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Consenso político por la deuda

domingo 19 de abril de 2020 | 6:00hs.
Consenso político por la deuda
El gobierno de Argentina hizo los deberes para que la deuda sea sostenible. Un paso político importante dado esta semana, con apoyo de la oposición y todos los gobiernos provinciales. La idea del presidente Alberto Fernández fue siempre darle sustentabilidad a la deuda. La propuesta está lanzada y ahora queda por ver en los próximos días, en un plazo de 20 días, si los bonistas aceptan o rechazan la oferta. De no aceptarse, la Argentina ingresaría en default. Extrañamente, desde el Pro pidieron no caer en cesación de pagos. Parece increíble que en menos de cuatro meses ya se olvidaron que la administración de Mauricio Macri fue el que generó el actual endeudamiento externo que ahora se intenta afrontar. Es más, desde que diciembre pasado, el presidente Fernández junto a su ministro de Economía, Martín Guzmán, viene buscando la manera de negociar la pesada deuda con los acreedores. Desde entonces, se viene planteando que la Argentina tiene voluntad de pagar, pero no tiene los recursos como para abonar esa deuda. De allí el pedido de renegociación.
Tras la auditoría realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), este organismo de crédito concluyó que esa deuda pública no es sostenible y pidió entonces a los acreedores privados que realicen una contribución apreciable para resolver el problema de pago. En esa línea, la Argentina dio a conocer la propuesta a los acreedores privados. Les pidió tres años de gracia, es decir, para empezar a pagar recién a partir de 2023, y que exista una fuerte reducción de intereses. La idea es pagar un 2,3% de interés y no el 10 por ciento de promedio, que tienen actualmente la mayoría de las emisiones de bonos. En números, esto supondría una quita cercana a los 37.900 millones de dólares de intereses y un alivio en capital de 3.600 millones de dólares.
El presidente, al dar a conocer la oferta, recordó que en el período de negociación habrá gente jugando muy fuerte al sostener que hay muchos intereses en juego, pidiendo a los argentinos estar unidos en la oferta. Y, efectivamente, bastaron algunas horas para que el círculo rojo, con reminiscencia del círculo amarillo, lanzara nefastos augurios pronosticando que luego de la oferta a los bonistas, vendría el derrumbe de la economía o el desmoronamiento del riesgo país. También voceros mediáticos de quién sabe qué fondo de inversión, calificaba a la oferta como mezquina o agresiva.
Sin embargo, no se concretó al menos el viernes negro como pronosticaron. Se observó la reacción positiva del mercado a la oferta por la deuda, a tal punto que el riesgo país retrocedió 12,7%. Que el viernes no haya sido malo no significa que la oferta llegará a buen puerto ni mucho menos. Sólo desenmascara a quienes operan en contra. La oferta está lanzada y es la primera certidumbre que tienen para analizar los bonistas.

La pelea que se viene
Mientras la propuesta lanzada por el presidente busca llevar alivio a las finanzas del Estado, los agoreros cuyos pronósticos fallaron esta semana son los mismos integrantes del grupo de poder concentrado que defiende al reducido y privilegiado club de unos pocos acaudalados del país que pese a la pandemia que afecta al mundo con efectos devastadores, no demuestran mucha sensibilidad ni solidaridad con los 43 millones de argentinos que necesitan una mano en este tiempo de extrema crisis sanitaria. Se comportan como el personaje de ficción de Walt Disney. El avaro Tío Rico se sumerge y nada en la riqueza, mientras el resto de la familia del Pato Donald se arregla como pueden para sobrevivir.
No parece ilógico, entonces, el malestar de la mayoría de los argentinos en contra de los comportamientos de estos poderosos. Son los que rechazan el impuesto a los grandes patrimonios, que se analiza en la Cámara de Diputados y está destinado a financiar parte de la emergencia sanitaria. A los grandes capitalistas que se les pide un gesto son dueños de bancos, de grandes empresas o grandes cadenas de comercios. En el mundo hay gestos de parte de jugadores como Lionel Messi, que donó 2 millones de euros repartidos en partes iguales tanto para el sistema sanitario de España como para el de Argentina, lo mismo que hizo el entrenador Pep Guardiola. Acá se necesita de una ley para que, por única vez, los multimillonarios contribuyan con recursos que irán destinados a la salud pública. Hay muchos que sí muestran gestos solidarios, lo que se cuestiona es la postura de mezquindad de algunos.
Similares posturas asumieron los bancos, que habían contabilizado fabulosas ganancias comparadas con las demás actividades en los últimos años y en esta oportunidad se les había criticado porque se resistían a la entrega de créditos a las pymes y esta misma semana, los empresarios cuestionaron el abandono a sus clientes al no financiar la cobertura de cheques, que en consecuencia afecta a sectores de la producción. También quedaron en la mira por la forma desorganizada de pagar a los jubilados y titulares de programas sociales. A su vez, el gobierno nacional había requerido que los bancos aceleraran el proceso para otorgar créditos destinados a que las empresas cumplan con el pago de haberes frente a la crisis.
Un relevamiento dado a conocer el viernes por la encuestadora Zuban Córdoba y Asociados concluye que los niveles más bajo de apoyo tuvieron los grandes empresarios del país por la falta de solidaridad en este momento de grave crisis. Los argentinos consultados priorizan el cuidado de la salud, planteando en menor porcentaje que también debe cuidarse la economía del país.
Son los mismos que aprueban en más del 88 por ciento la gestión de Alberto Fernández, además de apoyar mayoritariamente la idea de la extensión de la cuarentena hasta el 26 de abril. Según el sondeo, lo hacen sabiendo de las consecuencias económicas que les podría provocar el aislamiento y que podría acarrear más desigualdades, pidiendo por ello ir liberando algunas actividades de la cuarentena.
También esta semana, Giacobbe y Asociados SA en la encuesta de opinión pública les preguntó esta semana a los argentinos qué harían si fueran presidente y la mayoría, más del 70 por ciento, afirmó que extendería la cuarentena hasta mayo. Pero, a su vez, los mismos encuestados al ser consultados si levantarían la cuarentena para algunos sectores de la economía, en más del 63 por ciento aprobaron esa idea.
Es decir, mientras los sectores de menos recursos entienden la gravedad del momento y realizan los desprendimientos del momento, como los trabajadores, comerciantes y pymes en general, se cuestiona la mezquindad de quienes pueden aportar más, poniendo como ejemplo y destacando la vocación de quienes trabajan en la salud, que tienen el 96 por ciento de apoyo y respaldo de los argentinos.

Ampliar la actividad
No son momentos fáciles, por eso la necesidad de una muestra de generosidad de todos los argentinos para seguir dando batalla con responsabilidad a esta pandemia. Es que existen dos posiciones, los especialistas en infectología recomiendan seguir con el aislamiento social, con un mínimo movimiento de la población, porque por ahora es la única forma de frenar la diseminación del virus del Covid-19, pero también el parate total de la actividad genera cada vez más efectos negativos a la economía.
De allí, el planteo del gobierno de la Nación con iniciar ahora la cuarentena administrada, que mañana estará cumpliendo un mes del aislamiento obligatorio establecido.
Justamente para este lunes se aguarda que se sumen diez nuevas actividades y con ello, se ampliarán los rubros exceptuados. Una vez dictada la disposición administrativa por parte de la Nación con acuerdo de cada provincia, como el aval dado por Misiones, donde se desarrollan las principales actividades productivas, como cosecha de yerba mate, té, tabaco y actividades vinculadas a la forestoindustria, como el reinicio de actividades en los aserraderos.
Ahora se sumarán muchas actividades que deberán adaptarse a este nuevo tiempo, con ventas domiciliarias a pedido a diversos comercios de indumentarias más zapaterías o marroquinería. Del mismo modo, funcionarán las casas de electrónica, electrodomésticos, juegos y juguetes y cuidado personal. Es decir, en esta nueva etapa de la cuarentena jugarán un rol clave las diversas plataformas de comercio electrónico, venta telefónica y otros mecanismos que no requieran contacto personal con los compradores, porque en ningún caso podrán abrir sus puertas al público estos comercios que comenzarán a funcionar.
A su vez, se añaden otros rubros para atender las coberturas en seguros, atención médica privada, ópticas, contadores, abogados, escribanos y otras actividades ligadas a la producción que están en estudio y con los respectivos protocolos.

Reclamos a la Nación
Esta semana, el gobernador Oscar Herrera Ahuad llevó el apoyo de Misiones a Alberto Fernández en cuanto a la negociación con bonistas extranjeros. Consideró que fueron adecuadas y oportunas tanto las acciones encaradas por el ministro Guzmán como las decisiones adoptadas por el presidente. Aprovechando su traslado hasta la quinta de Olivos, en reunión privada concretadas con Fernández, solicitó la cancelación de fondos que la administración nacional tiene con la Provincia. La cifra reclamada asciende a 3.300 millones de pesos. Gran parte de esos recursos fueron cubiertos con fondos propios por la administración provincial.
Hay deudas de arrastre desde la gestión de Cambiemos, que no había girado desde agosto de 2019, como los recursos para el sector docente o los fondos destinados a financiar la Caja Previsional de Misiones. Pero los mayores atrasos se dan en obras ya ejecutadas, cuya financiación es compartida entre Nación y Provincia. Pudo saberse que el tema fue detallado al presidente Alberto Fernández, quien recomendó al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, agilizar los pagos atrasados.
A propósito de retrasos, como se citó en algunos casos obedecen a la lentitud del sistema bancario y también se sienten en sectores privados, que en medio de la ansiedad extendida por la pandemia, requieren respuestas más inmediatas, como sucede con los monotributistas y trabajadores informales. En tal sentido, en Misiones sólo el 10% de las ya golpeadas pymes pudieron acceder a los créditos lanzado por la Nación para el pago de sueldos.
Similar lentitud o falta de aplicación inmediata ocurre con anuncios tales como los controles de precios. Esta semana se pudo saber que los sobreprecios tienen origen desde las fábricas.
También la falta de agilidad en la entrega de ayuda a los sectores más necesitados. Gran parte de la asistencia actual la viene aportando la Provincia.
Para evitar que esto mismo suceda con las comunas de Misiones, la Provincia resolvió un reparto inmediato a los intendentes de los fondos recibidos como Ayuda al Tesoro Nacional (ATN) por parte de la Nación, para compensar la caída de la coparticipación. Del mismo modo se había duplicado la cuota de la emergencia alimentaria que reciben los municipios.

En salud
En materia de salud, Misiones decidió asumir el costo con recursos propios y sigue tomando muchas medidas anticipadas. Se observa allí la profesión de médico que tiene el gobernador junto al vicegobernador de Misiones para resolver con rapidez cuestiones sanitarias, como sucedió suspendiendo las clases con mucha antelación, exigiendo el uso de barbijo o, como ocurrió esta semana, tomar días antes que la Nación la decisión de repatriar a misioneros varados en otras provincias. Todas medidas destinadas a intentar mantener en mínimo la cantidad de infectados por el coronavirus, ello a pesar de que miles de turistas ingresaron al país por Misiones tras decretarse la cuarentena.
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