Adrián tendrá acompañante terapéutico diario
sábado 22 de agosto de 2020 | 6:00hs.
Al joven lo internarán y le harán estudios más complejos.
Tras la amplia difusión que tuvo la historia del joven de Candelaria, Adrián Martínez, la ayuda llegó para él y toda su familia.
En su edición del miércoles El Territorio entrevistó a Eva Briñocoli, madre del chico, quien habló desde el dolor y la impotencia al ver que no podía hacer más para que la calidad de vida de su hijo mejore. Y en esa desesperación valoró diversas opciones, incluso una extrema: la eutanasia, práctica que en el país no está legalizada.
El joven tiene 22 años y padece una discapacidad que llega al 100%, con parálisis cerebral y crisis convulsiva constante.
“Necesito ayuda para mi hijo, ya no podemos más y él está sufriendo y nosotros con él, es difícil para todos llevar adelante esta situación solos. Golpeé muchas puertas y sólo le dan medicamentos y nos mandan a casa”, dijo la mujer a este medio en un primer momento.
“Yo no soy una mala madre que quiera matar a su hijo. Sólo pido una ayuda para él. No me afirmo en una eutanasia o pido sólo eso. Ya fuimos a un montón de psiquiatras y neurólogos, pero quizás hay algún otro al que no fuimos o algún estudio que se le pueda hacer para realmente saber si se deteriora cada vez más por las convulsiones o por alguna otra enfermedad que tiene”, expresó cuando el caso tomó estado público.
Y ahora la ayuda llegó. Según comentó Eva, se comunicaron con ella desde distintos entes gubernamentales como el Consejo Provincial de Discapacidad, el IPS y el Ministerio de Salud Pública para asistir al joven en todo lo que precise.
“Esto es una gran luz de esperanza que se está prendiendo en nuestras vidas”, señaló feliz por la noticia.
“Nos prometieron una terapeuta para Adrián, estudios de alta complejidad para lo cual lo internarán un par de días en Posadas y cuando todo eso se realice se lo llevará a un centro de día en Posadas donde podrá estar bien y contenido”, explicó sobre los nuevos estudios y prácticas médicas a las que se someterá el joven que no habla, no se manifiesta y no se alimenta solo.
“Estoy ansiosa y esperando que se dé cada paso para que al fin haya un respiro en esta situación que es más que dolorosa y ojalá sea el punto de partida hacia la solución, no sólo de Adrián sino para tantas otras familias que están pasando por este tremendo problema”, sostuvo.
En ese sentido, desde la obra social provincial confirmaron que se le “brindará todo lo necesario para su internación donde se le realizarán estudios por las convulsiones que padece, como también ajustes en su medicación” y dispondrán del acompañante terapéutico domiciliario.
La asistencia en principio será desde este mismo lunes, según confirmaron a este medio.
Actualmente, para estar estable, el joven debe tomar trece medicamentos al día, unos 400 al mes. Y aun así padece convulsiones y no terminan de descubrir la causa.
“La medicación lo hace dormir unas tres horas por día. A las 3 de la madrugada se despierta y ahí nos levantamos y la piloteamos con mi marido y estamos pendientes de lo que necesita. A veces se autoagrede, se pellizca, se muerde, llora, lo tocamos para ver si le pasa algo, pero no detectamos nada”, expresó.
Por su estado de salud el chico recibe una pensión y la medicación que no le debe faltar ninguna jornada.
En su edición del miércoles El Territorio entrevistó a Eva Briñocoli, madre del chico, quien habló desde el dolor y la impotencia al ver que no podía hacer más para que la calidad de vida de su hijo mejore. Y en esa desesperación valoró diversas opciones, incluso una extrema: la eutanasia, práctica que en el país no está legalizada.
El joven tiene 22 años y padece una discapacidad que llega al 100%, con parálisis cerebral y crisis convulsiva constante.
“Necesito ayuda para mi hijo, ya no podemos más y él está sufriendo y nosotros con él, es difícil para todos llevar adelante esta situación solos. Golpeé muchas puertas y sólo le dan medicamentos y nos mandan a casa”, dijo la mujer a este medio en un primer momento.
“Yo no soy una mala madre que quiera matar a su hijo. Sólo pido una ayuda para él. No me afirmo en una eutanasia o pido sólo eso. Ya fuimos a un montón de psiquiatras y neurólogos, pero quizás hay algún otro al que no fuimos o algún estudio que se le pueda hacer para realmente saber si se deteriora cada vez más por las convulsiones o por alguna otra enfermedad que tiene”, expresó cuando el caso tomó estado público.
Y ahora la ayuda llegó. Según comentó Eva, se comunicaron con ella desde distintos entes gubernamentales como el Consejo Provincial de Discapacidad, el IPS y el Ministerio de Salud Pública para asistir al joven en todo lo que precise.
“Esto es una gran luz de esperanza que se está prendiendo en nuestras vidas”, señaló feliz por la noticia.
“Nos prometieron una terapeuta para Adrián, estudios de alta complejidad para lo cual lo internarán un par de días en Posadas y cuando todo eso se realice se lo llevará a un centro de día en Posadas donde podrá estar bien y contenido”, explicó sobre los nuevos estudios y prácticas médicas a las que se someterá el joven que no habla, no se manifiesta y no se alimenta solo.
“Estoy ansiosa y esperando que se dé cada paso para que al fin haya un respiro en esta situación que es más que dolorosa y ojalá sea el punto de partida hacia la solución, no sólo de Adrián sino para tantas otras familias que están pasando por este tremendo problema”, sostuvo.
En ese sentido, desde la obra social provincial confirmaron que se le “brindará todo lo necesario para su internación donde se le realizarán estudios por las convulsiones que padece, como también ajustes en su medicación” y dispondrán del acompañante terapéutico domiciliario.
La asistencia en principio será desde este mismo lunes, según confirmaron a este medio.
Actualmente, para estar estable, el joven debe tomar trece medicamentos al día, unos 400 al mes. Y aun así padece convulsiones y no terminan de descubrir la causa.
“La medicación lo hace dormir unas tres horas por día. A las 3 de la madrugada se despierta y ahí nos levantamos y la piloteamos con mi marido y estamos pendientes de lo que necesita. A veces se autoagrede, se pellizca, se muerde, llora, lo tocamos para ver si le pasa algo, pero no detectamos nada”, expresó.
Por su estado de salud el chico recibe una pensión y la medicación que no le debe faltar ninguna jornada.