martes 27 de octubre de 2020
Cielo claro 26.5ºc | Posadas

Biomasa, la mejor opción para contribuir al tendido energético

domingo 18 de octubre de 2020 | 6:00hs.
Biomasa, la mejor opción para contribuir al tendido energético

Encarar otras formas de producción de energías, más amigables con el entorno y el medioambiente, es uno de los principales trabajos que ganó terreno en Misiones y el país en los últimos años, con el fin de abastecer la creciente demanda de electricidad en las comunas y a partir de los recursos orgánicos disponibles, en este caso, en la tierra colorada.

Entre las opciones está la biomasa, un tipo de energía renovable procedente del aprovechamiento de materia natural o residuos de la forestoindustria -que caracteriza a la provincia- que, luego de un proceso extenso, culmina con la generación de energía eléctrica.

Precisamente, en Cerro Azul, desde 2018 comenzó a materializarse un proyecto energético con tinte ecológico: MM Bioenergía. La planta, ubicada a siete kilómetros del casco urbano, está en un 80% de su construcción y se espera que para mediados o fines de diciembre empiece su puesta en marcha, y producir así los primeros megavatios de energía, en el afán de reforzar el tendido eléctrico nacional, a través de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), y mejorar el servicio tanto en esa ciudad como en Leandro N. Alem, el municipio más próximo.

La iniciativa de producir energía a partir de la biomasa surgió del empresario santafesino René Mangiaterra, quien vio en la provincia la oportunidad de incursionar en este tipo de trabajo, en el afán de dotar y mejorar el servicio eléctrico en la zona.

En Cerro Azul, El Territorio dialogó con el fundador del proyecto, quien destacó las potencialidades de la planta y de Misiones en torno a la producción de energía a partir de la biomasa.

“Misiones es la Arabia Saudita de la biomasa”, definió Mangiaterra, al señalar sobre los motivos que lo llevaron a encarar la propuesta natural, única en su tipo en la tierra colorada, y que generará trabajo a una decena de profesionales misioneros.

Origen natural
“En Santa Fe tenemos un molino harinero. A raíz del consumo de energía que demanda, que incluye la energía fósil, surgió la posibilidad de ver e investigar sobre la producción de energía natural, sin tanto impacto”, explicó Mangiaterra sobre el origen de la idea. Fue a partir de 2016 cuando encaró las primeras consultas en materia de energía renovable.

Justo en ese año, se promulgó la Ley 27.791 de Energía Eléctrica que, entre sus principales puntos, fomenta el uso de fuentes renovables para la producción energética.

Las indagaciones preliminares arrojaron que en Santa Fe el proyecto era inviable, por lo que se buscó su factibilidad en otras zonas del país. Fue allí cuando el destino Misiones apareció en escena.

“Investigamos para hacerlo en Misiones, que tuvo resultados positivos en el estudio de biomasa, el combustible por el cual después de un determinado proceso sale la energía factible. Hicimos el estudio y cumplió con el balance neutro de carbono que se requiere”, relató.

“Nos presentamos a licitación del Plan RenovAr -programa de abastecimiento de energía eléctrica a partir de fuentes renovables- en su segunda ronda y lo ganamos en 2018. Fue ahí cuando nos adjudicaron la obra por el término de 20 años con Cammesa. Se acordó con Energía de Misiones, la Municipalidad de Cerro Azul y la Cooperativa Eléctrica de Alem la producción de biomasa”, contó.

En esta línea, enfatizó sobre la elección de Misiones para el proyecto: “Misiones es la Arabia Saudita de la biomasa, porque hay una posibilidad de desarrollo económico y del aprovechamiento de los residuos forestales y los raleos, para brindar una mejor calidad de vida a través de la energía y fomentar la industrialización de la región”.

Fue así que en agosto de 2018 la obra civil comenzó sus primeros pasos, con los cimientos y la compra de maquinarias necesarias para la producción de la energía. Requirió de una inversión millonaria. En el medio de la puesta en marcha, hubo algunas piedras, como la devaluación del peso entre agosto de 2018 y octubre de 2019, a lo que se sumó la pandemia por coronavirus en marzo, que demoró la conclusión de la planta. Sin embargo, contra viento y marea, los trabajos avanzan para concluir este 2020 con la inauguración y funcionamiento de MM Bioenergía. Actualmente, están en pleno montaje electromecánico.

“Hay equipos de diferentes proveedores. Por ejemplo, la turbina de la planta vino directamente de la India. En el caso de las maquinarias para el tratamiento del agua, es industria argentina. Las cintas y el sistema eléctrico son de una empresa de Santa Fe. Y la mano de obra y los profesionales que trabajarán en la planta, que operará las 24 horas, son de Misiones. Es una coordinación gigantezca para este tiempo de proyecto”, detalló el empresario.

Clave ambiental
Más allá de la producción de energía eléctrica, necesaria para cualquier actividad industrial y económica, la premisa del proyecto tiene su base la preservación del medioambiente y contribuir al contexto actual, que demanda mayor compromiso en su cuidado y revertir así el flagelo que representa el cambio climático.

“Pensar en una planta de biomasa ya contribuye con el medioambiente. El hecho de generar energía a partir de biomasa y con balance neutro ya es muy importante. Es que mucha de la energía que se consume es a partir de combustibles fósiles, que contaminan el ambiente. Sobre la ruta 14 hay dos plantas de energía a partir del diésel y afecta. Con una planta de biomasa, que es más amigable con el entorno, se puede producir la misma energía y sin daños”, indicó Mangiaterra.

Señaló que actualmente hay una mayor toma de conciencia para contrarrestar los efectos del cambio climático y que en el país se encaran diversas iniciativas de producción de energía, dependiendo de las condiciones geográficas, como en la Patagonia, donde se aprovechan los fuertes vientos para la producción de energía eólica, o el calor de la región del Noroeste, con paneles solares. En el caso de Misiones, a partir de la biomasa, con los desechos de la forestoindustria, chips de madera y los residuos de las fábricas madereras.

“Misiones tiene una gran posibilidad de generar energía a partir de la biomasa que, según estudios, puede generar 70 megas, que representa un cuarto de lo producido en la provincia en materia energética. La planta de biomasa de Cerro Azul producirá 3 megas, acorde a las demandas de la zona. Los residuos forestales son por toneladas, y se aprovecharán todos esos recursos, evitando que queden allí, desperdiciados; tendrán una utilidad natural. Se entiende y hay una consciencia, pero este tipo de proyectos son difíciles. Ojalá sea el puntapié para que haya más plantas de este tipo y contribuir así con la producción de energía a partir de un recurso que abunda en la provincia. Por eso, Misiones es la Arabia Saudita de la biomasa”, reflexionó.

La potencialidad de la energía renovable, en la que se incluye a la biomasa, tuvo un marcado crecimiento, apelando a la conciencia de la población y de las grandes industrias.

Según datos de Cammesa, en agosto de este año, el 12% de la producción nacional eléctrica fue a partir de energías sustentables en su totalidad. En comparación con enero de 2017, el crecimiento fue marcado, ya que el porcentaje de producción era sólo del 2%.

Los detalles técnicos
Nicolás Barberis, quien es ingeniero mecánico por la Universidad Nacional de Río Cuarto y jefe de obras de la planta de biomasa en Cerro Azul, explicó los detalles de cómo es el proceso de producción de energía, desde la materia prima hasta llegar al resultado final.

“En la planta se utilizarán chips de madera, que se depositará en lo que llamamos patio de biomasa, que es un sistema de transporte con una cinta transportadora con chipeadora y descarga de chip que, en cada espacio, almacenara 6,5 toneladas por hora de la biomasa.

Ese patio alimentará la caldera, a 440 grados, que combustiona el chip en una parrilla y se convierte en energía térmica. Allí, se produce un cambio de fase de agua, que pasa a vapor –que incluye un proceso de sobrecalentamiento del vapor para evitar la presencia de partículas - para luego ingresar a la turbina”, precisó.

Una vez en la turbina, “el vapor a presión produce el giro de un rotor que, en el movimiento rotacional, transfiere el vapor a un reductor de velocidad -porque la turbina gira a 8.270 revoluciones por minuto, a un generador de cuatro polos de 1.500 RPM-, a un generador. Allí, la energía mecánica producida en la turbina se convierte en energía eléctrica. Concluido esto, el vapor que sale de la turbina pasa a un condensador para recuperar ese vapor. Se condensa, vuelve al agua y se bombea en la caldera, para producir nuevamente vapor”. En este proceso, Barberis contó que hay otros equipos periféricos, como la planta de agua que ingresa a la caldera, que responde a estándares altos de calidad. También, se cuenta con una planta de abastecimiento de agua que alimenta a la torre de enfriamiento.

Producto del proceso, se producirán en total 3,3 megas de energía, del cual 3 se despachará al sistema eléctrico nacional y el 0,3 restante responderá al consumo periférico interno para la operación en la generación de la energía.

“Tenemos que entregar energía todo año, en 8.060 horas anuales. El compromiso es por el término de 20 años con la biomasa”, mencionó Barberis. En este caso, lo producido se despachará al sistema de conexión nacional a través de Cammesa, y una vez ocurrido esto, se distribuirá según los consumos más cercanos de la zona, en este caso, a Cerro Azul y Leandro N. Alem.

“Tenemos un consumo de 6,5 toneladas hora de chip en plena carga, que tendrá sus beneficios en términos ambientales, por lo que nada de la forestoindustria se desperdiciará. En términos sociales, van a trabajar once operarios de manera directa, y tendrá una fuerte repercusión de manera indirecta, en los beneficiados en los negocios, como así en la logística y los aserraderos en la utilización de la biomasa o del rollo del raleo, que en la planta puede ser condicionado”, comentó el profesional.

Sin embargo, ahondó en los impactos a nivel ambiental: “Se dejará de ocupar combustible fósil. En el caso de la planta, se generarán 3 megas. Si no estuviéramos acá, habría tres motores de un mega de capacidad de producción a partir de un combustible. En nuestros domicilios no nos enteramos si la energía se produjo a partir de un combustible fósil o renovable. Acá lo que cambia es la fuente de generación. Un motor necesita 280 litros por hora de gasoil, que tiene sus costos logísticos porque se produce en el Sur, para producir un mega. Acá, se reemplazará por 6,5 toneladas de residuos forestales, que se consigue mucho en Misiones, y tendrá como resultado 3 megas. Es importante esto”, detalló.

“Es importante que haya plantas de biomasa en diferentes zonas de la provincia, porque beneficiarán al sistema eléctrico, y se utilizará una energía renovable, clave en estos tiempos”, finalizó.

Quedan pocos meses para llegar a diciembre, cuando la planta se pondrá en marcha a pleno. Y con él, se marcará un nuevo camino en una producción energética más sustentable y cuidada en la tierra colorada, preservando así el medioambiente, que hoy demanda mayor consciencia y compromiso para revertir el avance del cambio climático, cuyas consecuencias están a la vista en todo el mundo. El desafío está en marcha.

Misiones alternativa El autoabastecimiento como eje de la gestión provincial La reserva privada VGM avanza con la energía solar Tienen luz en la chacra gracias a las bondades del arroyo Sacarías Paneles solares más accesibles para generar la luz propia Fresa genera energía al sistema nacional La experiencia en un barrio que pueder marcar el despegue

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Temas de esta nota
Te puede interesar
Ultimas noticias