sábado 24 de julio de 2021
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La defensa del imputado apeló la sentencia y aguarda la revisión del STJ

Fue condenado a 20 años por abuso pero surgió un testigo que lo desliga

La versión del testigo se plasmó en un acta de declaración testimonial ante escribano público. Apuntó a tres menores implicados desde el inicio y a dos familiares de éstos

martes 15 de junio de 2021 | 6:03hs.
Fue condenado a 20 años por abuso pero surgió un testigo que lo desliga
Luego del hecho, familiares y amigos de la víctima realizaron una marcha al Centro Cívico. Foto: Daniel Villamea
Luego del hecho, familiares y amigos de la víctima realizaron una marcha al Centro Cívico. Foto: Daniel Villamea

El 15 de agosto de 2019, Emanuel Juan Soria (entonces de 21 años) y Matías Federico Giménez (22) fueron condenados a 20 años de prisión tras ser hallados culpables de violar a una menor de 12 años, hecho que fue denunciado el 15 de enero del 2017.

El fallo del Tribunal Penal Uno de Oberá se conoció tras dos audiencias de debate oral a puertas cerradas por tratarse de un delito de instancia privada.

Soria y Giménez fueron sentenciados por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por haber sido cometido por dos o más personas y por la participación de menores de edad.

Precisamente, la misma sentencia determinó la responsabilidad penal de Víctor Manuel Miranda (19), aunque éste evitó la cárcel porque al momento del hecho tenía 17 años.

Desde un primer momento también fueron denunciados Ricardo M. y Ricardo A., quienes ni siquiera fueron juzgados ya que en enero del 2017 tenían 14 y 15 años, respectivamente. Es decir que eran inimputables.

La acusación sobre Soria y Giménez se basó en los dichos de la víctima, pero el estudio genético no halló rastros de ADN de ninguno de los dos en la menor.

Como contrapartida, sí encontraron esperma de los menores y de otro hombre que no fue identificado.

Hoy, a casi dos años del juicio, la sentencia aguarda la revisión del Superior Tribunal de Justicia (STJ) a partir de la apelación presentada por el defensor particular de Soria.

Dicho recurso se basa en el aporte de un presunto testigo que deslindó al acusado. El testimonio se plasmó en un acta de declaración testimonial -con valor de declaración jurada- suscripta ante escribano público.

Sentencia en revisión

En diálogo con El Territorio, una fuente con acceso al expediente mencionó que el testigo nunca se presentó en sede judicial por temor a posibles represalias, tanto de familiares de las víctimas como de los otros acusados.

“A pocos días de la sentencia el hombre se presentó ante la familia de Soria y aseguró que el muchacho no tuvo nada que ver con el hecho. Dijo que no se presentó antes porque tenía temor de involucrarse porque también tiene hijos, pero al final decidió hablar porque lo que le hicieron a ese chico es muy injusto”, precisó.

Según el testigo, esa noche pasó por la casa donde ocurrieron los hechos, en el barrio Caballeriza, y en ningún momento vio a Soria.

En cambio, los menores y dos parientes de éstos, identificados como “los porteños”, lo invitaron a participar de una fiesta sexual con la menor, lo que rechazó de plano y se retiró del lugar. Contó que en la vivienda había alcohol y drogas.

Incluso citó la existencia de una foto -también mencionada en el juicio- en la cual se observa a los citados con la víctima.

“El testigo aseguró que fueron los menores y dos primos que días antes llegaron de Buenos Aires, por eso la chica gritaba que fueron unos porteños. Al otro día los porteños se fueron de Oberá”, indicó. 

Por su parte, en el debate oral Soria mencionó que esa noche estuvo en un asado en el complejo turístico Salto Berrondo y regresó a su casa alrededor de las 5.

Al respecto, el mismo vocero indicó que “los menores mintieron para encubrir a sus parientes e implicaron a Soria. Y aprovecharon el estado en que se encontraba la víctima”.

El aporte del testigo fue incorporado a la apelación para revisión de sentencia por parte del STJ, órgano que se halla en estudio del expediente.

El caso

Los detalles del caso todavía resuenan en la memoria de los habitantes del barrio Caballeriza. Una niña de 12 años denunció que la noche del 15 de enero del 2017 fue raptada y violada por cinco jóvenes, entre ellos tres menores de edad, todos conocidos y vecinos de la víctima.

La engañaron, la encerraron y la sometieron sexualmente durante varias horas.

Respecto a los implicados, al momento del hecho eran menores, Ricardo M. (entonces de 14 años), Ricardo A. (15) y Víctor Manuel M. (17). Soria tenía 19 y Giménez 20.

La denuncia fue radicada por la madre de la víctima. En su declaración relató que la noche del hecho su hija se hallaba frente a su vivienda, cuando fue abordada por uno de los jóvenes.

Según lo que indicó después la propia nena, tras conversar algunos minutos, la tomaron de un brazo y la llevaron unas tres cuadras hasta la casa que habitaba el mayor de los implicados, en calle Atenas del mismo barrio.

Relató que al llegar al lugar pusieron música a muy alto volumen para disimular sus gritos y pedidos de auxilio.

Transcurridas varias horas la menor logró forzar una ventana de la pieza donde fue sometida y corrió en busca de ayuda. Fue así que llegó hasta la casa de un vecino que la asistió.

Minutos después dieron aviso a la Policía y desde un primer momento la nena identificó a los acusados.

En el lugar del hecho la Policía encontró una sábana con sangre. También se constató que la traba interior de la ventana de la pieza estaba rota, lo que avalaría la versión de la víctima sobre las circunstancias de su escape.

Lesiones y secuelas

La niña permaneció cuatro días internada en el Hospital Samic, donde fue sometida al tratamiento de profilaxis que indica el protocolo de tratamiento a las víctimas de abuso sexual.

La primera intervención estuvo a cargo de la médica policial Luciana Vanni, quien constató “múltiples hematomas y excoriaciones de carácter reciente en rostro, tórax, parte anterior de muslos y piernas”.

Mientras que “el examen genital determinó enrojecimiento de la vulva y excoriaciones”, precisó el informe.

“Mi nena quedó marcada de por vida. Le da vergüenza todo lo que pasó, lo que le hicieron”, lamentó la progenitora.

Sobre los hechos, mencionó que esa noche tenía visitas en su casa. Según lo que pudo reconstruir después, alrededor de las 23 del domingo 15 de enero del 2017 su hija estaba en el frente y uno de los acusados la llamó con la excusa de decirle algo.

La nena lo conocía y se acercó, pero entonces el joven y uno de sus cómplices la tomaron del brazo y le exhibieron un cuchillo, tras lo cual le dijeron que no grite, según indicó la menor.

“Mi hermana vive al lado y esa noche, en un primer momento, pensé que mi nena se fue para allá para jugar con la prima, como hacía todos los días. Una venía para acá o la otra iba para allá. Como tenía visita no me di cuenta enseguida, pero cuando las visitas se fueron la fui a buscar y no estaba. Ahí me desesperé y la empezamos a buscar”, recordó apenada.


El escape

Dos días despúes del hecho, en diálogo con este diario, la progenitora de la víctima aseguró que la menor “nunca tuvo problemas de conducta ni se escapó. La amenazaron con cuchillo, por eso se la llevaron. Aparte, son conocidos del barrio y nuncá pensó que serían capaces de hacerle algo así”.

También señaló que en un momento de la madrugada los acusados habrían invitado a otros amigos a participar de la violación en manada.

“Escuchó que iban otros tipos para hacerle lo mismo. Ella dice que los cinco le violaron y ninguno se cuidó. En un momento salieron a fumar y le dejaron sola en la pieza. Ahí fue que aprovechó para empujar la ventana y pudo escaparse”, detalló.

En los días posteriores al hecho familiares y amigos de la víctima realizaron una marcha en reclamo de justicia y cárcel para todos los implicados, aunque los menores fueron liberados rápidamente, tal como lo estipula la ley vigente.

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