jueves 06 de mayo de 2021
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Juicio por el doble homicidio de Puerto Rosario, día 1

“A mi mamá la identifiqué por la ropa, porque tenía la cara desfigurada”

Daiana Mouls, hija de Olivia Márquez, recolectó las primeras pistas del caso. Ayer brindó un importante testimonio. El ex policía Víctor Dlugokinski (35) incurrió en contradicciones

jueves 22 de abril de 2021 | 5:00hs.
Testimonio
Daiana Mouls, hija de Olivia Márquez, es querellante particular en la causa y ayer declaró como testigo. / FOTO: Macarena Bordón.
Daiana Mouls, hija de Olivia Márquez, es querellante particular en la causa y ayer declaró como testigo. / FOTO: Macarena Bordón.

Al momento del hallazgo, el cadáver de Olivia Márquez (46) presentaba un disparo en la nuca y excoriaciones en las rodillas, signo inequívoco de que la ejecutaron por la espalda y arrodillada. El cuerpo de su concubino Sandro Leiva (40) tenía múltiples lesiones y un escopetazo en el pecho.
La autopsia determinó que antes de ser asesinados padecieron una brutal golpiza. Un crimen horrendo que conmovió a la opinión pública de la provincia y que ayer, después de cuatro años, comenzó a ventilarse en juicio oral público en el Tribunal Penal Uno de Oberá.
“A mi mamá la identifiqué por la ropa, porque tenía la cara desfigurada”, graficó Daiana Mouls (24), constituida como querellante particular, durante la primera jornada del debate.
Su relato fue preciso y aportó datos concretos sobre las primeras pistas que implicaron a su primo, el ex cabo de la Policía de Misiones Víctor Javier Dlugokinski (35), quien luego fue imputado junto a su hermano Pablo Roberto Dlugokinski y su cuñado Leandro Bublitz.
Pero el testimonio de la joven también estuvo cargado de emoción y dolor por el crimen perpetrado el 28 de marzo de 2017 en Puerto Rosario, municipio de Florentino Ameghino.
Incluso, Mouls aseguró que años atrás el ex policía y su hermano vivieron con ella y su mamá porque que no tenían buena relación con su propio padre, Ildo Victorino Dlugokinski (58), fallecido apenas tres días antes que Márquez y Leiva, hecho que despertó serias suspicacias.
Al respecto, según la declaración indagatoria de Bublitz -que ayer se incorporó por lectura-, los hermanos Dlugokinski habrían matado a la pareja en venganza porque sospechaban que mataron a su padre, cuyo cadáver se calcinó en el incendio de su vivienda.
Declaró el ex policía
Si bien son tres los imputados por el doble homicidio, en el debate en marcha sólo serán juzgados Víctor Javier Dlugokinski y su cuñado Bublitz, ya que Pablo Dlugokinski se halla detenido en Brasil y enfrentaría a la Justicia argentina en una segunda instancia, puesto que nadie puede ser juzgado en ausencia.
En la víspera, el ex policía implicado se mostró decidido a expresar su inocencia y, por momentos, hasta desafiante. Pero en líneas generales su relato estuvo cargado de contradicciones que no hicieron más que complicar su situación.
“Jamás tuve problemas con su mamá”, comenzó apuntando a Daiana Mouls, y agregó: “Estoy casi seguro de que ella sabe que su mamá fue la autora del delito contra mi papá, por eso me quiere atribuir a mí lo que pasó después”.

Víctor Dlugokinski y su cuñado Leandro Bublitz, los imputados. El primero declaró ayer, el segundo optó por seguir el juicio en silencio. / FOTO: Macarena Bordón.

Sobre la responsabilidad de su hermano, a quien acusó en la instrucción, ayer fue más cauto: “Desconozco la autoría del hecho, pero llegué a pensar que mi hermano tuvo algo que ver”.
A su turno, la fiscal Estela Salguero le hizo notar que si bien dijo desconocer quiénes cometieron el doble homicidio, a la vez culpó a Márquez y Leiva por el asesinato de su papá, lo que atizaría la hipótesis de la venganza.
“Cuando ocurrió lo de mi papá, mi hermanastra fue a casa y me dijo que ese día vio que la pareja iba para el lado de la casa de mi papá, y que por el horario pensaba que cometieron el incendio. Ahí yo le dije que no le cuente a mi hermano”, declaró.
Presunta venganza
Precisamente, el 26 de marzo del 2017 Pablo Dlugokinski cruzó desde Brasil, donde residía, para asistir al velorio de su papá, quien falleció un día antes.
Entre las versiones que se barajaron desde un primer momento, cobró relevancia la que indica que el ex policía le dijo a su hermano que Márquez y Leiva mataron a su padre, tras lo cual planearon la venganza.
En tanto, si bien el juicio en marcha se aboca al doble homicidio, las circunstancias del deceso de Ildo Victorino Dlugokinski guardarían una estrecha relación.
Es más, por los indicios recolectados en el expediente, está probado que el ex policía se llevaba mal con su padre y que el mismo 25 de marzo lo amenazó con un machete.
Por ello, tampoco se descarta que para salvar su responsabilidad haya acusado a Márquez y Leiva con su hermano Pablo, lo que desató el baño de sangre.
De todas formas, en la víspera mencionó que Márquez era su tía y que la apreciaba. “Ellos me ayudaron mucho”, reconoció.

La fiscal Salguero, con los miembros del Tribunal Penal Uno de Oberá de fondo. Todo bajo estrictas medidas de bioseguridad. / FOTO: Macarena Bordón.

En otro tramo, la fiscal le hizo notar una seria discrepancia entre su declaración indagatoria y lo que dijo en el sumario administrativo de la Policía, donde se refirió a la moto que el 28 de marzo del 2017 llevaba en el baúl de su coche, como lo determinó un control de Gendarmería Nacional sobre ruta costera 2.
Luego se determinó que el rodado era propiedad de las víctimas, pero en el citado sumario el acusado afirmó que hacía tres años que tenía la moto, lo que ayer desmintió.
“En el administrativo me presionaron para que haga de tal forma”, indicó.
Luego reconoció que en realidad su hermano Pablo le pidió para llevar la moto a un taller.
Contradicciones
El ex policía contó que tras el arribo al país para asistir al velorio e inhumación de su padre, su hermano se hospedó en su casa, ocasión que habría aprovechado para tomar su arma reglamentaria que guardaba sobre un ropero.
Al respecto, señaló que luego de que Pablo regresó al Brasil se dio cuenta de que faltaban balas de su pistola 9 milímetros, aunque “no avisé a mi superior porque no me pareció importante”, argumentó.
Luego no supo explicar por qué las pericias de balística relacionaron los plomos hallados en los cuerpos de las víctimas con su arma reglamentaria y una escopeta de su propiedad.
Un momento clave fue cuando le preguntaron si Leandro Bublitz estaba con ellos en el auto que fue detenido por los gendarmes. Tras dudar varios segundos dijo que sí, echando tierra su declaración en sede judicial, cuando indicó que en el coche estaban su hermano y otro hombre que no conocía.
Sobre la motivación que tuvo Bublitz para acusarlo, el ex policía citó una supuesta charla en la cárcel de Cerro Azul: “Cuando estuvimos presos juntos me dijo que tenía que declarar eso sí o sí o le iban a dar perpetua”, sin entrar en mayores detalles.
Por su parte, en la víspera Bublitz se abstuvo de declarar y por lectura se incorporó lo dicho en la instrucción, en la que acusó del doble homicidio a los hermanos Dlugokinski.
La desaparición
Ante los magistrados, Daiana Mouls señaló que siempre tuvo buena relación con sus primos, al punto de que cuando se enteró de que el 25 de marzo murió su padre le escribió a Víctor y le dio su pésame.
“El lunes 27 mi mamá vino a Oberá, donde yo estudiaba, y me contó que sábado (25) Víctor le invitó al cumpleaños de la esposa, pero al papá no le invitó. Ese día mi mamá me contó que Víctor le echó al papá con machete y después sucedió el incendio. En realidad nunca se llevaron bien. Incluso él y el hermano vivieron con nosotros porque el papá los echaba”, precisó.
También expresó que desde un primer momento le generó dudas que el ex policía haya dicho que la casa de su padre se quemó con una colilla de cigarrillo.
“Le pregunté a mi mamá qué sabía y me contestó que nada y que no pregunte para no tener problemas”, agregó.
El martes 28 su mamá le avisó que llegaron bien a Puerto Rosario. En tanto, el jueves a la noche recibió un llamado de un tío preguntando por su madre y la pareja, a quienes no venían desde el martes.
En ese tramo declaró: “Yo llamaba y no me atendían, entonces le llamé a Víctor y me dijo que cualquier cosa le avise, que me iba a ayudar”.
La joven, hoy profesora de Educación Física, viajó a Puerto Rosario y en la casa de su mamá encontró ciertos indicios que la preocuparon, como los cascos, siendo que nunca salían sin ellos; mandioca hervida y pollo sobre la mesa.
“Como que salieron apurados y con la intención de volver enseguida”, opinó.
Pista clave
La desesperada búsqueda tuvo un primer indicio cuando un vecino le comentó que Gendarmería había identificado el Chevrolet Aveo del policía con una moto desarmada en el baúl. Después, otra persona le indicó que vieron restos de la Gilera 110 de su padrastro en el cauce del arroyo Los Toros.
“Fui al arroyo, me metí en el agua y vi que era la moto de ellos. Salí a la ruta y llamé a la Policía. Después me enteré de que Gendarmería identificó al auto de Víctor con una moto”, detalló.
A partir de ese momento su primo pasó a ser sospechoso. Asimismo, Mouls mencionó que en la colonia escuchó comentarios que señalaban que el ex policía mató al padre.
Mientras continuaba la búsqueda de las víctimas, el entonces policía se dio a la fuga y cruzó al Brasil, donde días después fue capturado.
El domingo 2 de abril de 2017 dieron con los cuerpos sepultados en una fosa dentro de la chacra de Dlugokinski.
Con relación al juicio, ayer también testificaron Mario y Esteban Leiva, hermanos de Sandro, quienes aportaron datos relacionados a la búsqueda de las víctimas.
En la continuidad, hoy a partir de las 8.30 se desarrollará la segunda audiencia, para la que fueron citados cinco testigos. El ex policía es asistido por el abogado particular José Reyes y Bublitz cuenta con la asistencia de Luciano Luna.
El Tribunal Penal es presidido por Francisco Aguirre, secundado por José Pablo Rivero y Miguel Orlando Moreira.

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