domingo 16 de mayo de 2021
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El cadáver del pequeño Oscar D. S. fue hallado el 12 de enero a orillas de un arroyo

Dictan prisión preventiva a los padres del bebé que fue asesinado a golpes

Micaela Karina D. S. y Oscar Héctor D. S. fueron imputados por homicidio calificado por el vínculo. Próximamente la mujer sería llevada a la UP V y el hombre a la UP VIII

viernes 23 de abril de 2021 | 6:07hs.
Dictan prisión preventiva a los padres del bebé que fue asesinado a golpes
Oscar D. S. se abstuvo de declarar al momento de comparecer ante la Justicia.
Oscar D. S. se abstuvo de declarar al momento de comparecer ante la Justicia.

La jueza Correccional y de Menores de Oberá, Adriana Zajaczkowski, subrogante del Juzgado de Instrucción Uno, dictó la prisión preventiva para Micaela Karina D. S. (23) y Oscar Héctor D. S. (32) por el delito de homicidio calificado por el vínculo en perjuicio de Oscar D. S., hijo de ambos.

Dicha resolución fue notificada el 19 de abril y avaló el dictamen del fiscal de Instrucción Uno de Oberá, Elías Bys, en función a las pruebas y testimonios colectados hasta el momento que complican a los progenitores.

En consecuencia, en los próximos días la imputada será trasladada la Unidad Penal V de Mujeres de Posadas, dependencia que conoce puesto que ya purgó una condena por delitos contra la propiedad.

En tanto, resta definir el destino de su ex concubino, aunque desde el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) anticiparon que podría recalar en la Unidad Penal VIII de Cerro Azul.

Micaela Karina D. S. cuenta con la asistencia de una abogada particular, mientras que Oscar Héctor D. S. recurrió a los servicios de la defensoría oficial.

Por el momento ambos se abstuvieron de prestar declaración indagatoria, aunque a principios de mes la implicada se mostró dispuesta a contar su versión de los hechos.

Pero, más allá de su intención, lo cierto es que la audiencia tuvo que ser suspendida porque no se hallaba en condiciones de declarar, al punto que concluido el trámite fue trasladada al hospital Samic donde evaluaron su estado y le suministraron medicación para contrarrestar el síndrome de abstinencia que la aqueja.

En tal sentido, desde su defensa destacaron que el traslado a la UP V le permitiría recibir asistencia adecuada para su adicción a las drogas.

Muerte violenta

El cadáver del pequeño Oscar D. S. -al momento de su deceso tenía poco más de tres meses de vida- fue hallado el pasado 12 de enero sepultado a orillas del arroyo El Barrero, en la localidad de San Martín. Su propia madre indicó el lugar exacto adonde estaba enterrado el cadáver.

La mujer había sido detenida el 7 de enero en el marco de la investigación por una serie de hurtos y robos perpetrados en la zona rural de Colonia Alberdi.

En esa circunstancia, una de sus hermanas se acercó a la seccional Segunda para interiorizarse de su situación y preguntarle por el bebé, ante lo cual la progenitora entró en contradicciones.

Tardó cinco días en señalar que el niño estaba muerto. Luego aseguró que su concubino lo mató a golpes y guió a la Policía hasta el lugar del macabro hecho.

Posteriormente, la autopsia confirmó que la víctima sufrió una “muerte violenta por traumatismo cráneo encefálico gravísimo”.

Asimismo, por el estado de descomposición del cuerpo se estableció que el deceso se produjo entre cuatro y cinco días antes al hallazgo del mismo.

Por su parte, una pareja anterior de la mujer aseguró que años atrás la imputada quemó la casa que compartían. Pero el dato más aterrador fue cuando manifestó que en más de una ocasión la sospechosa amenazó con asesinar al hijo de ambos, una criatura que también desapareció en dudosas circunstancias.

El padre denunció aquel hecho y oportunamente el Juzgado de Familia entregó a la criatura en guarda a una de las hermanas de Micaela Karina D. S.

Transcurrido un tiempo, el mismo juzgado restituyó al menor a su madre. Luego el pequeño desapareció y su padre sospecha que fue asesinado, tal como manifestó en su declaración.

Búsqueda viral

Respecto del homicidio del pequeño Oscar D. S., por el momento no se sabe quién fue el autor material del hecho. Su madre acusa al padre; pero ella también está imputada porque demoró varios días en admitir el crimen y luego condujo a la Policía hasta el lugar exacto donde sepultaron al pequeño.

“Sin el aporte de la progenitora nunca se hubiera encontrado el cadáver. Es decir que desde el primer momento supo dónde fue enterrado”, opinó el comisario mayor Héctor Araujo, jefe de la Unidad Regional II de Oberá, asentando su posición sobre el presunto rol de encubridora, como mínimo, que podría corresponder a la mamá.

La investigación comenzó el 8 de enero, cuando Agostina N. llamó a la Policía para avisar que en su propiedad de Colonia Alberdi había una mujer que le pidió auxilio porque su concubino la sometía a maltratos y la obligaba a robar bajo amenazas de lastimar a su bebé.

Por ello, en primera instancia Micaela Karina D.S. fue detenida en averiguación a una serie de hurtos y robos perpetrados en la zona.

Al enterarse de la detención, Vilma D. S. -hermana de la acusada- se presentó en la Seccional Segunda y le preguntó por el bebé, a lo cual le respondió que su pareja lo había vendido. 

Por ello, Vilma publicó una foto de su sobrinito que se hizo viral por las redes sociales.

“Se busca desesperadamente a este bebé, la madre está detenida y no se sabe si lo dio o lo vendió. Cualquier información por favor comunicarse con la comisaría de Cien Hectáreas”, citaba el mensaje que en pocos minutos trascendió por varios grupos.

Tan poca entidad se le dio oficialmente a la desaparición del bebé, que el 12 de enero al mediodía el Juzgado de Instrucción Uno ordenó la liberación de Micaela Karina D. S.

El peor final

Pero entonces surgió la figura de otra de sus hermanas, María D. S., quien la convenció para dijera la verdad sobre el paradero del pequeño, ya que en los días previos había variado su explicación al respecto.

Por momentos decía que el bebé estaba con el padre, Oscar Héctor D. S., pero después cambiaba la versión y decía que se lo habían entregado a una pareja de desconocidos.

“Le hablé con el corazón y le dije que era el momento, que no tenga miedo y que diga la verdad. Ahí se quebró, se largó a llorar y un policía nos llevó a una oficina. Se arrodilló y pidió perdón, que no pudo hacer nada para salvar a su hijo. Contó que el bebé estaba inquieto, le empezó a dar la teta y Oscar agarró la cabeza del bebé con las dos manos, le estiró para arriba y le tiró al piso. Ella le alzó y le mojó la cabecita en el arroyo, pero el bebé no respiraba. Sólo le sangraba la nariz”, precisó María.

Y agregó: “Ahí nomás él le dijo que había que enterrar el bebé, hizo un pocito con el machete y le puso ahí. Dice que después tapó y zapateó sobre la tierra para aplanar bien el lugar. Como si había enterrado un perro muerto”.

Luego de confesar ante María lo que había sucedido, la propia madre fue quien guió a la Policía hasta el lugar donde estaba sepultado su pequeño.

El cadáver estaba envuelto en una manta, sepultado a una profundidad de 30 centímetros, aproximadamente, a orillas del arroyo El Barrero.

El bebé nació el 19 de septiembre del año pasado en perfecto estado de salud. “Era re sanito. En las fotos se ve que era un bebé grandote, gordito. Era hermoso. Acá era el mimado de todos”, recordó una de las hermanas de la acusada.

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