indagatoria, Wasyluk fue reducido y esposado con extrema violencia sobre la ruta provincial 103, en el casco urbano de Villa Bonita.

“De Mattos y Gómez lo golpearon con bastones. Yo no vi que Wasyluk tenía un cuchillo”, declaró el ex agente, desacreditando la coartada defensiva de sus camaradas que aseguraron que la víctima lo agredió con un cuchillo.

Según Rodríguez, De Mattos y Gómez le propinaron un brutal castigo al detenido, incluso ya estando esposado y en el suelo. Dijo que lo golpearon sobre la camioneta y luego en la Comisaría de Villa, donde lo tiraban sobre unas piedras, lo levantaban y volvían a tirar.

“Gómez le daba rodillazos en el pecho. Y le decía que era para que no se meta más con la Policía”, precisó.

Rodríguez insistió en que fue amenazado por De Mattos y agredido por Gómez para que guarde silencio. Además trataron de imponerle su mayor jerarquía.

“Que no habrá la boca. Desde cuándo la pared mea al perro”, declaró que le dijo De Mattos. En este contexto, desde un primer momento los tres fueron los más comprometidos y permanecieron tres años detenidos, lo máximo que permite la prisión preventiva.

Estando tras las rejas fueron dados de baja de la Policía. Fueron liberados en mayo del 2015 tras pagar una caución de 50 mil pesos cada uno, por lo que llegaron al juicio en libertad.

Todos los acusados
A pedido de los querellantes Rafael Pereyra Pigerl y Vannela Vignole, quienes representan a la familia Wasyluk, el Tribunal Penal Uno aceptó exhibir las fotografías del cadáver y la autopsia de la víctima.

La petición fue avalada por la fiscal Silke, quien ponderó que “es por mandato de la madre de la víctima que considera que es una forma de que su hijo esté presente en el debate. Por eso estimamos que si es un deseo de la familia, es oportuno que se haga lugar”.

En ese contexto, el Tribunal autorizó la exhibición fílmica de la autopsia por única vez en una fecha a determinar dentro del juico. Sin dudas una medida que permitirá dimensionar la brutalidad que padeció la víctima a manos de los asesinos.

Con respecto a las imputaciones, si bien para la Justicia de Instrucción hay tres acusados con mayor responsabilidad en el resultado final, que no fue otro que la muerte de Wasyluk, los otros diez imputados también tuvieron su carga de culpa.

En tal sentido, Jorge Antonio Heijo y Wilson Ricardo González, quienes integraron la patrulla que detuvo a la víctima, están siendo juzgados por omisión de denuncia e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Ambos observaron las denuncias, pero no hicieron nada para evitarlas ni tampoco denunciaron el hecho.

En tanto, el médico policial José Orlando Morales está acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que no revisó a la víctima como correspondía.

El mismo grado de responsabilidad alcanza a Miguel Ángel Espíndola, quien era jefe de la Seccional Primera, como el personal a su cargo: Hugo Ariel Basaraba, Carlos Ariel Lentini, Roxana Andrea Harasimezuk, Alejandro Fabián Núñez, Luis Alberto Silva y Gustavo Javier Fontana.

En síntesis, al jefe y personal de la Primera se les achaca que subestimaron los pedidos de ayuda de la víctima, quien agonizó durante 27 horas en dicha dependencia sin asistencia médica.

 

Las partes

El Tribunal Penal Uno es presidido por Francisco Aguirre, secundado por José Pablo Rivero y el subrogante Jorge Villalba. La acusación fiscal está a cargo de Miryam Silke y Elías Bys.

Rafael Pereyra Pigerl y Vannela Vignoles son querellantes en representación de Bárbara Chitouski y Lucas Wasyluk, la madre y el hijo de la víctima. En tanto, también por los deudos, actúan como actores civiles Héctor Rubén Sánchez y Luciano Wall.

Como al momento del hecho, los acusados eran funcionarios públicos, el Estado provincial está representado por los abogados Jorge Rojas y Walter Vuotto.

También participan como veedores Eduardo Scherer y Fabián Mantau, presidente y comisionado de la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura (CPPT).

El abogado Javier Millán Barredo actúa como defensor del médico policial y de los siete policías que cumplían servicio en la Seccional Primera.

Ramón Butof patrocina a Heijo y a Gómez, mientras que Marcelo Carísimo está a cargo de la defensa de Rodríguez y González. El único imputado que tiene una defensa exclusiva es Pedro De Mattos, asistido por Cristina Salguero.

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