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Advierten sobre la importancia de respetar fases de vacuna anti Covid

viernes 25 de septiembre de 2020 | 5:00hs.
Actualmente en el mundo existen 170 proyectos de vacunas para prevenir la enfermedad que produce el virus Sars-Cov-2. Laboratorios y gobiernos están tras la posible “solución” a la pandemia de Covid-19. Si bien algunas ya están avanzadas y llegaron a la fase 3 otras como la vacuna que se está produciendo en Rusia comenzaron a aplicarse a personal de salud y de las fuerzas de seguridad en fase 2, algo no recomendado por los especialistas.

En ese sentido, El Territorio participó del conversatorio “Mitos, verdades y mentiras (blancas y no tanto) sobre las vacunas contra Covid-19”, organizado por la Red Argentina de Investigadoras e Investigadores de Salud (Raiis).

“Se entiende que estamos en pandemia, pero me parece que es muy importante respetar todas las fases, si no se puede ver comprometida la confianza no sólo con la vacuna contra el Covid sino con todas las vacunas”, advirtió al respecto Florencia Cahn, médica infectóloga y presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (Save).

Al tiempo que destacó que el parate que se produjo días atrás en los ensayos con la vacuna británica de AstraZeneca y Oxford fue bueno porque se genera confianza en las vacunas. “Lo que pasó fortalece la seguridad y demuestra que es un requisito en todas las fases de investigación”, dijo sobre la suspensión ante efectos adversos en una participante del proyecto.

Contó que la mayoría de las vacunas en desarrollo se están probando en personas de 18 a 85 años con o sin comorbilidades, pero que seguramente serán los grupos de riesgo los que tengan prioridad para aplicarse las dosis. “No es que se aprueba y al día siguiente vamos todos a vacunarnos. Seguramente como una política sanitaria se priorice a los adultos mayores, a las personas con patología de base, porque sabemos que son los que tienen mayor posibilidad de fallecer por Covid-19”, indicó Cahn y siguió: “En una etapa posterior tendremos disponibilidad para aquellos que quieran vacunarse aún fuera de la indicación de calendario”.

En otro tramo del conversatorio la titular de la Save, adelantó: “No tengo dudas que cuando tengamos una vacuna se la va a incorporar al calendario pero hay preguntas que todavía no tienen respuestas como, ¿cada cuánto habrá que aplicarse esta vacuna? ¿Cuánto van a durar los anticuerpos en circulación? Nada de eso lo sabemos todavía”.

Por otra parte, Alejandra Capozzo, inmunóloga, investigadora del Conicet y miembro de la Asociación Argentina de Inmunología Veterinaria se refirió a que “muchas veces la inmunidad que da la infección es muy buena. Pero a veces puede suceder que la inmunidad no sea tan buena porque los patógenos tienen mecanismos de escape e incluso reducen la inmunidad porque es su manera de progresar con la infección. Entonces muchas veces las vacunas funcionan mejor que la infección porque en este caso vos no tenés el patógeno infeccioso sino que tenés uno especial”.

Una de las cosas que resta estudiar con las vacunas es el tiempo que durará la inmunidad. “Porque vacunar es eso: generar una memoria inmunológica para que cuando venga el patógeno uno tenga una memoria inmune”, indicó Capozzo.

Además se dirigió a la gente que ya tuvo la enfermedad: “A quienes dicen ‘yo ya me enfermé, ya estoy protegido. Yo les diría que no. Sigamos cuidándonos’. Porque no sabés qué nivel de inmunidad tenés”.

Seguridad
Los especialistas en el conversatorio coincidieron en que la o las vacunas tendrán altos niveles de seguridad. “Los números que se están viendo son muy buenos. Si en fase 3 se confirman, estaríamos teniendo vacunas mejores que las de la gripe, por citar un ejemplo. Pero hasta que no termine la fase 3 y no se confirmen los resultados de las fases previas, no tenemos vacuna”, aseveró Cahn y Capozzo añadió: “El hecho de que se tengan que cumplir todas estas fases garantiza que la vacuna que vamos a tener va a ser buena y segura. Y hasta que no cumpla con todos esos requisitos no va a salir al mercado. Por ejemplo, con la vacuna de Oxford se frenó el ensayo clínico y eso es muy bueno porque se puede ver si los problemas vienen de la vacuna o no. El mensaje es optimista y va a haber más de una vacuna que podamos usar”.

Por su lado, Ernesto Resnik, biólogo molecular especializado en anticuerpos monoclonales, afirmó que en base a lo que se sabe “el modo de aplicación de todas las vacunas en desarrollo es más o menos igual. Todas requieren ser inyectadas de forma intramuscular. De las que están avanzadas no hay ninguna otra que tenga otro mecanismo de aplicación como nasal u oral. Sí hay diferencias en cuanto a mantenerlas o trasladarlas. Algunas de las de ARN requieren mucho frío, algo que podría llegar a ser un problema porque necesitan ser transportadas a -80°”.

Producción
Resnik contó que actualmente diez desarrollos científicos están en fase 3 con ensayos en miles de humanos. “Si hay muchas vacunas en desarrollo la chance de que alguna de ellas funcione bien son más grandes. El hecho de que algunas de las vacunas son distintas también podría ser beneficioso en cuanto a la modalidad. El problema es que es una vacuna que tiene que cubrir una emergencia. Hay urgencia. Entonces producir una vacuna como se hizo históricamente en cantidades limitadas, comparado con lo que queremos ahora, es una diferencia muy grande. La producción de la vacuna ahora empieza a ser uno de los temas a tratar”, destacó sobre la actual preocupación. “Algunas de las vacunas son más fáciles de producir como las de ARN o las de los vectores virales. Y después hay otras más difíciles de producir como las que usan virus atenuado”, detalló.

Aseguró que el desarrollo científico que se está dando es inédito en el mundo. “Salvo con algún caso puntual, hasta ahora estamos viendo que las vacunas funcionan. En las fases iniciales funcionaron muy bien y en las últimas todavía no se vieron casos negativos”.

Por último, precisó: “Lo que se vio en las personas que se recuperan del Covid es que los anticuerpos que producen atacan la proteína Spike (S) en un 90%, por eso tiene sentido que la vacuna sea desarrollada para atacar esa proteína”. Y explicó que las vacunas en proceso “lograron producir más anticuerpos que la infección normal”. 
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