viernes 23 de julio de 2021
Cielo claro 21ºc | Posadas

En el Día del Amigo, historias y reflexiones sobre este vínculo especial

Una amistad que creció al ritmo alegre de la música y se consolidó en los momentos difíciles

Para celebrar una de las fechas más queridas y esperadas, los músicos Carlos Werle y Claudio Gómez repasaron hitos y anécdotas de sus más de 30 años de amistad

martes 20 de julio de 2021 | 8:12hs.
Una amistad que creció al ritmo alegre de la música y se consolidó en los momentos difíciles
Carlos Werle y Claudio Gómez se conocieron hace 30 años cuando integraban el Grupo Fama; desde entonces comparten una amistad fraterna y el amor por la música. Foto: Esteban González
Carlos Werle y Claudio Gómez se conocieron hace 30 años cuando integraban el Grupo Fama; desde entonces comparten una amistad fraterna y el amor por la música. Foto: Esteban González

La amistad entre Carlos Werle (59) y Claudio Gómez (48) en Jardín América se remonta a 1990, cuando se conocieron y, a través de la música, compartieron grandes momentos. Shows en vivo, viajes y anécdotas. Pero por sobre todo compañerismo y hermandad cuando el otro más necesitaba. La guitarra y el teclado son simplemente instrumentos en los que reúnen además de la melodía, la alegría de compartir.

Carlos es oriundo de Capioví, mientras que Claudio es jardinense. Ambos iniciaron la amistad en el Grupo Fama, donde hacían música de la región, chotis, valerón, corridos, valses, entre otros.

“Desde entonces compartimos muy grandes momentos, vivencias únicas y recuerdos que aún tenemos presentes en la actualidad”, mencionó Claudio a El Territorio.

Tras disolverse el grupo del que formaban parte, los dos continuaron haciendo música para el público. Sus mil y una anécdotas son el centro de esta conversación acerca de la amistad; para ello se reunieron y también hicieron algo de música, una actividad que quedó relegada por la pandemia, indicaron.

“Yo soy un apasionado de la música, tendría varios instrumentos por más que no los uso, pero es porque me encanta este rubro”, empezó su relato Claudio, y agregó: “Aquellos momentos de bailes, viajes a distintos puntos de la provincia, dejaron distintas sensaciones, ya que se pudo compartir con Carlos vivencias únicas. Muchas veces uno viajaba toda una noche, aunque las trasnochadas pasan factura con el correr de los años”.

Carlos, en tanto, hoy en día y entre risas, cuenta momentos agradables, pero también complicados. El hombre mantiene vivas las travesías que hacían junto con Claudio al ir a distintos municipios de la tierra colorada para llevar la música de la región. “Una vez llegando ya a Jardín América tras un show, veníamos por la ruta provincial 7, yo manejaba tranquilo cuando de repente un vecino iba con su camioneta con las luces traseras apagadas, yo frené de golpe, tanto Claudio como un baterista que nos acompañaba casi volaron y nos salvamos de milagro”.

Claudio, además de dedicarse a la música, trabajó 24 años en una estación de servicio hasta que por razones de salud debió dejar su puesto. “Me tuve que ir porque tenía problema de columna y tras exámenes médicos me sugirieron renunciar porque el plomo me hacía mal y me podía infartar y aunque dejé ese trabajo igual me pasó ese crudo momento”, refirió.

El hombre tuvo un infarto el año pasado, el 2 de enero. “Fue algo inesperado, estuve más de dos semanas internado en un sanatorio de Posadas, en el momento en que sufrí el infarto Carlos no estuvo presente físicamente, pero cuando él se enteró, siempre se preocupó por mí, se comunicaba con mi familia para estar al tanto y siempre estaba pendiente de mi salud”.

Y a su turno, Carlos rememoró: “Cuando yo me enfermé hace cuatro años con pronóstico grave, también en Posadas recibí una intervención quirúrgica de duodeno por falencias del intestino y tuve sangrado en tres partes, por lo que me internaron de urgencia en Posadas porque casi me fui al otro lado”.

Fue también en ese momento complicado que Claudio dijo presente, mientras su amigo estuvo internado se preocupó por su salud y acompañaba a los familiares. Al recibir Carlos el alta, Claudio fue uno de los primeros que lo visitó en Jardín América.

“Yo en ese tiempo poco podía caminar, fue justamente Claudio, uno de los primeros amigos que me vino a visitar aquella vez”.

El amor por la música, el camino del arte y el compartir las charlas los llevó a construir una amistad que hoy es motivo de encuentro y de risas, y de mantenerse siempre comunicados, demostrando que la amistad está en los buenos y también difíciles momentos de la vida.

 

Nota relacionada:

Fortalecer los lazos en pandemia

Temas de esta nota

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias