“Ya no puedo lidiar con una pareja”

domingo 01 de septiembre de 2019 | 6:00hs.
Fernando Ruiz Díaz lidera Vanthra, el proyecto musical por el que le puso una pausa a Catupecu.
Fernando Ruiz Díaz lidera Vanthra, el proyecto musical por el que le puso una pausa a Catupecu.
Fernando Ruiz Díaz transita sus 50 años entre el disfrute de su paternidad y el afianzamiento de su proyecto musical Vanthra, conformado en 2017 luego de la disolución Catupecu Machu, banda emblema de los ‘90.
Su nombre está entre los más grandes del rock argentino, la revista Rolling Stone lo inscribió entre los 100 mejores guitarristas.
En una entrevista realizada por Camila Hadad para Infoshow habló de las relaciones, de la crianza de su hija de seis años, de los excesos del pasado y las enseñanzas de la vida.

¿Te cambió ser padre?
Primero y principal, me dio mucho arte: mi hija me dio eso. La tuve grande, a los 44 años.

¿Sentís que conseguiste muchas cosas de forma fácil por ser conocido?
Ponele. Yo no me drogo porque probé todas las drogas de chico. Sé que no me hizo nada, y todo esto fue antes de que existiera Catupecu, y cada cosa que probé, decía: “Esto está buenísimo, pero sé que te mata”. Imaginate que después vino Catupecu y es tremendo todo lo que te ofrecen: tenés al alcance de la mano lo que querés, y gratis.

¿Cuál es el lado negativo de la fama?
El “disculpa que te joda…”. Imaginate que estoy con mi hija, comiendo, y te vas a meter la lechuga en la boca y te dicen: “Disculpa que te joda… Fer, ¿me das una foto?”. Tenés que ponerle mucha comprensión todo el tiempo. Cuando sos conocido no podés decir que no, entonces, si lo traspasas al resto de las cosas, es: “Tengo todas estas drogas y no les puedo decir que no, tengo todo este alcohol y me lo tengo que tomar, tengo todas estas mujeres y no puedo no aceptarlas…”. Es muy loco.

Una enseñanza que te dejó tu padre...
Cuando yo era chico mis amigos debutaban sexualmente con una prostituta. Entonces una vez le pedí plata a mi papá para que me dé, porque mis amigos, que eran un poco más grandes, hasta me hacían bullying.

¿Por no haber debutado?
Por no haber debutado. Y porque quedaba bien tener plata para poder pagarle a una prostituta. Entonces le pedí a mi viejo una vez, dos veces, y él me decía que no. Un día tuve una pelea muy fuerte, yo siendo chico, y mi papá me miró, y no me olvido nunca. me dijo: “Hijo… no”. Y se enojó fuerte. “No solo no te voy a dar, sino que no vas a ir. Y vas a entender un día que la mujer no es eso”. Algo así me dijo.

En el amor, ¿cómo te fue todos estos años?
Lo que más sufrí fueron mis relaciones porque a mí me gusta la cosa linda, generar situaciones alucinantes; no me gusta que la gente sufra por cosas que yo hice. Siempre viví como vivo ahora. Me enamoré de varias mujeres, que han sido los amores de mi vida; algunas fueron mis novias, con otras por ahí no hubo una relación de noviazgo pero me enamoré. Y después sufrí mucho porque me daba cuenta de que ya no podía hacer feliz a esa persona.

¿Te dejaban a vos?
Sí, siempre me dejaban. Todas las veces que me dejaron me dijeron siempre lo mismo: “Che, ¿pero me estás escuchando?”. Y yo: “No…”. Me distraía fácil.

¿Querés formar una pareja estable?
No. La mamá de mi hija es un ser humano increíble, es una madre increíble, pero estoy separado hace tres años. Y te diré que cuando me separé, dije: “Esto ya está, no puedo lidiar más”. A mí me gusta hacer feliz a la gente. Me siento un facilitador de eso.
Ruiz Díaz puso a Catupecu en stand by en un momento fenomenal de la colosal banda que estuvo más de 20 años en escena. Ahora disfruta de dar forma e identidad a Vanthra. Dice de sí mismo que es un incansable.
“Mi día no termina nunca, hago mil cosas, madrugo, compongo, si estoy con mi hija le preparo el desayuno, la llevo a la escuela, estoy al frente ahora de unas reformas que están haciendo en mi casa”.
Vanthra está conformado también por Charlie Noguera y Pape Fioravanti. Surgió en 2015 como un proyecto paralelo y casi íntimista, luego fue tomando impulso y hoy es la prioridad de su mentor.