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“Mi hijo también fue víctima de abuso en el Roque González y minimizaron todo”, la angustia de una madre

Según la denuncia, sucedió en abril de 2019 en perjuicio de un niño de 7 años que asistía a segundo grado. Fue acusado un alumno de tercero, sobreseído en razón de su edad. La denunciante dijo que los directivos se enojaron porque acudió a la Justicia y debió cambiar de escuela a su hijo.

jueves 04 de noviembre de 2021 | 6:04hs.
“Mi hijo también fue víctima de abuso en el Roque González y minimizaron todo”, la angustia de una madre
El colegio Roque González de Posadas, donde sucedió, de acuerdo a la acusación formal de la madre. //Foto: Federico Gross.
El colegio Roque González de Posadas, donde sucedió, de acuerdo a la acusación formal de la madre. //Foto: Federico Gross.

Los episodios de acoso y ataques de índole sexual padecidos por un grupo de alumnas del colegio Roque González de Posadas en manos de algunos compañeros de curso, que la semana pasada derivaron en una sentada para visibilizar la displicencia institucional y hasta en denuncia policial a instancias de la progenitora de una de las estudiantes, potenciaron la angustia de una madre que a mediados de abril de 2019 denunció que su hijo fue agredido sexualmente en la misma institución, cuando tenía siete años y cursaba el segundo grado.

En la presentación acusó a un chico de tercer grado (9 años) a quien también vinculó a los hostigamientos que su niño, le confesó, sufría en los recreos o en momentos en que se quedaban solos. La denuncia tuvo correlato en el ámbito judicial donde el acusado fue declarado inimputable en razón de su edad (Art. 1 Ley 22. 278 del Código Penal) y sobreseído, pero según manifestaciones de la denunciante, no hubo investigación ni pericias para aclarar las circunstancias del hecho, tampoco medidas intraescolares.

En consecuencia, después de haber sufrido -aseveró- amenazas y presiones por haber denunciado, tomó la decisión de sacar a su hijo del Roque González e inscribirlo en otra escuela. "En aquel momento me cuestionaron por haber denunciado, los directivos se enojaron conmigo cuando los confronté, me decían que no era para tanto, que así juegan los chicos, pero no, de ninguna manera eso puede ser un juego", lamentó la mujer en diálogo exclusivo con El Territorio.

En los últimos días, cuando trascendió el reclamo de las alumnas ante la falta de respuestas de las autoridades del colegio, empatizó para contar "que mi hijo también fue víctima de abuso en el Roque González hace más de dos años e igual que ahora, no hubo medidas y minimizaron todo al punto de que tuve que cambiarlo de escuela para que el daño no sea mayor, porque además comenzaron a desatender su educación".

Idénticas respuestas

"Es lamentable que sigan escondiendo estos abusos y actuando de la forma horrible que lo hacen. Las respuestas que en su momento me dieron en el colegio fueron las mismas que están dando hoy de manera protocolar en el caso de las chicas", cuestionó la denunciante y en ese contexto recordó que cuando fue a la escuela en busca de respuestas los directivos ya estaban al tanto de la denuncia: "Primero no me podían atender, estaban todos ocupados, siempre en reuniones. Hasta que en medio de tanta insistencia me atendió la directora enojadísima porque según ella actué mal haciendo la denuncia".

"Me retaba diciendo que las cosas no sucedieron así, que tenía que haber dialogado primero con ellos antes de ir a la Justicia y que lo que sucedió era un juego propio de niños de esa edad, que no era tanto como para haber denunciado, que además era imposible porque los alumnos están controlados en todo momento. No le creyeron a mi hijo, que sigue manteniendo sus dichos de cómo sucedieron las cosas como en el primer día que se animó a contarme", puntualizó. 

Sobre la forma en que trataron el caso puertas adentro de la institución, la denunciante dijo que "la ignorancia sigue siendo la misma y el silencio. Mi reacción fue proteger a mi hijo haciendo lo correcto y tuve que cambiarlo de escuela porque era insostenible. Igualmente todo siguió su curso absolutamente indiferente, sin ninguna medida pero con una víctima lastimada y eso duele, genera bronca. Hasta nos quisieron apretar para que dejemos todo así, desconozco si los abogados del colegio o del chico que lastimó a mi hijo, pero siguen sosteniendo que es una farsa".

Examen médico y denuncia

La denuncia, a la que tuvo acceso este matutino, fue radicada en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional Uno de Posadas, a las 15.55 del 19 de abril de 2019. Un viernes santo.

Ante quién era jefa de la dependencia -Comisario Mariela Encina- la progenitora dio detalles sobre el hecho ocurrido alrededor de una semana antes pero del que había tenido conocimiento la noche anterior cuando el menor se estaba bañando y acusó mucho dolor en sus partes íntimas.

Indagando logró que el chico le contara qué había pasado, cuándo y en qué momento del horario escolar y quién lo había lastimado "por sobre la ropa" e incluso se enteró -dijo- recién ahí que tales actos sucedían "desde el primer grado" y "cuando están solos en el patio del Roque González".

Concluyó la mamá que dichos ataques estaban directamente relacionados con los comportamientos atípicos que comenzó a tener el pequeño "bajando notablemente el rendimiento académico, no quería hacer las tareas ni siquiera en la escuela, se tornó agresivo y desafiante". 

"Fuimos primero al hospital para que lo revisaran, porque le dolía y después de revisarlo me dijeron que el nene se iba a quedar internado y que yo tenía que hacer la denuncia por abuso sexual de inmediato, lo que hice", recordó la denunciante y detalló que "hasta el domingo estuvimos en el hospital esperando la intervención del médico forense que debía certificar las lesiones, pero nunca llegó, por lo que finalmente un doctor firmó el alta sin hacer ninguna pericia para evaluar y constatar el daño físico de mi hijo".

Inhibición y sobreseimiento

Inicialmente intervino el titular del Juzgado Correccional y de Menores Dos, Cesar Jiménez, hasta que a fines de junio de este año se inhibió de oficio "por situación grave y objetiva de violencia moral y de decoro", argumentó, dejando sin efecto todas las medidas que había ordenado, entre ellas una junta médica y atención con un gabinete interdisciplinario, además la recepción del testimonio de la víctima en Cámara Gesell. "Ese día estábamos esperando para que mi hijo declarara, estaba todo acordado pero varias horas después me dijeron que no se haría, sin muchas explicaciones", se quejó la mamá.

El trámite de la causa pasó entonces al Juzgado Correccional y de Menores Uno, a cargo de la jueza Marcela Leiva, quien el último 13 de septiembre rechazó las medidas solicitadas nuevamente por la fiscalía: testimonio de la víctima en Cámara Gesell, confección del perfil psicosexual del menor acusado a cargo del Cuerpo Médico Forense, además de una inspección ocular en el lugar del hecho y confección de un croquis ilustrativo.

"Me veo obligada a rechazar en virtud de la mínima intervención estatal y el gran perjuicio que podría ocasionar en los menores involucrados, entendiendo de vital importancia la protección del interés superior del niño", argumentó la jueza. Sobre la testimonial de la víctima concluyó que es una medida "que deviene inconducente atento al tiempo transcurrido, la edad que tenían los niños al momento de la denuncia, el vago relato de la progenitora respecto a las circunstancias de tiempo, modo y lugar donde supuestamente ocurrió el abuso sexual, una intromisión en la intimidad del niño que no estaría justificada", en tanto que sobre las demás pericias entendió que "resultaría a estas instancias un desgaste jurisdiccional innecesario por ser el menor acusado en autos inimputable".

Finalmente la jueza declaró la inimputabilidad y sobreseimiento total y definitivo, tal como demanda el Artículo 1 del Régimen Penal de la Minoridad (Ley 22.278): "No es punible el menor que no haya cumplido 16 años de edad. Tampoco lo es el que no haya cumplido 18 años, respecto de delitos de acción privada o reprimidos con pena privativa de la libertad que no exceda de dos años, con multa o con inhabilitación". 

"No ataco al nene que lastimó a mi hijo, es una criatura y podría ser una víctima más, pero qué ocurre en el colegio, cuál es el trasfondo, por qué avalar eso. De la manera en que actúan van a seguir apareciendo chicos afectados", alertó la madre.

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