lunes 06 de diciembre de 2021
Algo de nubes 27.7ºc | Posadas

Ezequiel Muller (33) fue visto por última vez el 21 de septiembre en Puerto Iguazú

“Aún no pude sentarme a llorar y necesito tener la certeza de que es él”

Mónica Borrás aguarda los resultados de ADN a un cuerpo que fue encontrado en el río Paraná y que desde la Policía paraguaya afirman que es el de su hijo desaparecido

viernes 05 de noviembre de 2021 | 8:18hs.
“Aún no pude sentarme a llorar y necesito tener la certeza de que es él”
El cuerpo que sería de Muller fue encontrado en Paraguay, frente a Montecarlo.
El cuerpo que sería de Muller fue encontrado en Paraguay, frente a Montecarlo.

“Si se trata de mi hijo, quiero saber qué fue lo que pasó; mi corazón lo sigue buscando hasta que tenga certezas. Necesito saber qué pasó para hacer el duelo. Aún no pude sentarme a llorar y necesito tener la certeza de que es él”.

 
Con esa frase cargada de dolor, pero sobre todo repleta de dudas, Mónica Borrás resumió el calvario que padece desde el 26 de septiembre, cuando se enteró que la Policía de Paraguay encontró en el río Paraná un cuerpo en avanzado estado de descomposición que sería el de su hijo Ezequiel Amarú Muller (33), quien fue reportado como desaparecido.


El hombre salió desde Puerto Iguazú, donde vivía junto a su familia, con la intención de ir a buscar a un amigo en Montecarlo. Sin embargo, tras el paso de las horas y luego de dejar de responder los mensajes de texto, la madre decidió denunciar su desaparición.

 
Posteriormente, según un tatuaje y el DNI de Muller, la Policía de colonia San Lorenzo, en el departamento de Itapúa y ubicada frente a Montecarlo, halló lo que ellos consideraron el cadáver del desaparecido.


Más allá de esto, y a más de un mes del hallazgo, Mónica aún aguarda por los resultados de las pruebas de ADN que se extrajeron del cuerpo encontrado en el vecino país para confirmar si se efectivamente se trata de su hijo y así poder hacer el duelo.

 
Pero no fue fácil para la mujer lograr dicho estudio forense, ya que debió lidiar con muchas trabas burocráticas, etapa en la que fue clave la intervención de autoridades de Migraciones de Argentina.

 
Dudas

 
En diálogo con este matutino, Mónica comentó: “Quiero saber si ese cuerpo es de mi hijo y así quedarme con la tranquilidad de que se dejó de buscar porque realmente es él, y cuando su hija pregunte le puedo decir que su papá ya no está. Tengo ese derecho, ella también y en lo posible que mi hijo sea recordado con una fecha cierta de fallecimiento”. 

 
La madre de Ezequiel comentó que el 21 de septiembre pasado perdió todo tipo de comunicación con su hijo y agregó que la última información que tuvo sobre él indicaba que debía encontrarse con un amigo a quien esperaba en Montecarlo.

 
“Empecé la búsqueda a través de una denuncia en la comisaría, luego en las redes sociales, contactando medios locales y también de Paraguay. Hablé con el cónsul de Paraguay en Iguazú, quien pasó la información a la ciudad fronteriza de Ciudad del Este, dando aviso a la Policía de esas fronteras como también la de frente a Montecarlo. Pero el 26 de septiembre me informan del hallazgo de un cuerpo sin vida en el río Paraná, del lado paraguayo”, relató la mujer.


Además, recordó que los policías de San Lorenzo, que mantenían contacto con ella, su hija y un amigo que los ayudaba en la búsqueda, le aseguraron que el cadáver encontrado era de su hijo ya que habían encontrado en un bolsillo del pantalón el DNI de Ezequiel.

 
Después agregaron que además de estar en avanzado estado de descomposición, la víctima presentaba cuatro heridas en la espalda y que podrían ser compatibles con arma blanca. 

 
Sobre las autoridades con las que tuvo contacto horas posteriores al hallazgo, comentó que “en el lugar estaban presentes supuestamente un fiscal y un forense. El policía que estaba en contacto con mi hija le pidió los datos de ella para el acta para poder enterrarlo allá y alegó que estaba en avanzado estado de descomposición y ella le pide que no lo entierren. Pero él le vuelve a insistir que le dé sus datos porque había que enterrarlo”.

 
Según afirmó la mujer, desde la Policía paraguaya no realizaron ninguna autopsia y tampoco se conocieron informes oficiales que aseguren la identidad del cuerpo.

 
“A partir de ahí me comuniqué con el consulado argentino en Ciudad del Este. Me dijeron que no era su jurisdicción, pero me pasaron un número de Encarnación. Me comuniqué con ellos y me dijeron que ya estaba enterrado, que no disponían de fondos para trasladarlo”, detalló Borrás.

 
Y agregó: “Les pregunté por qué no pedían el traslado a la morgue de Encarnación, me dijeron que no era necesario que ya estaban hechas las actuaciones de parte de la Justicia paraguaya. En esta conversación fui muy maltratada por una persona absolutamente apática. Me comuniqué con diputados, con intendentes, con el propio gobernador, quien se ofreció pagar el traslado”.

 
Finalmente, y tras golpear innumerables puertas, Mónica se comunicó con cancillería y recién allí logró avances en los trámites hasta repatriar el cuerpo. “Estuve haciendo un seguimiento de las actualizaciones para la exhumación y traslado a suelo argentino. En principio sólo harían el ADN, pero el juez de Puerto Rico ordenó una autopsia para comenzar las investigaciones y establecer qué paso”, comentó Mónica.

 
Por último, la mujer sostuvo: “Me preguntaron si quería estar presente al momento de la exhumación para ver cómo desentierran el cuerpo, lo traspasan a otro ataúd, y ahí verificar si era mi hijo. Esto sucedió a casi  un mes de fallecido, pero por mi salud mental y la de mis hijos me negué a realizar este hecho”.

 
Mientras se esperan por los resultados de ADN, el cuerpo descansa en un nicho del cementerio El Salvador de Iguazú.

Temas de esta nota

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias