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Sueños intactos

domingo 11 de octubre de 2020 | 1:00hs.
El Chino desde el 2011 entrena con mucho entusiasmo a cada atleta que llega al Ian Barney.
En la pista de atletismo del Ian Barney de Oberá, un cuarteto deja lo mejor de sí en cada entrenamiento en busca de un esperado lugar en los Juegos Paralímpicos de Tokio, que fueron aplazados para el año próximo, y esto hace que el sueño siga vigente.

Mahira Bergallo, Leonel De Jesús, Maximiliano López y Fabián Espíndola dan sus sprints bajo la atenta mirada de su entrenador Jorge “Chino” Flores, que los potencia para ir en busca del gran objetivo y los ayuda a seguir estimulados en estos días de pandemia en los que las competencias están congeladas, pero no así las ilusiones de estos chicos.

Tal es así que hasta el momento Mahira Bergallo ya tiene en su poder la marca mínima para estar en Tokio, pero en atletismo adaptado se contemplan cupos por deportes para la máxima cita y la obereña se encuentra a la espera de obtener pasaje a Japón.

Es que a sus 18 años, la misionera ostenta una marca de 6,8 metros y está primera en el ranking internacional U20 de lanzamiento de bala adaptado en la categoría F35, lo que la llevó también a ser galardonada como la mejor deportista obereña en el 2019.

“Ella es la única juvenil que está entre las 10 mejores del mundo en mayores y la posibilidad de ir está, estamos trabajando para eso”, dijo orgulloso su entrenador desde el 2014 cuando Mahira, quien tiene parálisis cerebral, arrasó en los Juegos Evita y ese fue su puntapié inicial para la carrera que está llevando adelante.

Hoy Bergallo es una de las grandes referentes y su futuro es más que prometedor y si bien Tokio es una posibilidad que se abrió rápidamente en su carrera. Sus grandes objetivos son llegar en su mejor momento a los Juegos Parapanamericanos de Chile 2023 y los Juegos Paralímpicos de París 2024.

Además, hay tres ‘mosqueteros’ que también están embarcados en la ilusión de llegar a tierra japonesa que son De Jesús, López y Espíndola; por lo cual los cuatro, además de entrenar en la pista, los chicos están seguidos de cerca por los entrenadores de la selección nacional.

“Es un estímulo importante tener contacto con la selección eso los ayuda mucho. Los martes y jueves hacen la parte física con circuitos de fuerza por Zoom con los técnicos y el resto de los chicos del equipo nacional de atletismo”, señaló el reconocido entrenador de la Capital del Monte.

Es que incluso Mahira y Leonel estuvieron a inicios de marzo en una concentración nacional con los mejores del país en el Cenard, en Buenos Aires, en un momento en el que nadie preveía que dos semanas después una pandemia congelaría las grandes citas deportivas de este año y los dejaría varias semanas sin entrenar.

Por ello hoy los cuatro están en una etapa de acondicionar el cuerpo “y estamos bien; por ser chicos todavía pensé que se iba a complicar mucho, pero vamos evolucionando”, compartió Flores.

Desde julio, con la habilitación de la pista, los lunes, miércoles y viernes cerca de unas tres horas los chicos se calzan las zapatillas y dan rienda suelta a la práctica; y ahora ya no están solos, ya que hace tres semanas se sumó todo el equipo y son 24 los obereños de atletismo adaptado que regresaron a su pasión y también a ese momento de camaradería que tan bien le hace a la salud.

“Esos tres días están viniendo todos los ambulantes y, en tanto, los martes y jueves, los chicos con sillas de ruedas. También se sumó Marcos Pare -atleta internacional- que había dejado un tiempo, pero volvió y está contento porque hay un grupo lindo. También tengo que destacar que se bancan que no haya competencia”, tiró el Chino.

Es que también hay que ver el vaso medio lleno, ya que son privilegiados a comparación con sus pares de otras provincias. “Las veces que entrenamos por Zoom nosotros lo hacemos desde la pista del complejo con sol y remerita; y en Buenos Aires, por ejemplo, están encerrados en sus casas sin poder ocupar los espacios públicos para entrenar”, añadió el entrenador.

Asimismo, más allá de los atletas de alto rendimiento el Chino se encuentra contento con la vuelta de todo el equipo ya que a cada uno de ellos el entrenamiento los marca de manera positiva en su día a día y los ayuda de manera particular en la discapacidad que tienen los atletas.

“Todo es un estímulo para ellos, simplemente juntarnos ya genera calidad de vida”, explicó el obereño que trabaja con personas con discapacidad desde el 2011, los ayuda, les da herramientas y ya todos son parte de una familia.
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