miércoles 04 de agosto de 2021
Cielo claro 12.7ºc | Posadas

Obra de danza contemporánea

Moverse para sobrevivir

Movimiento en foco vuelve a poner en escena un pieza dinámica, que busca hacer hincapié en la necesidad del acuerdo

miércoles 16 de junio de 2021 | 2:00hs.
Moverse para sobrevivir

Suele ser más fácil, más seguro mantenerse en la estructura fija. Salirse del molde, probar técnicas nuevas, incentivar el cambio, moverse, genera trabajo, rechazo, negación. Bien lo saben las arriesgadas coreógrafas Paula Dreyer y Gabili Anadón que desde hace unos años buscan innovar constantemente y evolucionar en el arte de la danza en Misiones.
En ese camino, redefinen las nociones de lo contemporáneo y apuestan a un diálogo con distintas disciplinas.
Así, vuelven a poner en escena Sobrevivencia, la obra que ganó el premio del Ministerio de Cultura de la Nación del programa Factoría en Danza como obra emergente y que se resignifica a cada paso.
Si bien en este nuevo contexto la idea de supervivencia cobra otro sentido, el móvil es que siempre esté abierta a diversas acepciones. ‘‘La pandemia es algo impensado, pero la situación de crisis social, económica, no. Había varias cosas a las que nosotras estábamos intentando sobrevivir’’, relató Gabili sobre el origen personal que las llevó a congeniar esta pieza.
‘‘Y también queríamos empezar a poner en escena lo que nosotras considerábamos, una obra con una mirada artística diferente’’, sumó Dreyer.
Al entender que muchas veces se postula como danza contemporánea a lo que históricamente se registra como moderna o neoclásica, las coreógrafas vinieron a romper el techo de cristal local e impulsar lo realmente contemporáneo, conjugándolo con lo teatral, audiovisual, la tecnología. Tal como postuló Anadón, el quiebre en este estilo fue con el ingreso de la danza conceptual. ‘‘Ahí se pone en juego la posibilidad de empezar a generar análisis de los contextos, político, social, desde el lenguaje de la danza. Antes eso estaba más en el teatro, pero con lo conceptual la danza empieza a tener un discurso dramático, una visión crítica, más política, más social’’, aclaró Anadón destacando la importancia de la dramaturgia y la intelectualidad en este arte.
Por otra parte, sobre las fusiones de la danza con el teatro y otras disciplinas, destacó como interesante ‘‘preguntarse cómo se definen hoy estos híbridos. Porque nosotros enunciamos danza contemporánea, pero tambien puede ser teatro físico o coreográfico. En realidad ahí es donde se pone en jaque la terminología en cuanto a los usos. Hoy es todo tan híbrido que las terminologías quedan acotadas’’.
Más allá de las definiciones, lo cierto es que la dupla de Movimiento en Foco, busca salirse de la tan explotada literalidad y entrar en terrenos más expresivos desde lo abstracto, dejando la lectura en manos del espectador.
‘‘Queremos espectadores emancipados’’, remató Dreyer.
Y como cada espectador le dará una impronta diferente, los intérpretes de la obra también son clave a la hora de retomar la puesta en escena.
Respetando el código implícito de la danza contemporánea, la creación de la obra tiene un lenguaje propio, no sigue coreografías lineales de una clase, hay lugar para la improvisación (especialmente cuando suman a un músico en vivo), y no se remite a las indicaciones de un maestro, sino que es un proyecto de construcción colectiva. Cada vez que se suma o reemplaza a un intérpretete, el producto final vive cambios. Se modifican las formas al ser un trabajo dinámico de crear una dramaturgia desde lo físico.
‘‘La idea es poder encontrar la fórmula para que no haga falta la palabra para contar sensaciones, problemáticas...’’, sostuvo Anadón.
De esta manera, buscando sorprender, contagiar y seguir formándose, Movimiento en Foco vuelve a poner sobre las tablas Sobrevivencia. Será mañana y el viernes a las 21 en Espacio Reciclado.
El elenco está integrado por artistas misioneros y aborda diferentes aristas. Los cuerpos son los que hablan y en esta línea, las directoras destacaron la gran formación que conlleva para estos ‘bailarines’. ‘‘Es intérprete de la danza contemporánea porque tiene trabajo interpretativo, más intelectual. No es alguien que repite pasos, sino que los interpreta, se los apropia y ahí empieza el diálogo de la creación’’, detalló Dreyer al explicar que trabajan, en su mayoría con estudiantes y egresados de la tecnicatura superior de actuación.
Hasta ahora han pasado cinco elencos e incluso antes de la pandemia el público era parte del cierre de la obra.
La sobrevivencia se plantea desde aspectos como lo social y la relación con el otro, el tiempo y la vigencia y la necesidad de ponerse de acuerdo.
‘‘Hay una parte que se llama el acuerdo que tiene que ver con esta cuestión de acordar con el otro, con los otros para sobrevivir’’, explicaron. Concebimos que si sobrevivir es moverse, el lugar más completo es el cuerpo y con esta idea sostenemos que la obra en sí misma consiste en Un acuerdo para sobrevivir, reza parte de la sinopsis.
Quien no se mueve, no siente las cadenas... declaró la revolucionaria polaca Rosa Luxemburgo. Mujeres inquietas, Dreyer y Anadón no comulgan con lo inamovible, lo rígido, lo arcaico, buscan siempre elevar más el arte de la danza, hacerlo dinámico e inclusivo. Por eso, mientras rompen alguna que otra cadena, siguen haciendo bastante ruido. z

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias