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La marcha de los días

La confesión del papa Francisco

El Sumo Pontífice se refirió a su presunta injerencia en la política argentina. El primer año de Alberto Fernández, entre la pandemia y la pesada herencia dejada por Macri. El gobernador de Misiones logró cuidar la salud sin descuidar la economía y hay expectativas por acuerdos con la Nación

domingo 06 de diciembre de 2020 | 6:01hs.
La confesión del papa Francisco

El papa Francisco, en cierta forma, decidió confesarse y despejar todas las dudas, sospechas, suposiciones y miles de conjeturas que siempre se tejieron en la Argentina en torno a su figura y su presunto vínculo e injerencia en la política nacional. Esta semana se conoció el contenido de la carta privada que el Sumo Pontífice escribió a un grupo de ex alumnos del Colegio de la Inmaculada Concepción, de Santa Fe, donde fue maestro a mediados de los 60. Como si aún fuera aquel maestro de Literatura, entre los años 1964 y 1965, les respondió las inquietudes que tenían a sus ex alumnos, pero en realidad sus escritos con tranquilidad pueden ser una forma de responder a todas las suposiciones gestadas por los argentinos. De uno y otro lado de la grieta argentina, se sospechaba que Francisco tenía una suerte de lupa que le permitía observar todo lo que pasaba en el país, cosa que desde la distancia afirmó que no está al tanto de todo y que efectivamente, cuando se entera de lo que sucede en la Argentina, hay cosas que le generan preocupación. Seguidamente aclararía que ello no implica una intervención directa pero también se entiende que sus reflexiones llegan a oídos directo de los gobernantes. Al hablar de los presuntos vínculos de amistad o enemistad, con funcionarios como Cristina Kirchner o Mauricio Macri se limitó a responder que sólo tuvo contactos una vez siendo estos los máximos funcionarios del país.

En cuanto al dirigente social Juan Grabois, dejó en claro que no es aquella amistad como se fue estableciendo en el imaginario argentino, sino que, desde hace años, es Miembro del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral; una suerte de integrante del tribunal que tiene la Curia Romana.

De esta manera, el Sumo Pontífice intentó dejar aclarado que está más allá de cualquier política local y que la relación siempre estuvo enmarcada en la actividad pastoral. Es justamente desde allí donde sus reflexiones son una suerte de bajada de línea, no sólo para los curas sino para los dirigentes de buen corazón. Con su carta Francisco quiso mostrarse ajeno a la política partidaria argentina, pero personalidades destacadas de todas las latitudes le reconocen su gran faro en la construcción de un mundo mejor, más justo y equitativo. En medio de la reflexión el papa Francisco había denunciado que la pandemia de coronavirus agravó la brecha entre clases sociales de una economía enferma en la que unos pocos muy ricos poseen más que todo el resto de la humanidad, lo llamó el virus de la desigualdad. Para ser más exactos, datos internacionales dan cuenta, por ejemplo, que el uno por ciento de los ricos del mundo tiene tanta riqueza como 4.600 millones de personas.

Se podría comparar con lo que sucede en la Argentina, donde el 0,02 % del país son los que tienen grandes fortunas y son fuertemente defendidos por sectores de Cambiemos. Es lo que se observó con el impuesto a las grandes fortunas, que fue aprobado por ley con resistencia de la oposición y que se aplicará a las personas con patrimonios superiores a los 200 millones de pesos, a fin de recaudar para seguir haciendo frente a la pandemia. Se trata de un aporte de emergencia por única vez. Según datos de la Afip este impuesto alcanzará sólo a unas 12.000 personas en el país.

La pobreza que duele
Del otro lado de la vereda, más del 34 por ciento de los hogares y más del 44 por ciento de las personas se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Es decir, entre las grandes fortunas y la nada, se observa que seis de cada diez chicos padecen la pobreza en la Argentina.

Está claro que este tipo de noticias le llega al papa Francisco. Más aún porque ello se dio en momentos en que se conocían los duros datos arrojados y por efectos de la pandemia, en cuanto a crisis de empleo, pobrezas y desigualdades en la Argentina. Se observó, según los datos aportados por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, aumentos en el nivel de pobreza que pasó del año pasado de 40,8 por ciento a 44,2 por ciento. Claro que, en el 2019, ninguna pandemia justificaba el retroceso en el ingreso y el nivel de vida de los argentinos, como sucedió desde marzo de este año al declararse medidas preventivas para cuidar la salud de los argentinos, como el aislamiento y con ello la paralización del aparato productivo del país.

Justamente, el próximo jueves se cumplirá el primer año de gestión de Alberto Fernández. Había asumido el 10 de diciembre de 2019, en un momento crítico desde el punto de vista económico y social con guarismos de pobreza ya preocupantes. Cuando intentaba poner en marcha todo el plan trazado, tres meses después, se declaró la pandemia por coronavirus que modificó toda la agenda del gobierno nacional y de todos los gobiernos del mundo. Se recurrió al aislamiento preventivo y obligatorio y con ello se cerraron las industrias, se paralizó el esquema de producción del país. Medida que con posterioridad tendría clara consecuencias económicas, pero sabiendo tal situación, el gobierno de Alberto Fernández -como hizo público desde un primer momento- prefirió cuidar la salud de todos los argentinos. Porque lo que en principio parecía estar confinada a los países asiáticos, el Covid-19 se fue extendiendo a todos los continentes. La amenaza fue tan fuerte, que copó la agenda mundial y los estados presentes, como el de la Argentina se empezó a ocupar para mitigar el efecto. Varios funcionarios de Cambiemos nunca aportaron nada y sólo se limitaron a criticar, olvidándose rápidamente que el gobierno de Mauricio Macri en 2018 había eliminado 10 ministerios, incluido el de Salud Pública que había rebajado al grado de Secretaría. Apenas asumió Alberto Fernández, restituyó esa dependencia el rango de Ministerio de Salud, una acertada medida porque sería el encargado -junto a sus pares de toda la provincia y en especial de los gobernadores- de poner el hombro a la pandemia. No había libretos para desarrollar. Todo había que comenzar de cero. A nueve meses de estas medidas, quedaron en evidencia que fueron oportunas ya que ante el progresivo incremento de casos el sistema sanitario no colapsó y se están haciendo frente a la pandemia, mientras se espera que comience a aplicarse la vacuna. Tras poner en orden el esquema sanitario, el gobierno de Alberto Fernández siguió por la tarea de recuperar la economía, que como se dijo la pandemia golpeó con dureza a todos los países como sucedió con la Argentina.

Signos positivos
Mientras continúan las recomendaciones de mantener los cuidados correspondientes en cuestiones de salud para evitar el contagio, se conocieron esta semana datos de la recaudación nacional que demostró una considerable recuperación, al haber aumentado en noviembre 36,7% y con ello, implicó el tercer mes consecutivo de crecimiento real por encima de la inflación. El dato no es menor, porque refleja la recuperación progresiva de la actividad económica, tras el fuerte impacto que generó la paralización de las actividades a raíz de la pandemia por el coronavirus. Esta recuperación está ligado al mercado interno, tanto producto del pago de ganancias, DGI, IVA, débitos y créditos y hasta consumo de combustible. De esta manera, la recaudación nacional avanzó en alrededor del 43,5% respecto a igual mes de 2019 e implicó más del 60% del aumento de la recaudación total. En cuanto al mercado externo, informes privados dan cuenta que el nivel de exportaciones de maíz, en lo que va del presente año superan a las de soja. De esta manera, en los primeros 10 meses del presente año se exportaron 34,5 millones de toneladas de maíz, un 10% de aumento en comparación al mismo período del año anterior y con ello, supera al volumen de mercadería despachada por el complejo soja que se acerca a 29 millones. Está claro que es el camino, como lo señaló esta semana el presidente Alberto Fernández, al sostener en el cierre de la conferencia industrial, organizada por la Unión Industrial Argentina (UIA), que de la pobreza no se sale sólo con el auxilio del Estado mediante planes sino con empresarios que invierten para la creación de fuentes de trabajo. De eso se trató ese encuentro, de debatir los ejes de una agenda federal para la recuperación y el crecimiento.

La deuda de Cambiemos
En medio de la pandemia, la Argentina nunca dejó de ocuparse de la pesada herencia dejada por la administración de Mauricio Macri. Cuando sectores de Cambiemos anunciaban un fin de año catastrófico -que olvidan citar fueron los principales autores-, desde la administración nacional, se avanzó desde la cartera del Ministerio de Economía de acordar primero con los bonistas -lo cual resultó exitoso- y ahora con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para renegociar deudas. Desde el organismo internacional destacaron que las conversaciones que se están encarando son fluidas y constructivas, además de señalar que hay buenos progresos para acordar un nuevo programa, que incluya políticas cuidadosamente equilibradas para fomentar la estabilidad y restablecer la confianza. Para continuar avanzando hacia un acuerdo, en los próximos días una delegación del Ministerio de Economía de la Argentina viajará a Washington para continuar la búsqueda de una renegociación que permita a la Argentina iniciar un proceso de recuperación para pagar en forma posterior de manera progresiva la deuda dejada por Macri, en torno a los 45 mil millones de dólares y que ahora, el país deberá devolverle casi 53 mil millones de la misma moneda hasta 2024.

En Misiones
En cuanto a Misiones, debe recordarse que la provincia había iniciado el ciclo lectivo en marzo con la inauguración de una Escuela Secundaria de Innovación. Claramente la educación era la fuerte apuesta que tenía la administración provincial, cuando se declaró la pandemia. A pesar de ello, durante la administración del gobernador Oscar Herrera Ahuad no se descuidó ni la atención sanitaria para lo cual se montó refuerzos para una eventual atención en distintos puntos de la provincia. Ello hasta el momento no fue necesario, porque todo el sistema de salud respondió de manera adecuada y no se produjo el tan temido colapso en el sistema. Pero Misiones tuvo otra particularidad. Apenas unos días detuvo la actividad productiva y rápidamente con protocolos de por medio, volvió a poner en marcha este y otros sectores como la industria y progresivamente el comercio hasta llegar ahora a la habilitación progresiva de actividades de recreos, como el turismo provincial y nacional y algunos espectáculos. Mientras desde la provincia se lograba inyectar ayuda a los sectores que no habían logrado recuperarse de la pandemia, fue avanzando una idea que ya está en el presupuesto nacional 2021 y que espera la reglamentación del Ejecutivo Nacional. Se trata de la zona aduanera especial, que dará un fuerte impulso al crecimiento de la provincia. De alguna manera, casi se diría que representó parte de una reparación histórica hacia Misiones, que carece de gas natural, tiene la nafta más cara, el cuidado de la frontera y la protección ambiental, concretado mayoritariamente con recursos propios.

Otro dato positivo para Misiones fue la firma esta semana del nuevo Consenso Fiscal, que dieron aval la mayoría de los gobernadores excepto la ciudad de Buenos Aires, porque justamente se dispone corregir los recursos que recibe de más el distrito porteño. Con esta medida, Alberto Fernández avanza con su idea de un mayor federalismo y atender los distritos más pobres del país. En lo que se refiere específicamente a Misiones, implican dos importantes acciones que tendrá vigencia hasta el 2021, como son la suspensión de la baja del impuesto a los ingresos brutos y otros tributos provinciales. Como contrapartida se obliga a los distritos a no tomar deuda en dólares y evitar litigios con Nación por cuestiones de coparticipación.

A criterio del gobernador Herrera Ahuad esto da previsibilidad y si además esta rúbrica ayuda a acelerar la puesta en marcha de un área aduanera especial, Misiones arrancará un nuevo año con muy buenas expectativas.

Pero como son hombres políticos, se coló en la reunión las elecciones de medio término del año que viene. En total, 21 gobernadores estuvieron de acuerdo en suspender las Paso (Primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias) por única vez por cuestiones fiscales en medio del plan de vacunación contra el coronavirus. Por supuesto, dirigentes de la oposición que cuando gobernaban querían terminar con las primarias, ahora ponen el grito en el cielo. Y dirigentes del actual gobierno, ahora se muestran proclives a suspenderlas y el año pasado se negaban. Son los momentos y oportunidades de la política. El gobierno nacional logró el apoyo de gobernadores opositores para suspenderlas.

Ahora viene una etapa de conseguir los consensos legislativos, pero todo hace suponer que el año que viene Argentina ira directo a elecciones generales y los partidos deberán resolver sus candidaturas internamente.

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