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De la carrera espacial a la vacuna

domingo 16 de agosto de 2020 | 6:00hs.
De la carrera espacial a la vacuna
“En la Edad Media, los virus viajaban a la velocidad de un caballo de carga y en la mayoría de los lugares sólo podían infectar pequeñas ciudades y pueblos. Hoy un virus puede viajar en clase ejecutiva a través del mundo en 24 horas, e infectar megalópolis con millones de habitantes”. Es lo que sostuvo Yuval Noah Harari. Este historiador y escritor israelí que entre sus obras se encuentran ‘Sapiens: de animales a dioses y Homo Deus: breve historia del mañana’, en una extensa entrevista concedida al diario El País de España, añade que teóricamente, las cosas deberían haber sido mucho peor hoy que en la Edad Media. Pero en la práctica, sostiene el escritor, que en los últimos 100 años tanto la incidencia como el impacto de las epidemias han disminuido drásticamente. Destacaría más adelante que ello es porque la mejor defensa que tienen los humanos en la actualidad contra los patógenos no es el aislamiento, sino la información. “Mientras que los habitantes de la Edad Media nunca descubrieron lo que causó la peste negra, los científicos actuales sólo tardaron dos semanas en identificar el nuevo coronavirus, secuenciar su genoma y desarrollar una prueba para identificar a los infectados”. Por ello observaría que la humanidad ha estado ganando la guerra contra las epidemias porque en la carrera armamentista entre patógenos y médicos, los patógenos se basan en mutaciones ciegas y los médicos en el análisis científico de la información. La nota publicada el 22 de marzo, es decir dos días después que en la Argentina el presidente Alberto Fernández declarara por primera vez la emergencia sanitaria por el Covid-19, es de plena actualidad, al añadir que una lección clave de la lucha contra el coronavirus es que debemos pensar en la atención sanitaria en términos globales en lugar de nacionales. De eso se trata el otro gran avance que está teniendo la humanidad: la de unir a los científicos del mundo para pensar juntos un remedio, que es la vacuna entendiendo que de esta amenaza no se salva nadie, ni los más pobres ni los más poderosos, todos están igualados y todos corren el mismo riesgo de contagio. Por esto esta semana, a casi cinco meses de haberse declarado por primera vez el aislamiento social preventivo y obligatorio (Aspo) en la Argentina, esta vez la extensión de la medida sanitaria que será hasta el 30 de agosto viene con la esperanza de la producción de vacunas. Mientras ello se concrete, la buena información es tan fundamental como el aislamiento o distanciamiento social como sucede en provincias como Misiones, donde en el medio de la pandemia supo ir focalizando la reapertura de diversas actividades económicas y permitió de esta forma, brindar buena atención sanitaria, cuidar la salud de los misioneros como la economía provincial.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, al anunciar el último viernes la extensión de la medida sanitaria volvió a pedir a todos los argentinos máxima prudencia en los encuentros hasta que llegue la vacuna, al repetir que una de las reflexiones hechas por uno de los epidemiólogos del país que “el virus no viene hacia nosotros, nosotros vamos hacia el virus”. De allí aquella velocidad de contagio al que se refería el escritor israelí, pero como se dijo, la humanidad está más preparada para hacer frente a virus como el actual, con velocidades asombrosas. Pero a su vez, se produce en favor de la humanidad una carrera buscando una vacuna que devuelva cierta normalidad a la vida que conocimos antes de la pandemia actual.

Una de Rusia
Esta semana se produjeron dos grandes anuncios. El primero provino de Vladimir Putin, quien el martes anunció que Rusia había aprobado oficialmente una vacuna para el Covid-19. El hecho, por demás auspicioso, generó reconocimiento, como lo hizo Alberto Fernández al felicitar a Putin por dar este primer paso. El mandatario argentino le expresó que estaba abierto a cualquiera que pueda aportar la solución, planteando que el anhelo es que los argentinos puedan inmunizarse cuanto antes frente al riesgo de contagio. Pero también provocó recelos, como sucedió por parte de muchos líderes mundiales. Es que tal anuncio intensificó la disputa global entre las potencias y los gigantes farmacéuticos para ser los primeros en producir y comercializar en masa una vacuna para el virus mortal. Putin anunció el registro en su gobierno de la vacuna desarrollada por el Instituto Gamaleya de Epidemiología y Microbiología con sede en Moscú. Lo presentó como una primicia mundial y denominó a la vacuna “Sputnik V” en honor al satélite soviético de 1957 que había asombrado a Occidente, cuando por entonces se producía aquella conocida carrera espacial en el marco de la Guerra Fría entre la entonces URSS, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y los Estados Unidos. Tras 63 años de la citada carrera espacial en parte representaba más una muestra de orgullo por haber conquistado el espacio pero, esta vez, la urgencia ahora es salvar a la humanidad contra un inesperado y silencioso enemigo como el Covid-19, que genera catástrofe en la salud pública internacional. Como en toda competencia, la búsqueda de una vacuna efectiva no es una excepción. Putin afirmó que la vacuna había pasado todas las pruebas necesarias, incluso una de sus hijas se inoculó, pero lo que se pone en dudas es el hecho que su gobierno no proporcionó datos sobre la seguridad y eficacia del medicamento a la Organización Mundial de la Salud (OMS), como tampoco lo hizo a ninguna otra organización científica o médica internacional. Se pone en dudas a partir de que el gobierno ruso aprobó el fármaco antes de que comenzaran los ensayos clínicos de la fase tres, en los que participan miles de voluntarios. Esta fase de los ensayos en humanos se considera decisiva para determinar si una vacuna es segura y eficaz. De manera oficial el ministro ruso de Salud, afirmó que el gobierno iniciaría una campaña masiva para la distribución de la vacuna que se aplica en dos dosis y que según sus estudios provocan inmunidad estable.

Argentina, en carrera
Pero la semana culminaría para la Argentina con una noticia inesperada y de alto impacto regional y mundial. Tras conocerse el avance del desarrollo de una vacuna en Rusia contra el Covid-19, también se conocería que la Argentina se anotaba en la misma carrera para contener la pandemia mediante otra vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford. De esta manera, el país, junto a México, entró en la competencia mundial por lograr la cura. Para avanzar en tal sentido, se destacaron dos empresarios de gran visión en la región: en la Argentina Hugo Sigman, médico, inversor y acostumbrado a innovar en el mundo empresario nacional, y en México Carlos Slim, el multimillonario magnate de las telecomunicaciones.

Ambos decidieron arriesgarse y aportar fondos para fabricar la vacuna a precios muy bajos. De esta manera, el acuerdo para fabricar la vacuna en México y Argentina llega al mismo tiempo que el país azteca atraviesa uno de los peores momentos de la pandemia. Por tal razón, Slim decidió impulsar la vacuna que el laboratorio Astrazeneca trabaja junto a la Universidad de Oxford. Ambos empresarios son conocedores del gran riesgo económico pero de resultar exitoso, sería adelantarse casi un año, para salvar vidas. En México la cifra de muertos supera las 55.000 víctimas, y las infecciones son más de medio millón. En la Argentina, la situación de la pandemia está claramente mucho más controlada, pero preocupa su dispersión. Hay un poco más de 280 mil casos positivos y unas 5.500 muertes registradas. Con estos números, el presidente Alberto Fernández extendió la cuarentena hasta el 30 de agosto y en forma previa, anunció la fabricación de la vacuna en la Argentina. Fue al recordar que el Laboratorio Astrazeneca firmó un acuerdo con la fundación Slim para producir entre 150 y 250 millones de vacunas destinadas a toda Latinoamérica con excepción de Brasil, y que estarían disponibles para el primer semestre de 2021, para ser distribuida entre los países de la región. A su vez, en la Argentina, Astrazeneca eligió al laboratorio mabxience, parte del grupo Insud del empresario local Hugo Sigman, que será el responsable de la producción de la sustancia activa de la vacuna.

Un conocido en la región
En cuanto al doctor Hugo Sigman, es conocido en la región por las inversiones realizadas. Hace tres años presentó en sociedad desde Gobernador Virasoro (Corrientes) la planta generadora de energía a partir de biomasa forestal que es la más importante del país. Además despliega actividades empresarias similares, incluido un hotel frente al ingreso de los Esteros del Iberá. En cuanto a sus inicios con empresas del sector químico y farmacéutico fueron con las empresas Chemo, Insud Pharma, Mabxience, Exeltis. El grupo de Sigman también contiene empresas culturales como Le Monde Diplomatique, Capital Intelectual y KyS Films, donde produjo películas como Relatos Salvajes o la última, la Odisea de los Giles. Quizás algo que mejor resuma la visión de este empresario sea su empresa Insud que es acrónimo de los tres valores que rigen todas sus empresas: innovación, sustentabilidad y desarrollo. De allí que el laboratorio anglosueco Astrazeneca decidiera elegir la fábrica de Sigman por ser una de las mejores de la región, además de contar con experiencia e instalaciones adecuadas de clase mundial. En cuanto a la vacuna, la de Oxford viene atravesando con éxitos las dos de las tres fases. Ahora comenzó la fase 3 en la que se prueba a un número grande de la población, donde se evalúa la eficacia y la seguridad en un contexto real. Un requisito que se debe cumplir para otorgarle una mayor validez al desarrollo, como ahora tiene la vacuna a producirse en la Argentina.

Misiones apuesta a la innovación
A propósito de innovación y tecnología, Misiones sigue mostrando avances y vanguardia en políticas públicas, con el fin de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Esta semana se aprobó una ley de autoría del diputado Carlos Rovira que dota de herramienta legal al proyecto Silicon Misiones. Durante el debate de la aprobación de la norma se indicó que se busca promocionar la economía del conocimiento tecnológico, con la interacción de diversos sectores, tanto público como privado a fin de generar oportunidades de jerarquizar la iniciativa de los misioneros, además de conectar empresas emergentes, líderes en tecnología y organizaciones académicas, tecnológica o científica de Misiones. Se detalló además que tiene por finalidad articular las acciones de los Polos de Tecnología de la Información y la Comunicación, las escuelas de Robótica y de Innovación y el Parque Tecnológico de Misiones.

El autor del proyecto fundamentó la iniciativa que busca el desarrollo, capacitación y expansión de vocaciones tecnológicas, con el objetivo de unir todas las arterias del conocimiento, además de promover talentos para el emprendedurismo. Según indicaría, ello pensando en la creación de empleos del futuro en tecnología. Del mismo modo, previa a la sesión se firmó un convenio para crear estaciones meteorológicas, en un proceso de profesionalización de la red de datos ambientales, para las Escuela de Formación Agraria, tanto de Dos de Mayo como San Vicente. Al respecto, Rovira destacó el rol de un Estado presente, en cuestiones como la señalada o en el manejo de la pandemia, mediante un sistema de salud fortalecido para circunstancias como las actuales. También el gobernador Oscar Herrera Ahuad resaltó que la experiencia a desarrollarse en estas escuelas es la muestra aplicada de la economía del conocimiento, además de destacar que el Silicon Misiones representa un cambio de paradigma como el que se está dando en el mundo. La otra novedad es que en materia de conservación también se dio ingreso a un proyecto de ley para crear una reserva de unas 350 hectáreas entre tierra firme, área costera y aguas en la Cuenca del Zaimán.

Se trata de un proyecto de bioparque -diseñado por la Municipalidad de Posadas- cuyo núcleo es el Jardín Botánico y actuará como plataforma de acceso a la fauna y flora, emplazada en hectáreas ya existentes y otras que se sumarán y fueron recuperadas por la Entidad Binacional Yacyretá. De esta manera, la Cuenca del Zaimán se convertiría en una de las más grandes del país junto a la Reserva Ecológica de Buenos Aires.
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