martes 11 de mayo de 2021
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Ya se vacunó al 50% de los choferes internacionales

Camioneros, los otros esenciales expuestos en la segunda ola de Covid

Historias de transportistas misioneros de carga internacional y el riesgo de hacer su trabajo en un contexto en el que circulan las variantes en países vecinos

miércoles 21 de abril de 2021 | 6:04hs.
Camioneros, los otros esenciales expuestos en la segunda ola de Covid
Fabián Rodríguez llegó el viernes de Brasil y espera ser vacunado. Foto: Horacio Ortiz
Fabián Rodríguez llegó el viernes de Brasil y espera ser vacunado. Foto: Horacio Ortiz

Ser camionero siempre sugiere el sacrificio de estar ausente en cumpleaños, casamientos, fiestas o actos escolares que significan tanto para el vínculo de una familia y se suma ahora la angustia que genera la incertidumbre de ser uno de los trabajos esenciales en este contexto de pandemia.

La segunda ola de Covid-19 y la aparición de variantes en países vecinos como Brasil los ubica en el ojo de la tormenta, más expuestos que nunca.

Justamente, ante ese escenario es que el Sindicato de Camioneros solicitó al gobierno provincial que los transportistas de carga internacional sean vacunados contra el Sars-Cov-2. Pedido que fue atendido y desde hace semanas se lleva adelante la inmunización a este grupo. Son 400 choferes y fue vacunado el 50%.

Nicolás Ferreyra, miembro del sindicato, en diálogo con Radioactiva destacó que hayan llegado las dosis “principalmente para los choferes que hacen carga internacional, quienes salen del país a una zona tan afectada por la pandemia como es Brasil e incluso Paraguay. Es importante comenzar a salvaguardarlos un poquito con la primera dosis”.

Fabián Rodríguez, chofer de la empresa de transportes Adolfo Sartori SA desde hace 22 años, llegó el viernes a Leandro N. Alem de su último viaje a Brasil. El inicio de la primera cuarentena en marzo de 2020 lo encontró viajando.

“Cuando volví, como había tenido pulmonía, me llamaron de la empresa y decidimos que era prudente bajarme del camión por precaución, así que durante unos tres meses me hicieron todos los estudios y análisis hasta que el médico me volvió a habilitar para seguir viajando”, cuenta el camionero y recuerda esos meses como “desesperantes porque no sabíamos qué iba a pasar”.

En su rutina, que aún lo tiene sin vacunarse, resalta: “Yo hasta los tickets de los peajes y el dinero que me dan de cambio los pongo en el piso, los rocío con alcohol y recién ahí los empiezo a utilizar”

E hizo alusión a que “todos los compañeros nos cuidamos mucho, si miran los números no tenemos muchos contagiados y de los que hay, normalmente se contagian en sus ciudades porque en la ruta cambiamos todas nuestras costumbres y no se comparte nada con nadie, vivimos aislados en nuestros camiones”.

Una vuelta en camión

Su último viaje fue saliendo a la madrugada cargado con bolsas de harina que llevan como destino la ciudad de Curitiba, Brasil. Su primera parada, el puente Tancredo Neves en la ciudad de Iguazú, donde luego de hacer la fila de camiones y terminar los papeles de Migraciones pudo pasar hacia Foz de Iguazú donde deben esperar “al menos de un día, ya que nos ingresan a la playa de estacionamiento donde hay unos 1.500 camiones de Argentina, Paraguay, Bolivia, Chile, entre otros países, y ahí somos muchos choferes pero cada uno en su camión”.

Semejante cantidad de días en su la ruta quizás pueda explicar el esmero en cuidar sus vehículos con un afán especial. “Un año saqué la cuenta que contando todos los días había estado once meses viajando y un mes en mi casa”, cuenta para aclarar que para tener cero contacto innecesario “en mi caso tengo instalado en mi camión, aparte de la habitación para dormir, mi cocina, heladera, todo armado para cocinar y pasar el día sin moverme”.

Luego de obtener el permiso de las autoridades brasileñas y haber cumplido con “controles más estrictos por la pandemia, pero comparado a años anteriores es más ágil, te controlan todos y a las 24 más o menos te liberan”.

Rodríguez, o Piojo, como lo conocen sus colegas, cuenta que hoy, esa ida y vuelta desde Alem a Brasil son, en promedio, entre diez y catorce días de viaje. 

 

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