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La sentencia fue dictada ayer por el Tribunal Penal Uno de Oberá

Nueve años de cárcel por violar a su hija de 7 años

La denuncia fue radicada en agosto de 2018 por la mamá de la víctima, que al momento del hecho tenía 7 años. La fiscalía había pedido 17 años para el acusado

sábado 18 de septiembre de 2021 | 6:05hs.
Nueve años de cárcel por violar a su hija de 7 años
El hombre purgará su condena en la Unidad Penal VIII de Cerro Azul. Foto: Mararena Bordón
El hombre purgará su condena en la Unidad Penal VIII de Cerro Azul. Foto: Mararena Bordón

Hasta último momento, J. O. C. (40) -su nombre completo se preserva para no identificar a la víctima- no sólo insistió en su inocencia sino que acusó a su ex esposa de haberlo contagiado de una enfermedad de transmisión sexual y, por ende, trató de implicarla en el abuso de su hija de 7 años, tal como su defensa planteó durante el debate oral. 

De todas formas, para el Tribunal Penal Uno de Oberá los dichos del imputado no fueron más que un desesperado intento defensivo para atenuar su propia culpa.

En consecuencia, al cabo de dos audiencias de juicio, J. O. C. fue condenado ayer a 9 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal doblemente calificado por el vínculo y por haber transmitido una enfermedad.

El caso salió a la luz el 14 de agosto del 2018, cuando la madre de la víctima se presentó ante la Comisaría de la Mujer de Aristóbulo del Valle y denunció que su hija se había contagiado de sífilis, al igual que ella, por lo que sospechaba de su marido. El hombre fue detenido tres días más tarde.

A principios de aquel mes la progenitora renovó su carné sanitario y por ello se sometió a una serie de estudios médicos y análisis. Recién con los resultados en la mano se enteró que padecía una enfermedad venérea.

Casi en simultáneo, notó que su pequeña de 7 años presentaba heridas en la zona de la boca y en las partes íntimas, por lo que realizó una consulta médica y los análisis de rigor confirmaron que la nenita también padecía sífilis.

La médica que atendió a la criatura le recomendó que haga la denuncia para que se investigue cómo se contagió, ya que se trata de una enfermedad que sólo se transmite a través de relaciones sexuales. Durante el debate oral cinco médicos coincidieron en dicho diagnóstico.

Temor al padre

En su alegato de la víspera, la fiscal Estela Salguero subrayó que en general los hechos de abuso sexual “ocurren sin presencia de testigos y no quedan huellas o rastros que sirvan de prueba para inculpar al acusado, pero esta causa es la excepción porque la menor se contagió de una enfermedad que sólo se transmite por contacto sexual”.

En esa línea, ponderó el informe psicológico al que fue sometida la niña durante la instrucción de la causa, donde se cita que al momento de la evaluación padecía carencia afectiva, se aislaba del entorno, era dependiente, sumisa y se encontraba bajo presión y estrés. Demasiado para una niña de apenas 7 años.

“Se evidencia temor a la figura paterna y es susceptible a ser manipulada por ese temor”, citó ante el Tribunal.

Ya en la entrevista en Cámara Gesell, considerada una prueba clave en delitos contra la integridad sexual de menores, la pequeña se mostró muy contenida y cada vez que le preguntaron por su papá se encorvaba y agachaba la cabeza.

Cuando le preguntaron si sabía por qué su progenitor estaba preso, contestó “por lo que pasó con ese coso”, haciendo referencia a la enfermedad venérea que padecía.

“Tiene predisposición en la entrevista, salvo cuando se le pregunta por el presunto abuso, donde cambia de actitud y se cierra”, leyó del informe pericial.

La niña también manifestó que sólo uno de sus hermanos visitaba a su papá en su lugar de detención y que su mamá no quería que se hable de él.

“El enojo de la mamá con el papá obedecía a que llevó la enfermedad a la casa”, se infiere de los dichos de la nena, mencionó Salguero.

Defensa endeble

Para la fiscal, al declarar en el debate la progenitora de la víctima exhibió una evidente vergüenza por lo sucedido, motivo por lo que no acusó directamente a su ex esposo.

En tanto, subrayó que la mujer reconoció que desde la detención del hombre la familia vive en armonía.

“Estamos muy bien solos. El ambiente familiar cambió para bien, la nena no extraña al padre y aumentó de peso. Demanda contención y cariño”, citó con relación a las expresiones de la denunciante.

Por ello, para la titular del ministerio fiscal “no me queda ninguna duda de que fue abusada, como indican los informes médicos. Los exámenes de laboratorio señalan que se contagió de sífilis, la misma enfermedad que tenía su papá”.

En ese contexto, Salguero solicitó la pena de 17 años de prisión para J. O. C.

A su turno, el abogado Fabián Santa Clara, codefensor del imputado junto a Silvana Morales, basó su alegato en supuestas falencias de la instrucción de la causa que “no nos dejan probar la autoría del hecho”, opinó.

Indicó que la investigación sólo se fundó en el contagio de sífilis, pero la niña también padecía herpes.

“Por qué no está presa la madre, si también tenía sífilis”, apuntó el letrado, dando a entender que la progenitora pudo haber abusado de su hija, ya que “el roce entre las partes íntimas de las mujeres también contagia”.

Pero luego él mismo se contradijo cuando señaló que “está descartada la autoría de ambos padres porque en marzo de 2018 se aplicaron tres dosis de penicilina cada uno y se curaron. La denuncia fue en agosto, por lo que los dos son inocentes”. 

En su réplica, la fiscal aclaró que el imputado no terminó el tratamiento, al menos hasta agosto de 2018.


Último recurso

Tal como lo declaró en la primera jornada del debate oral, en la víspera J. O. C. insistió en su inocencia y afirmó que su esposa fue quien lo contagió a él, dando a entender que la mujer habría abusado de su hija. Un último recurso que resultó estéril. 

“Yo jamás tocaría a mi nena. No, imposible. Mi señora fue la que se contagió primero de esa enfermedad y después me contagió a mí”, insistió ayer ante el Tribunal.

De todas formas, para los magistrados se hallaron elementos para condenar al imputado, aunque atenuaron la pena que había solicitado la fiscalía.

El Tribunal Penal Uno de Oberá fue presidido por Francisco Aguirre, quien estuvo secundado por Miguel Orlando Moreira y José Pablo Rivero.

Ya como condenado, J. O. C. regresó a la Unidad Penal VIII de Cerro Azul para completar su sentencia. En tanto, la lectura de los fundamentos de la sentencia está prevista para el próximo 1 de octubre a las 12.

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