martes 19 de octubre de 2021
Cielo claro 14.7ºc | Posadas

El albañil y luchador que ayuda a los chicos

César Benítez divide su tiempo entre sus trabajos de albañilería y las artes marciales mixtas, con las que quiere sacar a los chicos de la calle

viernes 16 de abril de 2021 | 6:08hs.
El albañil  y luchador que ayuda a los chicos
César Benítez compatibiliza su profesión de albañil con la práctica de artes marciales, que además enseña a los pibes de su barrio para ayudarlos a través del deporte. Foto: Natalia Guerrero
César Benítez compatibiliza su profesión de albañil con la práctica de artes marciales, que además enseña a los pibes de su barrio para ayudarlos a través del deporte. Foto: Natalia Guerrero

César Benítez tenía un plan y un sueño. Era arquero, se fue a Buenos Aires a estudiar y jugar, pero dejó el fútbol. Empezó a entrenar artes marciales mixtas, se convirtió en luchador y decidió que iba a ayudar a los pibes de su barrio a través del deporte.

En 2014 comenzó con un pequeño gimnasio, con algunas pesas y elementos armados con lo que había y con un puñado de alumnos. Hoy tiene a más de 60 chicos y de a poco le fue dando forma al Team ‘El Duro’ Benítez, que se encuentra en el barrio Prosol II de Posadas.

“Sacamos a muchos chicos de la calle con este deporte acá en el barrio. Los chicos cambian y eso me llena. Me da ánimos para seguir adelante”, confesó el luchador.

César tenía previsto pelear mañana por la noche en Tucumán, por el título argentino de la categoría de hasta 77 kilos de artes marciales mixtas, pero las nuevas restricciones a causa del coronavirus truncaron esa chance, que pasó para octubre, en principio.

Eso no lo desanimó. Primó la paciencia, como hace más de un año, ya que espera defender su título de la Unión de Deportes de Contacto (UDC) Internacional en México y mientras se entrena y prepara a sus alumnos.

“Hoy contamos con más de 60 chicos en el Team. Hay chiquitos, adolescentes y gente más grande. La idea es darle un lugar para que no estén en la calle”, contó Benítez.

Las artes marciales mixtas son hoy la pasión de César, quien como muchos chicos en Argentina soñó con ser futbolista. En 2005 César dejó la Tierra Colorada para vivir en Buenos Aires con un hermano. La idea era estudiar y jugar al fútbol, pero el plan no salió como esperaba.

“Yo atajaba en Guaraní, me probé en Argentinos, pasé por varios clubes y me quedé en San Lorenzo de Villa Caseros (cerca de La Plata). De un día para el otro dejé de entrenar. Subí de peso y me puse a entrenar para bajar y a los seis meses ya era amateur de artes marciales mixtas”, recordó sobre sus inicios en el nuevo deporte. El Duro pegó la vuelta a Misiones en 2014 y “ahí arrancamos con los chicos en el barrio”.

De la obra al gimnasio

César Benítez pasa gran parte de sus días en el gimnasio entrenándose y entrenando a otros, porque las artes marciales mixtas requieren de mucho sacrificio.

“Es complicado. Tenés la parte física y después lo técnico. Ahí entra el boxeo, el kick boxing, jiu jitsu y una combinación de artes marciales. Juega mucho el físico, porque tenés que tener aire, sino no aguantas. Son cinco rounds de cinco minutos, son 25 minutos palo y palo”, contó El Duro.

Pero además, César también pasó momentos complicados a lo largo de la pandemia: “Yo hago trabajos particulares y doy clases. No vivo ni de las clases ni de las peleas. Acá en Argentina no vivís de esto. Lo haces porque te gusta, porque te llena”.

“Se sufrió mucho durante la pandemia y ahora nos estamos reponiendo. Yo hago todo tipo de trabajos de albañilería, de pintura, plomería. Si tengo que cortar pasto, lo corto. Desde los ocho años laburo y siempre tomé a las artes marciales mixtas como un deporte”.

Mientras espera que la situación mejore para poder luchar en Tucumán y en México, César Benítez le da tiempo a los chicos del barrio Prosol II y le da pelea a la pandemia. 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias