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Se profundiza el faltante de ladrillos en corralones ante la suba en la demanda

lunes 21 de septiembre de 2020 | 7:00hs.
Destacan que el dinero del IFE se emplea para la compra de ladrillos en diferentes puntos de la provincia.
Emmanuel López Del Valle

Por Emmanuel López Del Valle [email protected]

En los últimos seis meses, el rubro de la construcción en Misiones fue uno de los que más creció y continúa en el camino de la recuperación, dado al alto interés en la compra de materiales para refacciones o ampliaciones en el hogar. Sin embargo, producto de la gran demanda, se agudizó el faltante de productos clave para cualquier edificación como las chapas y hierros, a los que se sumó en las últimas semanas la escasez de ladrillos.

En el caso particular de los ladrillos, hay demoras de hasta dos meses en la entrega de los cargamentos en los corralones misioneros, en parte por los pedidos de otras provincias, como Entre Ríos, Corrientes y Formosa. En lo que respecta a los pedidos, reconocen que hay una “sobredemanda” y con solicitudes por lo menos hasta fines de octubre.

El faltante de productos para la construcción, más aún de ladrillos, se replica en el interior provincial, por el gran número de obras privadas en marcha.

Por otra parte, en relación a los precios, referentes del sector reconocieron que hubo aumentos del 100% y, producto de los vaivenes del dólar en los últimos días, prevén otro incremento.

Sobredemandados

La construcción en el ámbito privado cobró un notable protagonismo en los últimos meses.

Al respecto, Zunilda Recalde, de la Cooperativa de Trabajo Ladrilleros Unidos, que opera en el barrio El Porvenir de Posadas, contó que “tenemos pedidos cubiertos hasta por lo menos la segunda quincena de octubre”.

En diálogo con El Territorio, indicó que el boom de la demanda se debe a que “las personas no planifican más viajes y prefieren invertir en el hogar. En nuestro caso, vimos que muchos de quienes fueron adjudicados con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) decidieron invertir todo ese dinero para comprar ladrillos. Como hay algunas demoras, por problemas logísticos, usan el capital para la reserva”.

En este sentido, señaló que hay hasta dos meses de retraso en la entrega, dada las precipitaciones que se registraron en agosto, que dificultaron el trabajo durante algunos días, y la sobredemanda.

“No queremos tomar más pedidos porque no damos abasto, hasta octubre estamos cubiertos”, recalcó.

Entre las medidas más solicitadas, destacó que están los ladrillos cerámicos de 12 por 18 centímetros. Y en esta línea, reconoció: “Hubo un aumento en los precios y el dólar tuvo que ver, porque marca la referencia. En mayo, la unidad de ladrillo estaba a 18 pesos y ahora está a 32 pesos. Ahora, con el encarecimiento de la divisa, seguro habrá un incremento para los próximos pedidos”.

Por su parte, Marcelo Scherf, propietario de Cerámica Garuhapé, adujo que “el faltante de ladrillos está ligado con la explosión de la demanda en la construcción. Estamos vendiendo más porque hay muchas obras privadas que se están efectuando”.

Sobre el incremento en la producción, arrojó que se ubicó entre el 20% y 30% desde que se permitió el regreso paulatino a la actividad en Misiones bajo estrictos protocolos sanitarios, a mediados de abril.

Sin embargo, consideró que se trata de algo estacional. “En la construcción hay muchas etapas y una de ellas tiene que ver con los ladrillos, con el comienzo de las obras. Luego se pasa a otra etapa en la que se va a consumir otro tipo de materiales y, cuando el auge del inicio de obras o de refacciones pase, se va a normalizar el abastecimiento de ladrillos”.

Entre los pedidos y la escasez

Las ventas minoristas en los corralones del interior provincial tuvieron una doble postal. Por un lado, el aumento en los pedidos. Por otro, el faltante de determinados productos.

José Da Silva, propietario del corralón Cotty Mat, de Leandro N. Alem, contó que “en los primeros meses de pandemia tuvimos un desfase entre la demanda y la oferta, que generó faltantes en hierros y otros derivados, porque algunas fábricas tuvieron que cerrar por casos de coronavirus en el personal”.

En cuanto a los ladrillos, aseguró que “se vislumbra el gran faltante en todas las obras que se inician en la zona Centro, porque las grandes fábricas de Misiones están mandando gran parte de su producción fuera de la provincia, producto de haber logrado mercados por ejemplo en Corrientes, Entre Ríos, Formosa y Salta, que siguieron comprando para abastecer sus mercados y, por ende, priorizan sus grandes clientes”.

Según el empresario, esto provocó un incremento en el precio.

“Lentamente, estamos viendo como algunas viejas olerías comienzan a funcionar y también nuevos emprendimientos, que van a suplir una demanda que hoy supera a la oferta que hay”, subrayó.

En tanto, en Puerto Iguazú, a ritmo progresivo se llevan adelante algunas obras, sobre todo, aquellas de carácter privado. Todas ellas se ven afectadas por la falta de materiales que complican con el cumplimiento de los plazos establecidos.

Al respecto el arquitecto Humberto Mauriño habló sobre los motivos que derivaron en la dificultad de conseguir ladrillos. “Nos encontramos con faltante de varios materiales por dos motivos. Uno de ellos es el dólar, por los vaivenes de la moneda y que mucho de ellos se rigen bajo esa divisa. Por otra, porque muchas fábricas están cerradas por la pandemia y no hacen entregas”.

En referencia al faltante de ladrillos, Juan Gularte, empleado de un corralón de Iguazú, precisó: “Se está vendiendo mucho a locales de Formosa y eso genera falta de disponibilidad en la provincia. Hace semanas hay faltante y no hemos podido normalizar. Desde una empresa me respondieron que no dan abasto con los pedidos. La mayoría de nuestros clientes piden ladrillos porque hacen refacciones en sus casas y prefieren hacer inversiones para resguardar el capital”.

Además del faltante, señaló otra problemática vigente. “Desde hace tres meses cada carga de ladrillos tiene un precio diferente. Si yo recibo un pedido de 20.000 ladrillos, lo debo hacer con mucho tiempo de anticipación y debo prever un aumento seguro”, afirmó.

En San Pedro, en tanto, señalaron que muchos de los productos del rubro de la construcción arriban con un incremento de entre el 10% y 15%.

“Las ventas siguen con normalidad, sólo que nos encontramos con el faltante de algunos materiales. Algunas semanas no se consiguen hierros o chapas, que se va recibiendo con retraso, más se nota faltante en lo que son tejidos y alambres. Los precios van en aumento, así como se mueve el dólar, recibimos planillas con actualizaciones, cada quince día hay incremento”, indicó Liliana Gómez, propietaria de El Agricultor.

Si bien los materiales mencionados pueden retrasar una obra, la escasez de ladrillo puede impedir el inicio de otras, sobre todo los ladrillos comunes, que son utilizados para construir la base.

En cifras

$32

Es el importe por unidad del ladrillo hueco, cuyas medidas son de 12 por 18 centímetros.
En mayo, el mismo producto se compraba a 18 pesos.


De acuerdo a un sondeo realizado por este matutino en algunas obras en ejecución, desde mayo resultaba complicado conseguirlos, en ese entonces para el ladrillo común debía solicitarse con un mes de anticipación. Para la fecha están demorando de dos meses a más.

El parate en la elaboración y el cierre de varias pequeñas olerías en la zona como así también la época del año, en la que el clima retrasa la producción en los pequeños emprendimientos que se dedican a la elaboración de forma artesanal.

Otro de los ladrillos muy utilizados para las paredes es el de tipo hueco, en este caso el precio y la demanda aumentaron casi a la par. En una de las fábricas consultadas en el municipio, el costo aumentó más del 40%, mientras que en las casas de materiales de construcción el aumento fue de más del 100%. La venta alcanzó un porcentaje superior al 30%, por lo que es necesario hacer el pedido con hasta un mes de anticipación.

Otra de las observaciones realizadas tiene que ver con la diferencia de precios entre una ciudad y otra, tanto que son varias las personas que prefieren viajar hasta ciudades cercanas en busca de algunos materiales, tanto porque consiguen más opciones, pero sobre todo por la diferencia abismal de precios. Entre algunos ejemplos se encuentran los caños de termofusión, que en San Pedro se venden con un valor triplicado, similar al metro de cerámica, de la misma calidad, se consigue con una diferencia de más de 200 pesos menos el metro.

En cuanto a la forma de pago, destacaron una particularidad. “La ventaja en nuestra zona es que contamos con la venta de yerba mate, la mayoría de los productores invierten y pagan en efectivo o cheques a 30 días. Con tarjeta se trabaja con personas cuyo sueldo no les permite pagar al contado montos elevados. Esa ventaja es muy positiva”, reconoció Liliana.
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