Tanto en Gobernador Roca, como en Roca Chica, el miedo se percibe. Los
que conocen a Luka (así llaman a Lukasiewicz) dicen que posee una
personalidad explosiva y por eso tienen miedo de emitir opinión sobre lo
que hizo. Igualmente decidieron hablar pero sin identificarse, al menos
hasta que sea detenido.
Lo tildaron de “un tipo bueno con todos”. Quienes lo conocen en la zona
aseguraron no tener quejas por algún incidente, pero recuerdan que es de
reaccionar. En ese punto traen a la mente el asesinato que cometió hace
más de tres décadas, frente al negocio de Coco Dziewa, sobre la ruta
provincial 6 que conecta las rutas nacionales 12 y 14.
Mató a balazos a Ramón Zárate, en medio de una disputa que se inició
adentro del local y pasó a la vereda. Fueron varios balazos, de los
cuales uno fue directo al corazón del hombre que tampoco gozaba de buen
concepto en la zona, de acuerdo a lo que manifestaron los pobladores.
“Se enfurecía y reaccionaba”
“Ese crimen es el resumen perfecto de lo que era Lukasiewicz. Se
enfurecía y reaccionaba sin que le importen las consecuencias”,
manifestó un testigo de ese crimen aún presente en su memoria. Fue un
hecho tan espantoso como éste, pero la diferencia es que en esa
oportunidad él mismo se entregó en la comisaría, mientras que ahora
eligió fugarse.
Un agricultor de Corpus, que cultiva en una chacra cercana a la del
acusado, confesó que se cruzó con el sujeto algunos días antes del
crimen. “Me saludó tranquilo, dijo que tenía ganas de venir a la chacra
otra vez porque no le gustaba el pueblo”, recordó dando entidad a lo que
la familia de Toth le contó a El Territorio.
Detrás del cementerio de Roca Chica
La búsqueda de Lukasiewicz se concentra en Roca Chica. Un hombre lo
habría visto bajarse de un auto en esa zona, el sábado a la tarde. Como
tiene su chacra, al igual que muchos familiares, los detectives creen
que pudo haber ido en busca de ayuda, por eso el rastrillaje en el monte
es intenso.
Mas allá de las patrullas de la comisaría de Gobernador Roca, otras que
dependen de la Unidad Regional IX colaboran, en paralelo con gente de la
División Homicidios de la Policía de Misiones.
Suponen que no fue lejos, puesto que estaba lastimado en una rodilla y
los parientes de la víctima notaron que corrió con dificultad. Pese a
eso, las esperanzas de detenerlo se desvanecen, debido a que el prófugo
conoce el monte como la palma de su mano. “Es montaráz. Su vida entera
se pasó en el monte, se conoce cada uno de los cerros que hay, por eso
tenemos miedo de que vuelva”, explicó un integrante de la familia Toth.