El poeta del monte, nominado al Misionero del Año

martes 28 de noviembre de 2017 | 6:00hs.
Ramón Ayala
Ramón Ayala
Ramón Ayala es uno de los artistas más populares de la música de Misiones y fue elegido por los lectores de El Territorio para ser uno de los candidatos a ganar el premio de Misionero del Año por su aporte continuo a la música, la literatura y la pintura de la tierra colorada y sus encantos.
El artista nacido en Garupá hace 90 años tiene una amplia trayectoria de conciertos en todo el mundo, donde acompañado por su guitarra y vestido de gaucho, subió a escenarios europeos, americanos, asiáticos y africanos. “La música me ha llevado por casi todos los continentes y en cada lugar al que fui dejé siempre una semilla del arte misionero”, expresó a El Territorio el creador de Posadeña linda.
Según Ramón Ayala, “en París, en China, en Uganda o en Buenos Aires, lo importante es no perder de vista nuestras raíces y tener conciencia de nuestro rol en esta vida. Yo siempre me sentí ligado a mi tierra misionera y también sentí que mi función era contar cómo es esa tierra y su gente. Eso es lo que hice en todas mis obras”.
Actualmente, Ramón Ayala vive en el barrio porteño de San Cristóbal en una casa de tres plantas que convirtió en centro cultural. “Este lugar es mágico y lo adoro porque acá tengo todo al alcance de la mano, una galería de pinturas, un espacio tranquilo para la escritura y una sala acústica para cantar y tocar la guitarra”, contó en una reciente visita de este medio a su hogar.
Tiene una nutrida agenda de presentaciones en el país y en el extranjero. Y en los últimos años recibió varios premios por parte de instituciones públicas y privadas.
En 1992, fue declarado Ciudadano Ilustre de Posadas. En 1994, recibió el premio Maestros del Alma, otorgado por el Teatro General San Martín de la ciudad de Buenos Aires. En 1996, recibió el Mensú de Oro en el Festival Nacional de la Música del Litoral de Posadas. En el 2013, por su parte, fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad Nacional de Misiones. En el 2015, le otorgaron el premio Konex de Platino al mejor cantante de folclore de la década en Argentina, entre otras premiaciones. Reciénmente fue concecorado con el premio Rector Ricardo Rojas que otorga la Universidad de Buenos Aires.
Guarda todos sus trofeos y medallas en las repisas y paredes de su casa y con una memoria envidiable se acuerda de cada distinción como si fuese hoy. Consultado sobre cuál es el secreto para mantenerse así a los 90 años, dijo que “es sólo cuestión de ejercitar una conciencia vital que es una especie de brújula que te guía a vivir cada segundo como si fuese el último de la vida. Así trato de experimentar con la mayor intensidad posible cada segundo del día”.
El creador del gualambao dijo que si hay algo que aprendió con los años es a entender que “todos somos solamente una minúscula parte de vida entre millones y millones de seres. Por eso no hay que creerse más de lo que uno es y tampoco desmerecerse. Simplemente saber que somos seres únicos e irrepetibles que pasamos por este mundo tan solo un momento y que vale la pena hacerlo con amor”.