sábado 31 de julio de 2021
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El caso de gatillo fácil se registró en julio de 2018 en el barrio A 3-2

Dos policías a juicio por gatillo fácil

Apelaciones avaló lo dictaminado por el juez Ricardo Balor: los policías Esteban Soley y David Villalba serán juzgados por homicidio calificado, que prevé prisión perpetua

viernes 09 de julio de 2021 | 6:05hs.
Dos policías a juicio por gatillo fácil
La familia de Amarilla realizó varias marchas solicitando justicia por el caso. Fotos: archivo el territorio
La familia de Amarilla realizó varias marchas solicitando justicia por el caso. Fotos: archivo el territorio

La Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Menores de la provincia confirmó la elevación a juicio de la causa por la muerte de Arnaldo “Nano” Amarilla que había sido dispuesta meses atrás por el Juzgado de Instrucción Seis de Posadas y de esta forma los dos policías involucrados deberán ser juzgados por el delito de homicidio calificado por abuso de sus funciones, figura bajo la cual son pasibles de recibir una pena de prisión perpetua.

La resolución, que fue firmada por la Sala II del mencionado organismo judicial, con el voto inicial del camarista José Alberto López y la adhesión de su par Jacobo Mass, alcanza a los imputados Emanuel Esteban Soley (36) y David Salomón Villalba (33), de los cuales sólo el primero aguardan el proceso privado de su libertad.

Ambos involucrados están acusados como autores de homicidio calificado por abuso de sus funciones, mientras que a Villalba además se le endilgó el delito de falsedad ideológica. Estas imputaciones, que tienen una expectativa de pena de prisión perpetua, fueron solicitadas a fines de 2020 por el Fiscal de Instrucción Seis, René Casals, y el magistrado Ricardo Balor, titular del Juzgado de Instrucción Seis, aceptó el requerimiento oportunamente formulado, decretando la elevación a juicio del expediente.

Hasta ese entonces, en la causa intervenía la fiscal subrogante Patricia Clerici y el uniformado Villalba aparecía como partícipe secundario del hecho, pero tras asumir en el cargo el fiscal Casals, analizó el expediente y consideró que éste también debía responder como autor al argumentar que al ser el efectivo de mayor rango tenía la potestad de frenar el accionar de Soley, pero no lo hizo.

Tras solicitar estas nuevas imputaciones y plantear el requerimiento de elevación a juicio de la causa bajo esas acusaciones, Casals también pidió la prisión preventiva de Villalba.

Fue en ese marco que la defensa de Villalba se opuso a la elevación a debate del expediente y por esa razón debió intervenir la Cámara de Apelaciones, cuyos magistrados analizaron todo lo actuado y ayer resolvieron la situación.

En su resolución, los camaristas decidieron no hacer lugar al planteo defensivo de Villalba y, por consiguiente, disponer la elevación a juicio de la causa bajo las acusaciones oportunamente formuladas por el fiscal Casals, al tiempo que rechazaron el pedido de detención contra el mismo implicado.

De esta manera, Villalba continuará el proceso en libertad, pero a sabiendas ahora de que cuando llegue el momento del debate oral, puede ser condenado a perpetua. Soley, por su parte, seguirá detenido.

Tras la resolución de la cámara, el expediente será enviado ahora al Tribunal Penal Uno de Posadas, cuyas autoridades deberán programar fecha para llevar adelante el correspondiente debate oral para esclarecer el caso y determinar la responsabilidad de los involucrados.

El caso

El hecho que deberá ser ventilado en juicio se registró el 1 de julio de 2018 en la manzana 18 del barrio A 3-2 de Posadas.

Ese día, efectivos de la Comisaría Décima de la Unidad Regional X de la Policía de Misiones habían sido requeridos en la zona a raíz de una gresca en la cual presuntamente estuvo involucrado Amarilla, quien en su haber ya contaba con una condena cumplida por un homicidio perpetrado en 2003.

Amarilla estaba frente a la casa de sus padres cuando pasó el patrullero en el que iban los policías ahora imputados. De allí descendió el sargento Soley portando una escopeta tipo Ithaca calibre 12.70 que abrió fuego en dos oportunidades, de frente y a espaldas de la víctima, que horas después fue hallado mientras se desangraba en el lugar.

En su indagatoria, Soley aseguró que pensó que su arma estaba cargada con munición antidisturbios, pero eran proyectiles reales que terminaron ocasionando lesiones letales en los pulmones de Amarilla. El sargento también afirmó que disparó al aire, a modo disuasivo, y que la víctima primero lo había amenazado con un cuchillo.

Sin embargo, la reconstrucción realizada indicó luego que en ese momento Amarilla estaba cerca del muro de la casa de sus padres, casi dormitando, por lo cual no representaba peligro para nadie.

Por su parte, ante la Justicia el suboficial Villalba declaró que en ningún momento ordenó a Soley abrir fuego, pero lo complica que después de abandonar la escena debió volver al lugar cuando se descubrió la muerte de Amarilla y en ningún momento mencionó que previamente tanto él como Soley estuvieron allí. 

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