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A un mes de la elección los frentes se juegan las últimas cartas

Le queda por delante a las fuerzas políticas un mes de trabajo proselitista para tratar de alcanzar sus objetivos. El panorama es diferente según el caso, y así es que empiezan a trabajar para sostener o sumar votos.

jueves 14 de octubre de 2021 | 8:39hs.
A un mes de la elección los frentes se juegan las últimas cartas
El 14 de noviembre las urnas volverán a abrirse para elegir diputados nacionales en Misiones. / Foto: Archivo.
El 14 de noviembre las urnas volverán a abrirse para elegir diputados nacionales en Misiones. / Foto: Archivo.

El resultado de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) del 12 de septiembre pasado tomó por sorpresas a todas las fuerzas políticas en Misiones. A algunas por la positiva y a otras por la negativa, pero lo cierto es que ninguna de las que entró a la contienda puede decir que se esperaban los resultados tal como se dieron. De hecho, algunas en Off y otras a micrófono abierto, así lo reconocen.

Desde aquel resultado pasó un mes. Y para la elección definitiva, en la que se ponen en juego 3 bancas misioneras de la Cámara de Diputados de la Nación falta un mes. Entonces la pregunta que nos convoca hoy es: ¿las últimas cartas están repartidas y solo queda hacer la mejor jugada posible, o hay tiempo de volver a repartir?

El mes que pasó desde la elección fue más bien un período de reacomodos, revisiones internas, enojos, blanqueos y acuerdos. Hacia adelante no hay más tiempo para esas cosas, ahora es tiempo de consolidar o mejorar, según sea el caso. O resignarse, aunque esa no debería ser una opción para ninguno.

Le queda por delante a las fuerzas políticas un mes de trabajo proselitista para tratar de alcanzar sus objetivos. El panorama es diferente según el caso, y así es que empiezan a trabajar para sostener o sumar votos.

El juego nacional

Si bien la elección Legislativa de medio término, en la que se modifica la conformación de las dos Cámaras del Congreso Nacional a partir de la renovación de la mitad de sus miembros, no es una elección de distrito único, si no que es una elección en la que cada provincia configura su propio distrito, el resultado final siempre termina siendo leído de forma general. Sobre todo a la hora de contar cuantos representantes logra incorporar al Congreso cada una de las fuerzas políticas nacionales, a partir de jugadores propios o de aliados.

De las Paso el que salió mejor parado a lo largo y ancho del territorio nacional fue Juntos por el Cambio, que logró revertir la elección de hace dos años y se impuso en varias provincias, entre ellas Buenos Aires. Por eso, el Frente De Todos debió volver a revisar su estrategia electoral de cara a las elecciones definitivas.

En Juntos por el Cambio se confían, parecen considerar que las cartas que tienen en las manos les bastan para quedarse con la partida. Por ello es que son meticulosos en los movimientos, y apuestan más que nada a esperar errores del oficialismo nacional para potenciarlos mediáticamente en busca de consolidar la mayoría que consiguieron en septiembre. No perder votos es el primer objetivo de JxC, sumar nuevos es el siguiente.

Mientras tanto en el Frente de Todos apuestan a conseguir una mayor participación en las elecciones, sobre todo de los segmentos más humildes familiarizados con el peronismo de las grandes ciudades que, aseguran, no fueron a votar en las Paso.  La estrategia alcanza a todo el país, pero lo cierto es que la vista está puesta principalmente en la Provincia de Buenos Aires, lugar que era considerado un bastión para la actual gestión y que lo perdió a manos de la oposición en las Primarias. Ganarlo parece casi imposible, pero minimizar el golpe allí es lo que se busca.

Además miran con interés algunas provincias donde hay en juego bancas del Senado, y que tradicionalmente fueron bastiones del peronismo, como La Pampa, también perdidas en la elección de septiembre. Recuperarse en esos distritos es el gran objetivo pensando en los próximos dos años de gobierno, en los que buscará revertir la imagen de una gestión que por estos días está golpeada.

Más allá de eso, algunos errores cometidos por actores del gobierno nacional en los últimos días parecen terminar de sentenciar la elección consolidando el voto en favor de la oposición. Hechos como el que protagonizó Aníbal Fernández, en su cruce con el humorista y dibujante Nik no hacen más que consolidar el voto de Juntos por el Cambio, complicando aún más las posibilidades del Frente de Todos.

Cada jugador con sus cartas en Misiones

Se espera que en la elección del 14 de noviembre haya en Misiones una participación mayor a la del 12 de septiembre. Tanto en el oficialismo provincial como en la oposición consideran que se estará mucho más cerca de los niveles normales de participación. Esto representaría un crecimiento de alrededor de 5 puntos porcentuales respecto a las Paso. Así, hay un número importante de votos nuevos para capturar por parte de las fuerzas políticas. Allí está centrado parte del trabajo que congrega a todas las fuerzas por igual.

En cuanto a los desafíos de cada espacio, las situaciones son diferentes.

Por el lado de Juntos por el Cambio el resultado de las Paso, y como se está moviendo la política en el plano nacional, le dan cierta tranquilidad. En lo interno lograron alinear los espacios y de apoco Martín Arjol, candidato principal para noviembre, pudo conseguir la foto junto a quienes fueron sus contrincantes en las Paso. Mostraron cierta unidad, el primer paso para salir a ratificar los votos, sobre todo para tratar de contener dentro del espacio el voto de aquellos referentes que se quedaron fuera de la lista. Y de los partidos como el Pro que ni siquiera tienen representación en la lista.

Ese es el gran desafío de este espacio, mantener los votos de aquellos que no serán parte de la contienda del 14 de noviembre. Para eso están recibiendo una ayuda extra del contexto político nacional. Hechos como el mencionado entre el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández y el dibujante Nik, por ejemplo. Esto puede terminar reforzando el voto de a aquellos que podrían estar sintiendo una falta de representación interna.

En Juntos por el Cambio creen que el objetivo es posible, que imponerse en la elección de noviembre y llevarse 2 de las 3 bancas que se ponen en juego es una realidad palpable. Está cerca. Pero en política 2 más 2 no siempre es 4, y lo que parece lógico que suceda puede no suceder al final. Saben que no se pueden confiar, un mínimo error de campaña puede hacer colapsar sus objetivos. La sociedad está sensible, el humor social no está en su mejor momento y equivocarse se puede pagar caro.

Cuidar las formas, y representar correctamente los intereses de sus votantes son la clave si quieren mantener las expectativas altas. Es que buena parte de los votos de Juntos por el Cambio, en Misiones y en el resto del país, son votos contra el gobierno nacional. Son aquellos que en 2019 castigaron a Mauricio Macri votando a Alberto Fernández, y hoy castigan a Alberto Fernández, por su gestión, votando a Juntos por el Cambio. Esos votos son volátiles. Se pueden perder en un abrir y cerrar de ojos, o simplemente con un par de errores graves de campaña.

La realidad en el Frente Renovador es distinta. Todavía buscan en las filas del oficialismo provincial explicar cómo es posible que, habiendo arrasado en la elección de junio y manteniendo altísimos niveles de aceptación de gestión tanto en la provincia como en los municipios, no puedan repetir ese resultado en las Paso. La buena imagen de gestión tampoco parece traducirse en votos para la elección definitiva.

 “No logramos provincializar la elección”, repiten desde el oficialismo provincial ante las consultas sobre como explican ellos la pérdida de votos entre junio y septiembre.

El objetivo es posicionarse primeros en la elección, y de ser posible sacarle el doble de votos al tercero para llevarse 2 bancas. Objetivo difícil, no imposible, pero muy difícil. Dentro de las propias filas del oficialismo provincial reconocen que las posibilidades de que esto suceda son bajas. Es que para que esto pase deberían aumentar la cantidad de votos conseguidos en septiembre, y a la vez esperar que Juntos por el Cambio pierda otro tanto para poder sobrepasarlo.

Los sondeos realizados hasta hoy no muestran que eso esté pasando en los niveles que lo necesita el Frente Renovador. Pero todavía falta un mes, y en el oficialismo de la tierra colorada no pierden la fe. La esperanza la tienen puesta en los nuevos votantes, y en el voto de aquellos que acompañaron a candidatos de Juntos por el Cambio que ya no serán de la partida. Tarea difícil atraer a estos últimos, en un contexto nacional que por momentos los consolida.

Lo cierto es que la maquinaria electoral del oficialismo provincial está moviéndose de una forma más intensa que antes de las Paso, porque el objetivo sigue en pie.

En el Frente de Todos salen a remar contra la corriente. El resultado de las Paso los dejó a 14.800 votos de una banca, en una elección en la que las 3 listas salieron a trabajar mancomunadamente. Y en un panorama político nacional algo mejor que el actual.

El armado de la propuesta para las Pasos no fue nada sencillo para el oficialismo nacional en Misiones. Diferencias entre la dirigencia local, arrastradas desde la elección provincial, llevaron a que la construcción de la propuesta electoral de septiembre no fuera nada fácil. Ese tipo de construcciones, por lo general, dejan heridos en el camino. Heridos que pueden, en la próxima elección, terminar sumando votos a otro espacio donde se sientan más útiles para ayudar al esquema general. O simplemente donde sientan que pueden hacerle más daño al enemigo interno.

El objetivo del Frente de Todos en Misiones sigue siendo alcanzar al menos una banca. A esta altura, faltando un mes para la elección, parece ser una empresa difícil de concretar. Un objetivo que para ser cumplido depende más de errores ajenos que del esfuerzo propio que se pueda llegar a hacer.

En lo que refiere al Partido Obrero y a “Los Libertarios” misioneros, las situaciones se asemejan. Si bien están lejos de la chance de pelear una banca, por el nivel de votos conseguidos en las Paso, es destacable el crecimiento que tuvieron entre junio y septiembre. Lo que buscan ambos espacios es consolidarse como opciones alternativas en el espectro político misionero. Opciones para aquellos que, por enojados o por convicción, no se quieren ver representados en los espacios mayoritarios.

Falta un mes para la elección, quedan todavía muchas cosas por hacer. Pero creo que las cartas están repartidas para la última vuelta. Cada Frente tiene las suyas en las manos, como decidan jugarlas será clave para la definición final del juego, que se conocerá la noche del 14 de noviembre.

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