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Una voz en el teléfono

lunes 24 de mayo de 2021 | 6:00hs.
Una voz en el teléfono

Por Ramón Claudio Chávez Ex juez federal

El tema de la comunicación es una parte esencial del ser humano.

En ello, la comunicación telefónica, ha sido y es parte fundamental de la relación humana. Los memoriosos recordarán las centrales telefónicas manuales, donde cada teléfono tenía su propia alimentación y un operador/a, conectaba manualmente con un cable a dos interlocutores. Las conversaciones no eran privadas, porque desde la central podían ser escuchadas.

Después apareció la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), que por medio del cableado podía instalar teléfonos en los domicilios. No había tantos; el teléfono era un artículo suntuario. Si vendías una propiedad y tenía teléfono, era mucho más cara. Las comunicaciones de larga distancia costaban más, la boleta se abultaba, la gente hablaba después de las 22 con tarifas un poco más económicas.

Con el transcurso de los años, la empresa comenzó a instalar aparatos en la vía pública, donde podías comunicarte con el uso de cospeles.

Había pícaros que sabían como trabar esos aparatos para poder hablar gratis; el que estaba frente al Sanatorio Posadas solía tener una cola de personas que daba vuelta por la calle Córdoba.

El cambio de paradigma se produce con la irrupción del móvil en la vida contemporánea. Hablar desde cualquier sitio fue siempre una obsesión de los ingenieros en telecomunicaciones. Estos equipos inalámbricos tenían sus antecedentes en las guerras con los denominados teléfonos de campaña.

El desarrollo de la tecnología inalámbrica produjo una pugna entre las compañías para crear e ir modificando periódicamente los aparatos para introducirlo en el mercado.

Las redes sociales jugaron un rol importantísimo, sobre todo en los jóvenes, que siempre ansiaban el modelo más sofisticado.

La venta o el comercio telefónico reemplazó a la costumbre del vecino de ir a realizar sus compras en el Almacén de Don José.

Una voz en el teléfono con tonada centroamericana te informa que has sido seleccionado por la empresa tal para comprar un auto cero kilómetro a un precio increíble.

Apenas te alcanza el dinero para pagar los servicios y te cargan con esa de “que has sido seleccionado para comprarte un cero kilómetro.

Otra voz en el teléfono se comunica contigo y te dice que podés cambiar de empresa sin modificar tu número, con bonificaciones que van desde el obsequio de llamadas gratuitas, descuentos por incluir otros contactos y la posibilidad de ganarte un viaje en un crucero al Caribe.

Cuando le decís que no estás interesado en cambiarte de empresa, te preguntan cosas insólitas:

-¿Cuántas personas viven en la casa, no les gustaría contar con una línea adicional, por seis meses le descontamos el 20 % del monto del servicio? Una ganga.

Un poco cansado le decís que vas a consultar con tu pareja o que te hagan la propuesta a tu correo electrónico, porqué al fin de cuentas empezaste a dudar si verdaderamente te están llamando de la empresa telefónica.

–Qué tenga muy buenos días.-Y cortan.

Te ofrecen un seguro para el hogar, para reponer todos los aparatos electrónicos de tu casa; mientras escuchás eso te pones a pensar que “la guita” apenas te alcanzó para comprarte una tele de 24 pulgadas en Ahora 12, y no pudiste pagar el pack del fútbol. Un delirio total.

Su banco, el Banco del Sur, le ofrece para su tranquilidad y la de su familia, con sólo efectuar una llamada telefónica, servicios de electricidad, plomería, albañilería, pinturas o cualquier otro servicio para el mantenimiento de su hogar en buenas condiciones. Un servicio garantizado.

-¿Sabe qué? Yo vivo en una ciudad de pequeña, a Pepe, mi electricista, lo conozco desde que nació, sería injusto que deje de llamarlo para hacer su trabajo. Tito, el plomero, vive a la vuelta de casa, todas las mañanas cuando se va a hacer sus tareas se ofrece por si hay algún caño que arreglar.

-¡Señor, el abono que le cobramos para solucionarle todos esos problemas es ínfimo!

–Mire, no me interesa el servicio que me ofrece ni el abono que me cobra.

Hablando de comunicación, están los famosos 0800 para realizar cualquier reclamo. La persona llama porque tiene inconvenientes con el servicio de internet, le contesta una voz en off:

–Muchas gracias por comunicarse con Eurovisión; por nuevos servicios marque 1, por renovar el existente marque 2, por facturación marque 3, por servicios adicionales marque 4, por turnos marque 5, por reclamos marque 6.

Marcaste el 6 y te responde:

–En estos momentos todos nuestros operadores están ocupados, aguarde y será atendido.

Te ponen música mientras esperás como un idiota que alguien de Eurovisión se desocupe y responda a tu inquietud.

-En este momento todos nuestros operadores están ocupados, aguarde y será atendido.

Después de bancarte 25 minutos del mismo verso y la misma música, terminás mandándole a lpmqtp a la voz en off.

Tampoco debemos ser tan ingenuos en pensar que si las empresas multinacionales utilizan esta estrategia de ventas, ésta no funcione. Pero los especialistas de marketing que intentan que los vendedores al público sean como Jorge Martínez, “Un león vendiendo Durax”, deben conocer hábitos y costumbres de las personas a quienes toman como clientes. No se puede llamar desde Buenos Aires a Dos de Mayo, Andalgalá, Luján de Cuyo, El Chaltén o Suncho Corral a las 14.30 para ofrecer un seguro, cuando en ese horario es seguro que el posible cliente está durmiendo la siesta, y eso “no se negocia por nada”.


Publicado en ideasdelnorte.com.ar

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