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En el vecino país le adjudican un doble crimen cometido en 2013 y otra evasión

Preso acusado de tres asesinatos se fugó del penal de Eldorado

Carlos Poncio o Jair Figleski escapó ayer de la cárcel de Eldorado mientras trabajaba en la Sección Chacra. Purga una pena de 14 años de prisión por un crimen en Pozo Azul

sábado 08 de mayo de 2021 | 6:07hs.
Preso acusado de tres asesinatos se fugó del penal de Eldorado
Poncio, Figleski o Bola 8, estaba detenido en Misiones desde 2016.
Poncio, Figleski o Bola 8, estaba detenido en Misiones desde 2016.

Carlos Poncio o Jair Figleski, pero más conocido como Bola 8, un múltiple homicida condenado por un asesinato en Misiones y con antecedentes por un doble crimen en Brasil, es intensamente buscado desde ayer tras escaparse de la cárcel de Eldorado, donde purgaba una pena de 14 años de prisión.

La historia de este criminal de frontera, cuyo alias se debe al tatuaje que porta en su brazo derecho, ya fue contada en varias ocasiones por El Territorio, pero su reciente evasión lo volvió a dejar en el centro de la escena y ahora es buscado por todas partes.

De acuerdo a lo que pudo reconstruir este diario, el escape del reo fue alertado cerca de las 8 de la mañana y el hecho se habría producido mientras trabajaba en la Sección Chacra, un área extramuros donde se realizan labores de huerta y plantaciones de época en marco del plan de labor-terapia que incluye el tratamiento penitenciario con el objetivo de fomentar la reinserción de los internos.

Fue en esas circunstancias en que aparentemente el implicado habría aprovechado un descuido de su custodia y escapó del complejo ubicado sobre la avenida El Fundador.

Tras la fuga, toda la cúpula del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) viajó hasta Eldorado para interiorizarse de la situación y diagramar el operativo de búsqueda, el cual anoche continuaba en pie con miembros del grupo especial de la mencionada institución y la colaboración tanto de efectivos de la Policía de Misiones como de distintas fuerzas federales.

Las fuentes indicaron que ayer mismo se abrió un sumario administrativo para esclarecer las circunstancias de la evasión y determinar las responsabilidades del suceso.

Esto significará, según explicaron las mismas fuentes, una investigación interna en la cual se le tomará declaración tanto al personal que estaba trabajando ayer como a los demás internos que pudieran haber visto o saber algo.

El Territorio pudo saber que Bola 8 era se encontraba en avanzada fase de su tratamiento penitenciario, a tal punto de que en 2025 ya hubiera a estar habilitado para acceder al beneficio de la libertad condicional.

Condena en Misiones

En la cárcel de Eldorado, el implicado se encontraba purgando una pena de 14 años de prisión que había sido impuesta en su contra por un tribunal misionero que lo declaró culpable del delito de homicidio agravado por el uso de arma fuego en razón de un hecho cometido en 2016 en Pozo Azul.

Dicho episodio se registró el 29 de febrero de 2016 cuando un delincuente solitario irrumpió en la chacra de una pareja de colonos en la localidad de Pozo Azul. Esa persona habría sido Poncio o Figleski, quien sin mediar palabras abrió una ráfaga de tiros con la que hirió a Elvio Antúnez (35), quien después terminó falleciendo.

Luego el homicida, escapó de la escena sin robar nada y se mantuvo prófugo hasta el 12 de abril, cuando lo atraparon mientras intentaba ingresar caminando a la Argentina por el paso fronterizo que separa la localidad misionera de San Antonio del municipio brasileño de Santo Antonio, perteneciente al estado de Paraná.

Para evadir a las autoridades usaba dos identidades y había cambiado algunos de sus aspectos físicos. Estaba más delgado, se había teñido el pelo y se había dejado crecer la barba, pero hubo un sello distintivo que no pudo esconder: el tatuaje de una bola 8 de billar que tenía en su brazo derecho.

En Argentina el hombre aparecía como Carlos Poncio, nacido en Bernardo de Irigoyen y con último domicilio en San Antonio, mientras que en Brasil figura como Jair Figleski, oriundo de la localidad de Frederico Westphalen, en el estado de Río Grande do Sul, tal como aún consta en la ficha con el pedido de captura internacional que aparece en la página de Interpol.

Pero lo cierto es que su tatuaje lo terminó de dejar expuesto aquella jornada del 12 de abril de 2016 y en el entrecruzamiento de información realizado entre migraciones, Policía de Misiones y Policía brasileña dio cuenta que Poncio era Figleski y que Figleski era Poncio, al tiempo que ambos nombres tenían pedidos de captura por homicidio en los dos países.

En la tierra colorada ya estaba siendo buscado por el crimen de Antúnez, pero en Brasil su prontuario tenía muchas más páginas y también interesaba su paradero porque tenía un doble crimen sobre sus espaldas y una fuga de una penitenciaria, entre otras causas por variados delitos.

Sus causas en Brasil

De acuerdo a lo consignado por portales del vecino país, el antecedente más grave de Figleski data del 25 de septiembre de 2013, tras un hecho ocurrido en San Pedro, una ciudad ubicada en el interior del municipio de Vacaria, en Río Grande do Sul, a 450 kilómetros de la frontera con Misiones.

Ese día, el sindicado criminal, al igual que lo sucedido años después en Pozo Azul, irrumpió en una chacra en la cual había trabajo anteriormente. Llegó al lugar con fines de robo y marcó presencia a los tiros, dejando dos muertos a su paso: Zelcio Dos Santos Lima y Dário Sotil de Carvalho, a quienes conocía porque habían sido compañeros suyos.

Después de eso, avanzó con su revólver calibre 38 y le apuntó en la cabeza a Clovis José Lima Blanco, a quien le obligó a cargar los escasos objetos de valor que habían en el lugar en el Chevrolet Corsa de una de las víctimas.

Cuando su rehén terminó lo que le pidió, le ejecutó un tiro que debía ser el de gracia, pero sin saberlo falló. El disparo dio en el cuello de Blanco, que simuló su muerte y cuando vio la oportunidad corrió en busca de ayuda.

El testimonio del sobreviviente terminó siendo la clave para atrapar a Figleski, que al día siguiente logró ser ubicado y al enterarse de que Blanco no había muerto, confesó la autoría del hecho.

Tras su detención, las autoridades constataron el tendal de delitos que el implicado tenía en su haber: 14 causas por robos calificados, lesiones, conspiración y conducción temeraria. También se lo acusó en aquel entonces de haber integrado una banda que se dedicaba a asaltar tours de compras en Ciudad del Este, Paraguay.

En virtud de todo esto, Figleski fue catalogado en Brasil como un criminal de alta peligrosidad y lo trasladaron a la Prisión Estadual de Vacaria, donde duró menos de un año porque el 25 de enero de 2014, mientras esperaba el juicio en el cual podía ser condenado a penas de entre 48 y 80 años de prisión por el doble homicidio de Dos Santos Lima y Sotil de Carvalho, escapó.

La investigación hecha en el vecino país y difundida por portales locales señaló que el hombre se había ocultado en un baño, donde luego limó los barrotes de una ventana y huyó por el techo del presidio.

Se estima que durante su clandestinidad se ubicó en la zona de frontera seca entre Misiones y localidades brasileñas de los estados de Paraná y Santa Catarina do Sul. Por allí tenía familiares y se manejaba libremente, transitando entre Argentina y Brasil por pasos no habilitados, hasta que en un aparente exceso de confianza pisó la Aduana de San Antonio y acabó preso.

Poncio o Figleski tenía un trámite de extradición en curso, el cual fue cesado a comienzos del 2020, por lo cual sólo le restaba terminar de cumplir su condena en Misiones para recuperar la libertad. Por eso, nadie se explica su fuga a tan poco tiempo de poder acceder a la libertad condicional.

Ahora es intensamente buscado y cuando sea recapturado deberá purgar su pena hasta el último día, lo cual se dará en 2030. 

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