sábado 04 de diciembre de 2021
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“Tengo un cosquilleo en el estómago”

El luchador misionero Mauricio Lovera viaja hoy a Cali, Colombia, con la emoción de ser parte de la primera edición de los Juegos Panamericanos Junior. “Estoy feliz”, señaló

miércoles 24 de noviembre de 2021 | 6:01hs.
“Tengo un cosquilleo  en el estómago”

Con la ansiedad y la emoción previa de partir rumbo a un sueño, Mauricio Lovera (20) tiene el bolso listo y boleto en mano para embarcar hoy rumbo a Cali, Colombia, país que recibirá a los 1º Juegos Panamericanos Junior. El joven será el único misionero y uno de los tres luchadores argentinos que buscarán llegar a lo más alto de esta histórica cita.

El posadeño y representante de Misiones Lucha, bajo el ala de su entrenador Adrián Báez, compartió con alegría desbordante este momento que se lo ganó con muchísimo sacrificio, con altas y bajas emocionales después de tantos viajes y de estar lejos de casa en campus de entrenamientos.

“Estoy súper contento y puedo decir que cada sacrificio tiene su recompensa. Nunca me imaginé estar en un Juego Panamericano, pero se me dio la oportunidad; tuve muchos esfuerzos de por medio hasta el día de hoy y valieron la pena. Estoy muy feliz”, señaló el misionero que desde el 1º de septiembre se encuentra entrenando en el Cenard, en Buenos Aires, para esta competencia a la que concurren los mejores ocho del continente americano.

El debut para Mauri será el viernes 3 de diciembre en la categoría 65 kilos, estilo libre. Además del misionero, Argentina tiene a la bonaerense Linda Machuca y santafesino Franco Chialanza.

El posadeño se ganó la plaza para Cali en el Panamericano Juvenil de México, en junio, al terminar entre los mejores cinco de la competencia.

Pero esa fue la coronación ya que desde marzo, Mauri estuvo en tierra azteca, precisamente a Guadalajara, y en lo que serían cuatro semanas de entrenamiento se convirtieron en poco más de tres meses; es que un llamado extendió la estadía, ya que el Panamericano Junior, clasificatorio a Cali, iba a ser justamente en Jalisco y desde el Enard la directiva fue que era mejor quedarse y aguardar al torneo.

“No bajé en ningún momento los brazos, mi familia me apoyaba al cien por ciento y mis compañeros me mandaban fuerzas. También estuve un poco triste por estar tan lejos de mi gente, pero es un sacrificio que estoy dispuesto a pasarlo para perseguir mis sueños”, reflexionó.

Consejos del que sabe

Por estos días, el destacado luchador misionero Ricardo Báez también se encuentra en el Cenard y comparte habitación con Mauri y es su fiel consejero debido a su vasta experiencia en el alto rendimiento.

“Él me dice que me quede tranquilo y que si estoy dispuesto a seguir este camino va a ser así; y que siempre tenga en cuenta que la familia va a estar siempre y por más lejos que me vaya ellos van a estar conmigo”, señaló.

Sobre los objetivos marcados para los Juegos Panamericanos Junior, el posadeño espera con ansias poder llegar a lo más alto ya que el vencedor se clasificará a los Juegos Panamericanos Santiago 2022. “La idea es ir por el podio y si salgo primero tengo los Juegos Panamericanos de mayores en Chile, se da la plaza sólo para el ganador”.

Ahora sólo resta subir hoy al avión, junto a una segunda tanda de la delegación argentina- ayer partió la primera- y disfrutar de este momento bien logrado. “Estoy con muchas ganas de viajar, ya quiero vivir esa experiencia de un Juego Panamericano, ya es una previa a un Juego Olímpico, y es algo importante. También esas ansias de estar ahí en la villa me da un cosquilleo en el estómago”, dijo riendo.

Cambió el chip

Para Mauri estos meses también fueron de aprendizaje, reflexión y de soportar la presión de estar lejos de casa. “Hace poco vino mi novia -a Buenos Aires- para apoyarme emocionalmente y ahora estoy más tranquilo. Hace un mes atrás me ya me quería ir a Posadas y que todo termine, quería estar en mi casa tomando un tere con mi familia y cuando vino ella me tranquilizó y pensé más en lo que yo quiero. Es difícil la carrera del deportista, pero si uno sabe a lo que apunta y está dispuesto a dejar cosas, todo se va dando”, razonó.

Serán días de disfrute y emoción para el posadeño que regresará el 10 del otro mes al país y ese mismo día emprenderá viaje a Misiones para una ocasión muy especial. “Llego justo para el 15 de mi hermana, ya tengo ganas de ir a Misiones, pero antes voy a vivir este lindo momento”.

Y nuevamente el apellido Lovera será parte de una cita importante ya que el el 2018, su primo Eduardo, fue el único misionero en los Juegos Olímpicos de la Juventud, donde fue también cuarto, arañando una medalla. 

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