Buscan incluir réplica de la imprenta jesuítica en el circuito turístico

jueves 27 de septiembre de 2018 | 7:00hs.
Buscan incluir réplica de la imprenta jesuítica en el circuito turístico
Buscan incluir réplica de la imprenta jesuítica en el circuito turístico
Silvia Godoy

Por Silvia Godoy sociedad@elterritorio.com.ar

La biblioteca de Loreto expone una réplica de la primera imprenta fabricada en América del Sur entre finales del siglo XVII y principios del XVIII. La máquina fue diseñada por los jesuitas Juan Neumann y José Serrano en el taller de la reducción de Nuestra Señora de Loreto, donde se imprimieron los primeros ejemplares locales de textos cristianos en latín, castellano y guaraní.
“Fueron estos curas los fundadores del arte tipográfico rioplatense en las Misiones. Con esa rudimentaria prensa publicaron los primeros libros del territorio sudamericano”, señala el historiador Alfredo Poenitz en un artículo.
Por la documentación de la Compañía de Jesús se sabe que la imprenta funcionó al menos por tres décadas en los territorios de las Misiones, y en ese tiempo fue trasladada de Loreto a otros pueblos, como San Javier y Santa María La Mayor, en esta última misión permaneció hasta casi finales del siglo XVIII. En 1890 -describe Poenitz- la histórica prensa fue enviada al Museo Histórico y se propuso su restauración. En 1942 pasó al Museo del Cabildo, donde se la restauró por disposición del historiador Ricardo Levene con el asesoramiento del sacerdote e historiador Guillermo Furlong y donde hasta la actualidad permanece.
Incluso, el Gobierno de Misiones ha cursado pedidos formales para recuperar el patrimonio.

Una parte de la historia
La réplica, esta obra artística, que se inauguró hace un año junto con el nuevo edificio para la biblioteca de Loreto, “devuelve a nuestra ciudad esta parte de la historia de la que se la ha despojado en su momento, la biblioteca y la prensa se hicieron con apoyo de la Entidad Binacional Yacyretá, la Provincia y la Municipalidad y está frente al predio de las reducciones de Loreto, para que todo el público la pueda conocer”, indicó a El Territorio María Portel, encargada de la biblioteca municipal, ubicada sobre la ruta 216. Y agregó que “faltaría más promoción para que más gente conozca lo que fue esta herramienta, representó un paso adelante en el mundo jesuítico y propició el desarrollo de textos en guaraní, en la lengua de los indígenas”.
En Loreto buscan llevar adelante un proyecto para que la prensa funcione y se pueda demostrar todo el proceso de la impresión de páginas. “Sería muy bueno que quienes visiten el lugar puedan experimentar cómo era hacer un libro página por página con las chapas  y con los caracteres de estaño”.

Tesoro y preguntas
El historiador Esteban Snihur, consultado sobre la prensa de más de 300 años, expresó “en la historia de la imprenta de Loreto, que es su primer lugar y donde la documentación señala que fue montada, hay muchas lagunas. Hay documentos que comprueban que la prensa se hizo aquí en territorio de las Misiones, que fue la primera de Sudamérica y con materiales de la zona, que nunca tuvo autorización de la corona de España para funcionar y, sin embargo, lo hizo”.
Detalló el investigador que “los jesuitas habían pedido a España por mucho tiempo una imprenta y nunca se la mandaban, fue una decisión muy arriesgada y revolucionaria, porque aun sin el permiso real, la prensa funcionó y editó libros en lengua guaraní, y se abrió así el acceso al conocimiento y al mismo tiempo se puso en palabra una lengua que era oral, que no era escrita”.
Resaltó que “no sabemos si la prensa que está hoy en el Cabildo sea la misma que estuvo en los pueblos jesuíticos. Se sostiene que fue una sola imprenta que estuvo en varios pueblos, hasta en Candelaria. Sí sabemos que las dos réplicas que hay en Misiones se basan en la exhibida en el Cabildo, pero no es tan importante si esa fue la prensa o no o si es en parte, lo importante, más que el artefacto, fue su rol”.
Y completa que lo verdaderamente admirable “es el hecho de que padres e indígenas construyen una imprenta en medio de la selva y sacan adelante los textos que permiten un acceso a la cultura nunca antes visto en esta región, se produjeron infinidad de libros y por un tiempo se dejó de imprimir porque la Compañía tenía sus problemas políticos hacia afuera”.
Snihur plantea la duda sobre el destino final de la prensa citando a Ernesto Maeder en su Misiones del Paraguay: “¿Qué fue de los restos materiales de la imprenta? El taller quedó olvidado en Misiones. Gracias a la curiosidad del Virrey de Loreto se dispuso averiguar la suerte corrida por aquella prensa. Como resultado de las diligencias dispuestas, el teniente Francisco Piera, gobernador del departamento de Concepción, en Misiones, hizo saber el 16 de enero de 1784 que en el pueblo de Santa María la Mayor se hallaban ‘los fragmentos de la prensa, que era de madera, muy mal construida y al presente toda hecha pedazos. Y que en el almacén había una corta porción de caracteres de estaño (...) y que como cosa de ningún valor ni provecho, los iban gastando en remendar fuentes y platos de estaño’”. Quizás sea la descripción del ocaso de la gloriosa imprenta de Loreto, interpela el estudioso de la historia regional.

Algunos textos producidos en los talleres

La primera obra publicada por la imprenta de Loreto data de 1700 y fue una traducción del Martirologio Romano hecha por el Padre Serrano, escribió Poenitz. “En los Inventarios, realizados en 1767 cuando los Jesuitas son expulsados, aparecen ediciones de esta obra en muchos pueblos. Sólo se ha conservado uno, hallado en Concepción, el cual carece de portada y mantiene sólo el 40 por ciento de sus páginas originales. Después del Martirologio los curas se animaron a editar otros libros. Entre 1705 y 1727 se publicaron en las Misiones ocho libros diferentes. Por ejemplo, el “Flos Sanctorum”, una obra del siglo XI que trata la vida de los Santos de la Iglesia, fue traducida al latín y al guaraní por Serrano. En 1724, en Santa María fue impresa una obra escrita por un cacique de ese pueblo, Nicolás Yapuguay, titulada “Explicación del catecismo en lengua guaraní, con dirección del padre Paulo Restivo”.