sábado 22 de enero de 2022
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Juicio oral por el femicidio de Vilma Mercado, día 1

Villar declaró durante tres horas y resumió: “Fue una simple confusión”

El ex soldado habló por primera vez como imputado. Se desligó de cada una de las pruebas y trazó la hipótesis de otro hombre en la escena. El debate continúa hoy

martes 02 de noviembre de 2021 | 5:15hs.
Detenido
Villar está detenido hace dos años en la Unidad Penal III de Eldorado y puede recibir prisión perpetua. FOTO: Matías Bordón
Villar está detenido hace dos años en la Unidad Penal III de Eldorado y puede recibir prisión perpetua. FOTO: Matías Bordón

“Señores, con todo respeto, sé que esto es muy difícil de creer, pero jamás, jamás le haría nada malo a nadie. Ustedes no se imaginan el dolor que es para mí pensar que me voy a pudrir en la cárcel, perder a mi mamá y no poder ver crecer a mis dos hermanitos. Ya lo perdí todo. Por favor, no permitan que pierda el resto de mi vida dentro de la cárcel por algo que yo no cometí. No es más que una simple confusión”.
Con esa última frase el ex soldado Carlos Luis Leandro Villar (21) resumió las tres horas de declaración que expuso ayer a la mañana en el inicio del juicio para esclarecer el femicidio de Vilma Mercado (19), hecho por el cual está imputado y es pasible de ser condenado a prisión perpetua al finalizar el proceso.
En su extensa declaración, Villar se defendió e intentó dar explicaciones respecto a la batería de elementos probatorios que lo mantienen severamente vinculado al expediente que ahora se ventila en debate oral y público en la sala de audiencias del Tribunal Penal Uno de Eldorado.                                                                        El soldado es el principal sospechoso del caso ocurrido en Puerto Iguazú desde el minuto 1. En principio porque la investigación determinó que fue la última persona que vio con vida a Vilma durante la noche del 23 de octubre de 2019 y luego porque las pericias lo acorralaron.
Por ejemplo, al momento de su detención tenía consigo el chip del celular de Vilma y además de ello presentaba una herida en su mano que luego una odontóloga forense determinó que era compatible con una mordedura y con la cavidad bucal de la víctima.
A partir de esos dos primeros indicios, la Policía realizó un allanamiento en su departamento y halló más pruebas: el teléfono de la víctima; una cinta de similares características a la utilizada para encintar el rostro y provocar la muerte por asfixia de Vilma; y un preservativo usado en el cual se detectaron restos genéticos mezclados, pero compatibles con las muestras tomadas mediante hisopados tanto a Villar como a Mercado.
Por último, en el cuerpo de la joven se hallaron muestras genéticas coincidentes con el perfil del acusado.

Villar declaró por primera vez como imputado, ya que durante la instrucción se abstuvo todas las veces. FOTO: Matías Bordón

Con ese caudal de pruebas en su contra Villar llegó a juicio y ayer pretendió contrarrestarlo declarando por primera vez en condición de imputado. “Anteriormente tuve dos abogados garcas que me dijeron que no debía declarar”, argumentó al respecto cuando el fiscal Federico Rodríguez hizo la observación.
Apenas pasó frente del tribunal, Villar manifestó: “Los que están acá presentes están pensando que fui yo el que cometió el hecho y le hizo eso a Vilma, pero no fui yo. Quiero dejar eso en claro”.
Posteriormente, relató que conoció a Vilma en Facebook pero luego estuvieron un tiempo incomunicados y el vínculo recién se reanudó dos días antes de la desaparición de la joven porque ella le pidió ayuda para ingresar al Ejército.
Eso fue el puntapié de Villar para comenzar a explicar qué pasó -según él- entre la noche del 23 de octubre y la madrugada siguiente.
El oriundo de El Alcázar aseguró que durante todo el día habló por chat con Vilma y programaron encontrarse esa noche para que él pudiera darle un formulario para el trámite de inscripción del Ejército. El encuentro iba a ser a las 22, pero él se durmió y terminó yendo cerca de las 23.

El debate se desarrolla en el TP Uno de Eldorado y es presidido por el magistrado Atilio León. FOTO: Matías Bordón

Chip, mordedura y cinta
Allí dio su explicación sobre cómo llegó el chip de Vilma a sus manos. El ex uniformado indicó que al llegar al barrio Las Orquídeas de Iguazú se encontró con la joven extrayendo la tarjeta SIM porque había un hombre que supuestamente la hostigaba constantemente por teléfono.
Ante ello, Villar sostuvo que decidió tomar el chip y guardarlo para luego confrontar con el supuesto hostigador telefónico.
Prácticamente en esas mismas circunstancias el imputado expresó que Vilma le dijo que como el tardó en contestarle ella había “organizado para verse con alguien más”, pero antes de ello le pidió un “favor”.
“No me dijo el nombre de esa otra persona, ni yo tampoco pregunté. Yo sabía que ella estaba acostumbrada a andar con muchos chicos y hasta en ocasiones con gente de avanzada edad por plata”, espetó.
Y continuó: “Yo le dije que ‘bueno, todo bien’, pero ahí me pidió otro favor. Me preguntó si yo tenía una cinta para prestarle porque el tipo con el que se iba a ver tenía la ventanilla del auto rota. Ahí yo le dije que sí, pero que la tenía en mi departamento”.
Villar aseguró que después de esa charla fueron hasta su casa a buscar tanto el formulario como la cinta, pero en el medio tuvieron relaciones sexuales, aunque el encuentro fue muy breve porque “ella estaba apurada”.
El acusado continuó su relato señalando que Vilma le pidió que la lleve hasta el encuentro con ese otro supuesto hombre y él accedió. Dijo que llevó a la joven hasta “la T” -intersección de las rutas 12 y 101- donde la aguardaba un automóvil Gol Trend negro con tazas originales, aunque no pudo ver al conductor.
Villar sostuvo que en la despedida le tendió un “chiste” a Vilma y que en esa instancia ella le mordió la mano. “Me mordió en la herida que yo ya me había hecho a la mañana en el Ejército”, detalló, intentando explicar una de las pruebas más comprometedoras en su contra.
Y a continuación trazó otra extraña teoría para justificar lo de la cinta. El imputado aseguró que tras dejar a Vilma con el misterioso hombre del Gol Trend volvió a su casa para preparar un porro y se fue a fumarlo en un monte a la vera de la ruta 12 y cercano al lugar donde el 25 de octubre apareció el cuerpo de la víctima.
“Al entrar veo que se reflejó algo sobre la tierra con la luz de la moto. Me acerco para ver qué era y veo que era un rollo de cinta muy similar al que yo le había dado a Vilma. Entonces supuse que entraron ahí a tener sexo y se les cayó el rollo de la cinta. Lo junté, me fumé mi porro y me fui a mi departamento. Me dormí hasta el otro día porque tenía que trabajar nuevamente”, narró.

El fiscal Federico Rodríguez encabeza la acusación. FOTO: Matías Bordón

Contradicciones y ADN
En el expediente consta que ese jueves 24 de octubre, mediante la ayuda de las compañeras de Vilma, su familia pudo saber que era Villar el joven con quien ella había acordado juntarse la noche anterior.
Por esa razón lo ubicaron para consultarle si sabía algo al respecto. En ese entonces, Villar se mostró sorprendido, aseguró no saber nada de Vilma e incluso se mostró interesado en colaborar, pero poco a poco fue incurriendo en contradicciones y el hallazgo del chip en su poder lo terminó transformando de testigo a sospechoso.
Sobre esas contradicciones Villar aseguró que se debieron a los “nervios” que sintió al saber que “iba a estar bajo la lupa” y que eso podía acarrearle problemas en su trabajo.
“Me dijeron que me querían hacer una denuncia y ahí fue cuando quedé nervioso y me contradije muchas veces porque sabía que me iban a tener bajo la lupa, porque si bien yo no fui la última persona que estuvo con Vilma, sí estuve con ella esa noche. En su momento dije cualquier cosa porque estaba muy nervioso. En ningún momento quise desviar la investigación, simplemente no quería problemas”, señaló. También sostuvo que fue víctima de apremios en la comisaría.
Respecto a las pruebas de ADN consideró que fueron resultado del breve acto sexual mantenido con Vilma en su departamento antes de llevarla al encuentro con el supuesto hombre del Gol Trend.
Al momento de las preguntas, el fiscal Rodríguez hizo una serie de observaciones respecto a cuestiones temporarias que no habían quedado claras en el relato del imputado y lo confrontó con una última pericia agregada al expediente.
“A las 0.03 es el último mensaje de Vilma y ambos celulares, el de ella y el tuyo, fueron detectados en la zona del hecho por la antena de Parque Nacionales desde las 0.10 y hasta 1.12”, apuntó Rodríguez.
El ex soldado se defendió: “Lo que expresé fue con tiempos estimados, no exactos”.
De esta forma, después de tres horas de declaración, el imputado volvió a su lugar junto a su abogado particular Sebastián Benítez y en los diferentes cuartos intermedios dispuestos a lo largo de las casi nueve horas de audiencia recibió la contención de su madre.
El debate continuará hoy, a partir de las 8.30, con la declaración de más testigos. El Tribunal encargado de llevar adelante el proceso está integrado por los magistrados Atilio León (presidente), María Ramos y Liliana Komisarski (subrogante).

Estela Leite, madre de Vilma, reconoció el celular de su hija. Lo abrazó y lo besó. FOTO: Matías Bordón

La prueba del celular que marcó el dolor de la familia Mercado

Culminada la recepción de la declaración del imputado, el Tribunal dio inicio a la etapa de las testimoniales y la primera en ser llamada a la sala fue ni más ni menos que la madre de Vilma, Estela Leite.
Ante las partes, Leite recordó cómo transcurrió cada minuto de la desesperada búsqueda de su hija. “Supe que mi hija no estaba en casa porque su papá entró a su pieza y vio que Vilma no estaba en la cama. Eso fue a las 7.15 del 24 de octubre de 2019. La empecé a llamar pero nunca atendió, su celular me daba apagado. Así me pasé todo el día”, graficó.
La mujer también relató cómo identificó que Villar era el joven con el cual Vilma había acordado encontrarse esa noche previa y también contó cómo fue el momento en que el soldado se presentó en su casa aduciendo querer colaborar con la búsqueda.
“Estábamos todos en casa y me acordé que días atrás Vilma me habló de un tal Leo, que ese Leo le iba a ayudar con los formularios para ingresar al Ejército. En la noche del 24 entro al perfil de Vilma, busco sus amigos y encuentro a Leo Villar. Ahí las amigas me dicen que Vilma conocía a un Leo Villar”, señaló.

Leite, conmovida, juntó fuerzas con su familia para culminar su declaración. FOTO: Matías Bordón

Tras un quiebre emocional que derivó en un cuarto intermedio, Leite retomó su declaración y allí se produjo uno de los momentos más sustanciosos de la jornada.
El defensor Benítez le exhibió una fotografía en la cual se veía a Vilma frente a un espejo tomándose una selfie con un celular con una funda rosada. Leite aseguró que ese teléfono era el de su hija y entonces el letrado pidió que se leyera la descripción del celular incautado en la casa de Villar para comparar las descripciones.
Allí intervino Rodríguez y consultó que si la mujer era capaz de reconocer el aparato de su hija. La mujer respondió que sí y acto seguido se dispuso de una medida de reconocimiento.
Leite fue retirada de la sala, se trajo el celular incautado en el expediente y se colocó junto a otros dispuestos completamente al azar. La mujer regresó al recinto y reconoció uno que tenía funda roja, justamente el aparato incautado y bajo resguardo como prueba en el expediente.
Ante la discrepancia del color, el magistrado Atilio León retiró la funda y la reacción de Leite fue puras lágrimas. “Sí, es el celular de mi hija. Sin ningún tipo de dudas”, expresó, antes de besar el aparato y ponerlo junto al pecho de su remera estampada con el rostro de Vilma y una súplica: “Justicia”.
Respecto al aparato en cuestión, horas antes Villar había expresado que “no sé por qué dicen que es el celular de Vilma. Yo ese teléfono se lo compré a una señora adicta que siempre me pedía plata y con su marido me ofreció el teléfono a $500. Yo lo compré para regalarle a mi novia porque había sido su cumpleaños hace poco”.
Tras la medida de reconocimiento realizada por Leite, la mujer fue liberada y posteriormente declararon Damián Mercado -padre de Vilma- y Nancy Campagnoli -hermana-, quienes también recordaron esas horas de dramatismo, desesperación y angustia durante la búsqueda de la muchacha.

La salida de Villar ante los reclamos de justicia de mujeres autoconvocadas que siguieron el proceso desde la calle. FOTO: Matías Bordón

 

APOSTILLAS:

Audiencia maratónica. La primera audiencia duró casi nueve horas. Un tercio de ello correspondió a la declaración de Villar.

Acompañamiento. Un grupo de mujeres autoconvocadas de Puerto Iguazú siguieron el proceso fuera del tribunal con cánticos y pedidos de justicia.

Amigas. Para hoy está previsto la declaración de cinco testigos, entre ellas las amigas de Vilma, quienes recibieron las dos últimas señales de vida de la joven: “Me voy a encontrar con un chico”.

Otra causa. Villar está imputado en otra causa por un abuso con idéntico modus operandi al caso Mercado. El expediente fue elevado a juicio y espera fecha de debate.

 

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El pedido de elevación a juicio de la causa en 2020

La otra causa por abuso que tiene Villar y espera fecha de juicio

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